Rusia II. Moscú
11.06.07 @ 10:35:14. Archivado en Rusia
Nuestra estancia en Moscú fue corta, apenas 4 días, pero intensa. Intentar visitar una ciudad como Moscú (la capital más grande del mundo) en tan pocos días es imposible, así que, intentamos aprovechar los días al máximo, teniendo en cuenta que para las 6 de la tarde ya empezaba a anochecer.
Nos levantamos el primer día con una niebla tremenda, tanto que al llegar a la Plaza Roja la decepción fue nuestra primera impresión. Estaba cerrada y la niebla no nos dejaba ver nada. En este momento entre el cansancio del viaje, el frío y la decepción me hubiera vuelto a casa derechita. Pero como a todo hay que dar una segunda oportunidad y, además, no podía volver, seguimos con la visita. Y menos mal.
Decidimos empezar la visita por la parte mas alejada del centro para luego volver a la Plaza Roja, a ver si teníamos suerte y poco a poco la niebla desaparecía.
Fuimos hasta la Universidad. El edificio principal es impresionante. El típico edificio Stalinista. La torre mide 240 metros, de estilo neoclásico, fue durante la década de los 50 el edificio más alto de Europa. Para que os hagáis una idea de lo grande que es, en la estrella de la cúspide hay una pequeña habitación y una plataforma de observación. La torre está flanqueada por 4 alas donde se encuentran las diferentes facultades. Las fachadas del edifico están decoradas con relojes, barómetros y símbolos soviéticos.
Nuestra siguiente parada fue el Monasterio Novodiévichi, protegido por la UNESCO. Situado en la orilla del lago que, según la leyenda inspiro a Tchaikovski para componer “El Lago de los Cisnes”. El monasterio alberga la Catedral de Nuestra Señora de Smolensko, además de otras iglesias y un cementerio donde descansan importantes personalidades políticas rusas (Boris Yeltsin fue inhumado y enterrado aquí).
El día estaba completamente despejado y antes de volver a la Plaza Roja pasamos por el Parque de la Victoria, situado en una de las colinas de rodean Moscú, donde todo recuerda el heroísmo de los habitantes de la antigua URSS en la 2ª Guerra Mundial y la victoria sobre los nazis.
De nuevo en el centro, visitamos el Teatro Bolshoi y el edificio del gobierno. Y por fin, llegamos a la Plaza Roja y ahora si! Ya abierta y sin niebla pudimos disfrutar de su belleza. El Kremlin y el Mausoleo de Lenin frente a los almacenes Gum, y la Basílica de San Basilio frente al Museo Histórico delimitan esta plaza de casi 700 metros de larga y 130 de ancha, la tercera mas grande del mundo. Su nombre no proviene de los ladrillos rojos de la muralla del Kremlin ni del color rojo del comunismo, sino del ruso antiguo donde rojo significaba bonito, es decir, “Plaza Bonita” y efectivamente lo es.
La Basílica de San Basilio es mundialmente conocida por sus 9 cúpulas en formas de bulbo, sus múltiples colores y su gran belleza. Dice la leyenda que el zar dejó ciego al arquitecto para que no construyera nada parecido en ningún otro lugar. La catedral la mando construir el zar Ivan el Terrible para conmemorar la conquista del Janato de Kazan. Más tarde el zar Fiodor Ivanovich mandó construir otra capilla sobre la tumba de San Basilio el bendito, de ahí su nombre.
Después de una pequeña espera y de que los policías nos requisaran las cámaras de fotos y video entramos al Mausoleo de Lenin. Lugar donde se encuentra expuesto al público el cuerpo embalsamado de Lenin. Antes de entrar en el Mausoleo, entre este y la muralla del Kremlin se encuentran las tumbas de grandes personalidades de URSS y otros países entre ellas pudimos ver la de Stalin y la de Yuri Gagarin. Para verlas hay que estar un poco vivo, no te dejan parar en ningún momento del recorrido y las tumbas están escritas en cirílico. Nosotros por pura supervivencia, (la gente es bastante desagradable y ya puedes estar perdidísimo que nadie te va a ayudar a llegar a donde quieras ir y tampoco te va a decir si la estación de metro en la que estas es verdaderamente a la que querías llegar) aprendimos a leer ruso y, aunque no sabíamos lo que leíamos nos fue muy útil para movernos por el país. Así que, nos fue bastante fácil encontrar estas tumbas. Una vez dentro, se pasa por delante del cuerpo embalsamado de Lenin, por supuesto sin parar y sin decir ni media palabra. Si se te ocurre comentar cualquier cosa te ganarás una monumental bronca del policía de turno. Lo digo por experiencia propia.
Frente a la Catedral de San Basilio de encuentra el Museo Histórico. Un edificio precioso que, con a la puerta de La Resurrección es, para mi la entrada mas bonita a la Plaza Roja. Actualmente el museo versa sobre la historia de los pueblos de Rusia.
El último edificio que visitamos este día fue el de los almacenes Gum. Es cuanto menos curioso ver frente al Kremlin y junto a todos los símbolos comunistas que aun se pueden ver por la ciudad las tiendas de estos almacenes. Dior, Kenzo, Benetton y zapaterías donde seria imposible encontrar un par por menos de 500 euros, son vecinos de hoces y martillos, estrellas de 5 puntas y demás símbolos comunistas.
Si algo nos gustó de Moscú, este primer día el resto de nuestra estancia, fue precisamente esa identidad comunista que no han perdido. Algo muy diferente es San Petersburgo, cuidad imperial, impresionante, preciosa, pero a nuestro parecer sin personalidad. Igual podría estar en Rusia que en Austria
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