VENDEME LA MOTO
11.02.08 @ 12:26:27. Archivado en españa, izquierdas y derechas
Recomiendo a todos los estrategas de los partidos políticos el libro de Matteo Rampin, vender la moto, trucos y manipulación del mensaje. Ahora que estamos en campaña ofrece claves para usar,utilizar, las palabras en beneficio propio.
Un ejemplo simpático es el caso de un novicio que le preguntó a su prior si podía fumar mientras rezaba, evidentemente fue severamente reprendido. Al día siguiente otro novicio preguntó al mismo prior si podía rezar mientras fumaba y fue alabada su devoción. Los especialistas en lenguaje saben que la forma en que se dicen las cosas tienen mucho más valor que su propio contenido, por tanto una vez elegidas las palabras que se van a emplear hay que saber donde y cómo colocarlas. En campaña, como en casi todas las situaciones cotidianas, la primera impresión es la que más cuenta.
En las palabras se basan las relaciones sociales y se fundamentan las personas y con ellas se decide la suerte de millones de individuos. Naturalmente todo ese poder también se destina para dirigir la conducta humana. Una de las formas más sencillas como he comentado es que una misma realidad contada con palabras diferentes produce en nosotros impresiones distintas e incluso opuestas.
Otros modos de convencer a los demás de nuestras propuestas es ofrecer explicaciones globales, capaces de dar sentido a todo, junto al de repetir hasta la saciedad las mismas palabras. La repetición aburre, implica que bajas las defensas de atención y anula el sentido crítico de la persona.
El PSOE ha presentado hasta trece eslóganes distintos para esta campaña, todos bajo el epígrafe motivos para creer. Un PSOE multiéslogan que se fomenta en ideas generales; somos más, no es lo mismo, por todo lo que merece la pena, soñar con los pies en la tierra, la mirada positiva.....eslóganes, frases o referencias aliñadas con el buen rollismo característico del presidente Z. La maquinaria socialista de propaganda deben de ser cinturones negros en jujitsu, arte marcial que se aprovecha de la fuerza del adversario para volverla en su contra. La maquinaria de Blanco aprovecha la ambigüedad de su lenguaje para convertir un significado cualquiera al mismo tiempo en el que desean como en el contrario.
Nunca mejor dicho y esta campaña puede ser el caso, y siempre es así en el lenguaje político electoral los adornos en las palabras convencen más que los propios contenidos. En el primer mitin de Zapatero en esta precampaña volvió a tirar de la despensa que siempre le ha venido tan bien, unas gotitas de guerra de Irak, unos gramos de derecha extrema, para así presentarse como el justo y el demócrata, unos grados de positivismo, para evidenciar el pesimismo de los otros y un caldito para calmar a la iglesia católica rancia y derechona......por último y como siempre ni un ápice de autocrítica y menos en campaña claro.
Mensajes simples, frases facilonas y mucho contingente sin contenido, osea carnaza de titular para movilizar al electorado como sea porque todavía hay partido hasta el 9 de marzo.
Es una pena, pero yo soy de los que piensa que el ciudadano común siempre es más listo que el político. Estamos ante unas semanas donde las ofertas electorales, (la reducción de 400€ en el IRPF, el pleno empleo, la economía va muy bien no os preocupéis.....ayudas por aquí y ayudas por allá.......), nos van a llover de todos los colores y sabores. Debemos de ser sensatos, ver la segunda lectura de toda la información que nos bombardea y elegir en consonancia con lo que pensamos, no por un guiño o una sonrisa fácil o por un boleto de lotería con premio. Las campañas electorales son como una feria y los políticos son las atracciones pero como en toda feria si nosotros en última instancia no ponemos la ficha, el voto, ellos no funcionan. Sensatez, reflexión y crítica, que es lo que muchas veces les falta a los diputados.
Guillem Bertomeu
Direcció AVCP
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
Guillem Bertomeu
autor
Contacto


