La escolta de Zapatero deja a todo un pueblo sin Misa dominical
04.09.07 @ 06:55:28. Archivado en Ética natural, Iglesia en España

Lo cuenta Ana I. Martín en El Semanal Digital. Según protestan los vecinos de la localidad asturiana de Rodiezmo, el domingo se encontraron las puertas de su iglesia de san Pedro cerradas con candado. ¿El motivo? La visita del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que ha acudido al pueblo para celebrar la fiesta minera astur-leonesa.
La escolta del presidente decidió utilizar la iglesia del pueblo como atalaya para otear el horizonte a la búsqueda de amenazas terroristas, y apostó dos francotiradores provistos de fusiles con mira telescópica en su torre. Al parecer, el acceso a las escaleras que suben al campanario está abierto a todo el mundo, por lo que -se excusa el alcalde socialista del pueblo, Lucinio Castañón- se creyó más conveniente cerrar la iglesia y que nadie pudiera entrar en ella.
En declaraciones a El Semanal Digital el párroco, padre Elpidio Pérez, ha dicho estar "desconcertado". "Es la primera vez que pasa algo así. No hay derecho a que dejen a los feligreses sin misa". La noticia tampoco ha sentado bien en el Obispado de León, pues el cierre de la iglesia parroquial se ha producido unilateralmente y sin previo aviso, por lo que los sacerdotes salesianos que atienden la parroquia desde Oviedo se desplazaron al pueblo inútilmente.
Más excusas del alcalde: "el que viene no es un cualquiera, sino el presidente. Además, en esta fiesta se juntan casi 40.000 personas en un pueblo de 100. Es lógico que haya que tomar ciertas medidas de seguridad". Y remata la faena: "¿avisar? En un sitio tan pequeño no hace falta poner un aviso, la iglesia está muy cerca y todo el mundo se daría cuenta al ver a la Guardia Civil en el campanario. Que hubieran puesto la misa por la tarde".
Yo no sé quién es más cacique, si el alcalde del pueblo o el presidente del Gobierno y su camarilla de inútiles, que viven como si España fuera su cortijo. Lo de meterse las autoridades seculares en una iglesia y clausurarla a punta de fusil es la gota que colma el vaso del criptofascismo que se ha instalado en nuestra clase gobernante, capaz de vulnerar un derecho fundamental como si fuese la cosa más natural del mundo.
Desde que Zapatero llegó al poder no hace más que repetir que la Iglesia no puede inmiscuirse en los "asuntos del Estado". Lo dijo a propósito del matrimonio de los homosexuales, lo dijo cuando el divorcio exprés y la manipulación de embriones, lo dice ahora con la Educación para la Ciudadanía. Pero se conoce que el Estado sí puede hacer lo que le dé la gana con las cosas de la Iglesia. O lo que es lo mismo: "haced lo que yo digo, pero no hagáis lo que yo hago", que es la quintaesencia de la ética zapateril. Porque, ¿qué pasaría si un grupo de curas, movidos del ejemplo presidencial, se atrincheraran en una delegación de Hacienda para impartir los sacramentos al pueblo fiel? Pues lo que todos sabemos: darían con sus huesos en la cárcel (eso si no salen con los pies por delante).
Probablemente -dirá alguno- esas 40.000 personas que acuden a la fiesta minera dejan sus buenos dineros en el pueblo, por lo que en realidad han ganado más de lo que han perdido. Total, una misa más, una misa menos...
Independientemente del valor intrínseco de la Misa, que para un católico es mayor que el de todos los dineros del mundo, aquí sobran las consideraciones de este tipo. Antes el fuero que el huevo, se decía antiguamente. Se trata de una cuestión de derechos, no de intereses.
A propósito de todo esto, resulta que hace unos meses me crucé cerca de la sede del PSOE en Gobelas con un convoy de tres Peugeot 406 negros de cristales tintados. No sólo circulaban a más de 90 kms/h en una vía por la que sólo se puede ir a 40, sino que no respetaron ni una sola de las señales ni de las prioridades de paso que encontraron en su camino: ceda el paso, glorieta, ceda el paso, semáforo... La gracia está en que no era un solo coche, sino tres seguidos y muy pegaditos. Los demás usuarios de la vía hicimos notar semejante atropello con el claxon (en vano, claro). Tendría prisa el jerifalte en cuestión y por eso no podía respetar la señalización como hace todo el mundo. Luego quieren que la gente se comporte al volante: "no podemos conducir por ti", dicen. Pues menos mal.
De nuevo: "haced lo que yo digo, pero no hagáis lo que yo hago". Eso sí, con fórceps en la cara para mantener la sonrisa. Idiotas.
Comentarios:
NOTA DE 30 de NOVIEMBRE de 2007: releyendo el post y los comentarios, descubro que alguien (que no he sido yo) ha eliminado un comentario mío que en lo sustancial es idéntico al que acabo de escribir. Para poder hacer algo así es necesario tener poderes de administrador. Todo esto es muy raro.
PD. Les invito a ustedes tan católicos que son a visitar mi maravilloso pueblo y asistir a misa un domingo, eso si, si el párroco asiste
La primera es que cualquier excusa es buena para que zp impida a los catolicos celebrar una misa, él encantado con pisotearnos.
La segunda, que con el odio que le tiene a la iglesia y a sus miembros, no duda en usarla cuando le conviene, llevandose por delante lo que haga falta.
A esta noticia hay que darle publicidad, eso no puede quedarse impune.
Una maniobra más de propaganda forzosa, impuesta y caciquil.
A la vista de todo lo que ha venido promocionando este personajillo, negociaciones con terroristas, amiguismo con dictadorzuelos y apoyo a los separatistas que quieren destruir España se puede afirmar:
Si pierde Zapatero las Elecciones, España gana.
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Santino Martos Tunkel
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