La segunda sentencia sobre Garzón lo prescribe pero no lo exculpa. Y lo hace a instancias de parte, pues la prescripción fue solicitada por el fiscal en su ultimo escrito y no antes, por ello el instructor no se ha pronunciado hasta ahora.
No habían casi empezado hablar la ministra y la vicepresidenta, y ya había una algarabía de ultra liberales – a los que se añadieron los entusiastas ultras que de liberal no tienen nada- proclamando que la Reforma Laboral era pura filfa y un pegote. Me imagino que su pretendido paraíso era el despido libre y gratuito, la extinción de cualquier derecho adquirido por los trabajadores y el exterminio del sindicalismo. Para muchos de ellos, significados durante años por considerar al actual presidente como un flojo y un mentecato pusilánime, y que le perdonan aún menos que sus rivales el que alcanzara tal poder y mayoría (y le esperan con la navaja en la liga aunque ahora le hagan zalemas y carantoñas), la trascendental medida, que cambia en elementos sustanciales y hasta ahora intocables nuestras relaciones laborales es una “oportunidad perdida”. Como si afrontar el nuevo tipo de contrato, la rebaja de la indemnización por despido y, para mi lo más decisivo, la capacidad de optar por convenios de empresa sin estar sometidos a los sectoriales, fuera algo que ellos hubieran arreglado en dos patadas. Y si, con patadas lo hubieran hecho, pero para destrozarlo aún más si cabe.
Jueves, 31 de mayo
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo