La semana pasada cruce el río Bravo, la frontera actual entre México y USA, donde lo llaman río Grande. Lo hice por Laredo, en el lado americano, para llegar a Nuevo Laredo en el mexicano. Me recibió la luna llena y me acordé, ¿como no? de esas películas de Ford que sigo viendo con la caballería, el 7º claro, cruzando las aguas. Otros pensamientos también flotaban por mi cabeza. El de la batalla que el estado libra allí contra los poderosos carteles de los narcos que están ensangrentando la frontera y llevando desgracia y ruina a por otro lado floreciente zona. La droga en el origen de la tragedia.
He de decir, sin embargo, que siendo terrible el problema y de suicida ocultación su negación o minusvaloración, que la inseguridad no para el viajero tal y como se pretende contar y a veces utilizar. En el periplo hacia el interior de los estados de Nuevo Laredo, Nuevo León y Coahuila el control del ejército es palpable y desde luego a mí no me produjo, bien al contrario, temor alguno. 
Los rancheros han encontrado en la explotación cinegética, amen de la cría del ganado vacuno, un importante asidero. El venado de cola blanca, de menor tamaño que el nuestro y con ciertos aires de corzo aunque le más que duplique en peso y cornamenta, es el trofeo buscado por los cazadores del norte y a por el que asoman algunos europeos y españoles. El pecarí, el coyote e incluso el puma son también habitantes de esas planicies de nopal , mezquite y zacate, en las que todo pincha, secas de por si y este año aún más resecas pues acaban de pasar por una larga falta de lluvia, quince meses sin caer una gota y que solo últimamente han recibido la visita de una miaja de lluvia.Por fortuna la gran corriente de agua no esta lejana
Los ranchos de “Alto Bonito” y el “Barrocito” de la familia Garza fueron mi destino. Y si al cruzar el río me recibió la luna llena, al llegar a ellos al atardecer y al amanecer no me faltó ni un solo de los días la llamada de los coyotes marcando su posición y convocándose antes de iniciar su cacería o tras concluir su campeo nocturno. México, al menos estas tierras, no sería tal sin el aullido del coyote. Les faltaría una esencia.
Pero no fue la cacería del venado ni el aguardo de pequeño jabalí el único encuentro que el cazador tuvo sino el hallazgo de los rastros de otros cazadores, que desde el origen de la población humana de Ámerica vinieron a presentarse. En el suelo a veces arcilloso, otras más calizo y arenoso, pero carente de piedra dura afloraban los restos de un pasado: el de los cazadores y recolectores paleolíticos nómadas que allí vivieron y abatieron a sus presas con flechas, venablos y lanzas.
Guiado por doña Norma, la esposa de Javier Garza, el ranchero, pude descubrir el tesoro las puntas talladas en pedernal, traído desde lejanos lugares, para con paciencia y maestría inigualable, tallar esmerados diseños que acoplar a los astiles de sus armas. He de confesar que a pesar de mi torpeza yo mismo pude hallar, amen de mucho resto desechado por el tallador, algunas piezas verdaderamente maravillosas y perfectamente acabadas. La colección que pude contemplar fruto de largos rastreo de Norma merece sin duda un importante estudio.
Porque si bien el imponente registro de las culturas teocráticas teotihucanas, olmecas, toltecas, aztecas y mayas es lo que atrae la atención de los estudiosos y del común de las gentes debido a lo impactante y grandioso de sus construcciones y pirámides, hay mucho que descubrir a través de estás más humildes huellas. Ahí quizás este la respuesta de la llegada del hombre al continente americano a través de Bhering y como se desenvolvieron por estas llanuras. Pero, claro, quien se pone a buscar puntas de flecha en la tierra habiendo tanta pirámide. Pues sí. Quizás nos descubrieran a los verdaderos descubridores de Ámerica. Porque cuando nosotros llegamos habremos de reconocer que allí ya había alguien, ellos, que habían llegado antes. Y estos cazadores y recolectores fueron los primeros, de la especie humana, en hacerlo.
Muy bonitas fotos e interesante reportaje.
Ya comprendo que la política y la situación de España parece interesarles más a los contertulios y por eso lo ha dejado tan poco tiempo, pero merece la pena.
Actualmente el problema de México es terrible con el narcotráfico, yo tengo hijos y nietos mexicanos y estoy siempre con preocupación sobre todo por una de mis hijas que trabaja en la frontera sobre problemas de emigración y las cosas que me cuenta son terribles, sin embargo le entusiasma los viajes que tiene que hacer por todo México y a veces me manda fotos, algunas de las cuales son verdaderamente preciosas.
Yo viví en México varios años y efectivamente los arqueologos no dan de sí, por lo cual no me extraña que hayan descuidado el norte.
No. Era el Romero de Corral de Almaguer. No se de donde proviene el Garza. De varios lugares, supongo, aunque no sea muy frecuente.
Hernado de Soto fue el mejor caballista espaol. Segui sus pasos en Cajamarca(Peru) y se afirma que todos los caballos mesteños desciende en principio de su "entero" Bragao que era el unico no castrado de la expedición y que quedo en libertad tras su muerte a orillas del Missisipi.
Muchas gracias por la información. La frecuencia de los apellidos "Garza" y "de la Garza" en esa zona siempre me ha llamado la atención. No sabía que su origen estaba en la provincia de Toledo.
El pasado noviembre estuve siguiendo la ruta de Hernando de Soto, que cruzó el Misisipí por Memphis. De hecho el puente que une Arkansas y Tennessee por Memphis lleva su nombre. Es un viaje muy interesante también por si se anima en el siguiente viaje por aquí.
Si llega alguna vez a Chicago y lo desea me tiene a su disposición, por supuesto.
Hay puntas de al menos tres tipos. La de flecha, para arco, la de venablo para "lanzavenablos" o "atlatl y para gruesas lanzas de arremeter.
Ya se lo de séptimo. Pero permítame la licencia literaria al cruzar el rio Bravo y acordarme de Ford y de mi buen amigo y futuro fiscal general del Estado , Eduardo Torres Dulce, estudioso del cine del Oeste y autor de maravillosos libros, el último "Jinetes en el cielo".
Los Garza, en efecto, son apellido bien antiguo. Ed Romero, de Nuevo Mexico, que fue embajador, y muy bueno, en España, descubrió su ascendencia hidalga en Corral de Almaguer(Toledo) de donde su familia salió en 1595 y llego con Oñate a Santa Fé. Todo ello fue la america española y un día parte de Mexico, por cierto, como Arizona y California. Lo español fue más alla, hacia el norte, por Colorado y Utah (estuve en el 10) y Florida, estuve con De la Quadra, siguiendo los pasos de Alvar Nuñez Cabeza de Vaca en el 2000. Por todo el sur hasta el actual Casas Grandes (Paquimé) donde muy posiblemente vio puntas muy parecidas a estas.
Muy bonito Sr. Pérez Henares. ¿Le mencionaron algo sobre el arma utilizada para lanzar estas puntas de flechas? ¿Alguien habló del átlatl? Aunque es palabra nahuatl creo que en esa zona también lo utilizaban los primeros cazadores.
Los nombres como Laredo, Reynosa (con y) y otros así como algunos apellidos como Barrero, un apellido "vaqueiro" delatan un pasado de emigrantes cántabros. El apellido Garza es muy pero que muy común a ambos lados de la frontera. Supongo que llegó con los primeros españoles.
El séptimo de caballería, Custer y Little Big Horn, así como los sioux o lakota o dakota y Sitting Bull forman parte del oeste del norte del país. Little Big Horn está en Montana.
Muchas gracias por las fotos y su reportaje.
Muy bonitas fotos que delatan un viaje apasionante, como aficionado desde pequeño a la arqueología me gusta la colección de puntas de flecha y hachas que muestras. El venado de cola blanca se ve precioso y el armadillo siempre me ha parecido animal de otra época.
Un viaje de estos ayuda sin duda a cargar las pilas y ponerse al día a día aunque hay imbecilidades que animan a fugarse de aquí. La última: erc pregunta al Gobierno cuando va a enseñar los idiomas catalán, vasco y gallego al Rey ¡No cabe un tonto más!
Jueves, 31 de mayo
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo