Si a algo puede en estos momentos encomendarse el PSOE y en lo que no parece quererse caer en cuenta es a que no exista por su izquierda una fuerza política con energía y peso que se estableciera como alternativa poderosa para una buena parte de su electorado. Izquierda Unida existe, desde luego, pero si hoy tuviera unos dirigentes y una trayectoria menos sumisa, seguidista y más contundente de la que ha mantenido en los últimos y nefastos años , si no se hubiera metido en todos los charcos del más exacerbado y reaccionario nacionalismo aunque se camufle como la quintaesencia de lo progre ( recuerden ustedes a Madrazo) si fuera, al menos, aquella IU y no digamos aquel viejo PCE, si hoy tuviera un Anguita, el agujero que podía hacerle al partido socialista alcanzaría proporciones verdaderamente notables. Aun así, y con un desconocido Cayo Lara al frente, sumida en perpetuas batallas y con creciente pérdida de señas de identidad de izquierda clásica en aras de juegos antisistema y otras veleidades y rarezas, su ascenso electoral empieza a colocarle en la cuota de los quince escaños. Que podrían ser el doble.
Jueves, 31 de mayo
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo