Cuando el otro día el comando de liberados ecologistas de Greenpeace protagonizó otra de sus algaradas propagandísticas con la que colocar su spot publicitario-y hay que ver como se les ha comprado siempre la mercancía- una buena mayoría del país reaccionó de manera muy diferente a como lo hubiera hecho hace tan sólo unos años. Los que van de aquella pegatina antinuclear motivada por recuerdos, prejuicio ideológicos, miedos y sentimientos a una situación donde la razón, los argumentos, las seguridades y la necesidad han hecho variar de manera muy notable la percepción de los españoles sobre la energía nuclear. Parecida pantomima a la realizada ayer en Cofrentes tuvo lugar en su día en Zorita de los Canes, con el resultado del cierre a no mucho tardar de la central nuclear para alborozo de una nutrida manifestación de 50 de la trouppe a los que se unió Llamazares, a ver si pescaba, acompañados de 200 cámaras de televisión y para pesadumbre de los habitantes de la zona cuyo deseo a día de hoy es que pongan otra.
Jueves, 31 de mayo
José Pómez
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo