(odiadores de la caza, mejor abstenerse)
El año de los jabalines
Me lo trajeron un perrillo canelo y un podenco blanco de la rehala de Benjamín. Los dos solos lo latieron por toda la cresta de la pinada hasta llegar al puntal . Su ladrido atravesó, continuo y tenaz, durante largos minutos, muy largos, el espacio y después hubo un momento que pareció perderse. Pero los dos perros , perseverantes, volvieron a dar con la pista. El viejo jabalí se había rebajado a media cuesta y entre las matas intentaba, volviendo en dirección contraria, escabullirse de los perros y de los puestos donde lo aguardaban los cazadores armados. Pero el ladrido de alerta me tensó la vista y lo descubrí pasar entre la maleza. Lo seguí con el arma y cuando por un momento se destapo en un mínimo claro, apreté el gatillo. El gran jabalí cayó, se giro sobre si mismo y luego, tronchado, levantó, la enorme cabeza, con la boca abierta hasta casi desencajarse y me di cuenta de las temibles defensas que exhibía. Cayó a trompicones por la costera, aun intentando huir, y fui a rematarlo tan sólo a diez pasos de donde estaba apostado. Era el jabalí de mi vida, ese que cuando entra por una vez se nos acaba marchando de cualquier manera. Pero yo lo había cazado. El perro canelo y su compañero, el podenco blanco, no tardaron en presentarse ante el cochino que tan firme y valientemente había acosado. Lo olieron, me miraron y se marcharon a seguir con su faena. No me dejaron ni darles las gracias. El lance fue en la sierra del Cuenca, muy cerca del puerto de Cabrejas y yo no podía fallarle a esa collera. En abierto, sin cerca alguna en kilómetros y sierras. Un viejo señor del bosque de los que señorean con sus navajas el monte solos.
Los cazadores y los jugadores, por eso que algo de azar hay también en lo nuestro, hablamos de rachas. Y este 2010 parezco tenerla yo buena con los cochinos y los marranos muy mala conmigo. Porque ese mismo día, amen del “jabalí de mi vida” había poco antes había despenado a una enorme jabalina de más de cien kilos de peso. Posiblemente, y sin posible, las dos mayores piezas que de esa especie he cobrado nunca. Pero es que uno había empezado el año y terminado la temporada anterior con aquel gran primer trofeo de Negredo, que comparto con mi primo Fran, y en la primera de este año casi lo había superado en la Bujeda, dos monterías de Carlos Álvarez en Guadalajara. Que no se yo si la familia Álvarez, su padre y sus hermanos, ya van a dejarme cazar con ellos. Que será que si, porque son amigos y vecinos.
Lo que yo temo es que se acaba el año. Mi año de gracia con los jabalíes. Claro que hay quien dice que amen de suerte a lo mejor y después de tantos años es que a lo mejor ya he ido aprendiendo algo.
Los comentarios para este post están cerrados.
¡Qué envidia! Alguno tengo "parecido". Te imagino con la boca seca intentando creerte tu suerte...¡ah! y la templanza para que el temblor de las piernas, el corazón desatado y el rifle "doblado" te permitieran no dar por abatido el "bicho" y, así, no asomarte al punto de mira.
¡Enhorabuena por el doble!! Yo he estado persiguiendo alguno, más pequeño, estos días.
Enhorabuena. No soy cazador pero para nada odiador de la caza, noble deporte y afición. Entiendo poco pero me parecen dos piezas extraordinarias, ya se les enseñare a mis amigos, ellos si son grandes cazadores y se pegan cada madrugon de miedo. Lo bueno de la caza debe ser el contazto con el campo.
En cuanto a lo del miedo al jabali, siempre he oido que solo hay que tenerlo al jabali herido o acorralado, los he visto bien cerca y no me asustan tanto, casi nada, es más la impresión de ver un bicho de estos, como cuando ves un ciervo. Lo que se ven a punta pala son corzos, miedo da con el coche ir por la carretera de los pantanos (zona de Duron).
Por mi zona también hay jabalies, nunca me dieron miedo, y debo ser raro, tampoco es que me entusiasme su carne, en fin, sera que lo mio es mas aviar que otra cosa.
Felicidades por la puntería, ahora a un taxidermista y póngales unos ojos rojos como los de "terminator", tendrá la vivienda protegida de todas todas.
Pues a ver si ahora voy a ser yo un pedazo héroe de leyenda porque me paseo desarmado y solo por montes de jabalíes. Las sorpresas que da la vida... Con alguno grandote me he topado como a 10 metros en un cortafuegos de unos 20 metros de ancho, que le vi cuzar muy ligerito, como si le hubiera pillado en paños menores o algo y trotara a esconderse a la otra orilla del bosque. A ver si lo que pasó es que no me vio porque el cortafuegos está bastante en pendiente y los jabalíes no ven por los lados. En lo único que he estado muy atento siempre es en no cruzarme con ninguna camada y escudriño las hierbas altas, arbustos y matojos. Pero lo mismo hay que levantarme una estatua como la de Cascorro, ya digo... Porque mis colmillos no es que desmerezcan, pero la verdad es que son un poco más pequeños que los de los buenos amigos de la foto. No me refiero al bogger, evidentemente, que como no los enseña no tengo criterio formado al respecto.
Comentario por Libertché 16.12.10 | 22:30
Ya me disculpará pero si las dos únicas mujeres que han hablado aquí han concluido que los bichos son preciosos, son preciosos. No le de mas vueltas. No se apure pues, en general, las personas de sexo masculino tienen el sentido de la belleza allá donde San Pedro perdió la alpargata, o mas lejos, no iba a ser usted excepción ¿no?
Las dos féminas que han abierto la boca aquí, de forma separada, han dicho que los bichos son preciosos y sobre esto no cabe discusión.
Tenga usted un buen día
Bueno, pues sí que tienen pinta fea (de feroches) los bichos esos. Pero no me atrevo, blogger, a gastarte ninguna broma sobre el tema. Que la última vez que lo hice, sobre un supuesto jabalí disecado que tenía un fotógrafo de Jadraque para hacerles fotos a los cazadores domingueros, me pusiste de gilipo**** que no había por donde cogerme.
Yo, al revés que Libertché, carne no quiero: prefiero que me envíes una "amoladora" para hacerme un "llavero progre".
Buen trofeo. Enhorabuena.
Saludos
Pues perdonen Vds, pero esos bichos son feos a rabiar, claro que su carne es sabrosísima, y de un sabor exquisito. Vamos el manjar de los Dioses. Espero que el bloger se acuerde en Navidad, y nos envíe por Seur un pedacito.
Soy cazador, y le doy la mas sincera enhorabuena D. Antonio, magnífico guarro y gran cochina. Da gusto ver en este blog artículos de caza y da gusto que gente de renombre la defiendan.
Concha 16.12.10 | 21:26
No, no trepan.
Y déjeme un ladito en la rama :-))
Comentario por Marian 16.12.10 | 19:39
Bueno sí, tiene razón. Debe ser bonito verlos correr, vivos... pero subida en un árbol. Porque esos bichos no trepan ¿no?
Pero incluso subida a un árbol el corazón me iría a cien!
Hombre, AntonioPH, tanto como odiadores....., simplemente "anti".
Y sí, también me abstengo.
Concha 16.12.10 | 18:52
Disiento. Bellos, aunque metan miedo, y mucho, (excepto a Obelix), son cuando están vivos por sus campos...
Es evidente: me abstengo.
¡Tela que bichos!
La verdad es que, muertos, son ¡preciosos!
Repito, muertos, ahí tumbaditos y quietecitos.
Jueves, 31 de mayo
José Pómez
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo