Los mirlos que anidaron en la yedra este verano frecuentan ahora el madroño. Vienen muchos, la familia y algunos invitados, de mañana y sobre todo al caer la tarde. El árbol está cuajado de racimos de flores blancas pero no son eso lo que buscan los pájaros, sino las madroñas que están madurando y algunas ya están en sazón y coloradas. En el madroño se da en esta época esa inusual curiosidad vegetal de echar sus flores al mismo tiempo que maduran sus frutos de las anteriores.
Y a los negros mirlos de pico amarillo les gustan a rabiar las bolas rojas. Más aún porque ahora empieza a escasear la comida y ellas son, desde luego, un plato apetitoso. Pero también hay algo más. Porque he comprobado que por algo le llaman a las madroñas los asturianos, “borrachillas.
Por las tardes las idas y venidas de las aves se hace más revueltos y agitados y sus cantos cada vez más vocingleros y escandalosos. La única conclusión posible es , no hay otra, que los mirlos se embriagan y les gusta ya que de ninguna otra explicación para esta querencia continua , esta afición y estas actitudes. Y no digamos ya de algunos y finales corcoveos por el ramaje y hasta algunos tropiezos verdaderamente inauditos en pájaros adultos y con su capacidad de vuelo. Uno ayer, al asustarse cuando yo abrí la ventana que casi roza con las ramas, se golpeó contra un cogollo de hojas y acabó en el suelo donde , eso si, se rehizo rápidamente y de inmediato reemprendió el vuelo y la huida. Aunque con muchas curvas y eses. Vamos que no estaba para conducir el mirlo. En suma, que lo que tengo en el jardín es un botellón pajaril cada tarde protagonizado por una cuadrilla de mirlos borrachos. ¡Que cosas tiene el otoño!.
P.D. De maravilla en el Club Faro de Vigo. Marisa del Real una anfitriona maravillosa y una potente repercusión en los medios de comunicación. Se suceden las noticias de que escasean ejemplares de "La mirada del lobo" . Buena señal . Habrá que ir preparando 2ª edición.
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"mi famoso lomo de ciervo asado con miel. No les cobro nada a los comensales e incluso les Pongo un buen Pintia o Leukade"
Amiga carmenn:
A pesar de q me limitan a la zanahoria x aquello de la diabetes, los años, el ácido úrico, la tensión alta y la putiartritis-artrosisreumática de los cuillons del Montilla, me tienta en exceso con su lomo de venado a la miel.
La caza, bien cocinada, es incomparable, como bien sabe nuestro domador de lobos...
Pero si me consigue usted un lomo de osezno -no se si conformarme con un cervatillo o bambi- y me lo riega con un buen vino viejo de Castilla -admito, tb, Riojas- .y unos ibéricos de aperitivo...me Pone.
Ante tamaño menú, comprometome a Ponerle, invitados de la talla de Arzallús y Montilla ya q huelga explicitar q a moro -y Mora- finos, buenos jamones y mejores vinos.
A Löbezno q le den, + D. APH se apunta seguro.
¡Joer con el juego q dan los mirlos ebrios!...
...pues si lo que "decostruye" son los picos al viento de madroño, además de no tener ni que caar a los mirlo ni ir a por los madroños, nos "cascaría" los 300 €.
No creo que los mirlos se coman, claro que el refrán dice eso de "ave que vuela, a la cazuela"...yo me inclinaría por unas torcaces al escabeche o mi famoso lomo de ciervo asado con miel. No les cobro nada a los comensales e incluso les Pongo un buen Pintia o Leukade.
A los mirlos hay que dejarlo en paz...por si aparece uno blanco.
Comentario por kalikatres 27.11.10 | 22:54
Pozi.
Comentario por coneja 27.11.10 | 20:55 ¿se llamaría mirlo deconstruido por un casual? es que así subiría de 100 a 200 euracos, joer el adria.
Drunk animals. When the Marula tree drops its fruit.
http://www.maniacworld.com/drunk-animals-of-africa.html
"ahora llega el ferran adria y lo casca el jodio."
Molt estimat amic Kalikatres:
Discrepo: el Ferrán no los hornearía sino q haría una "mousse o espuma del mirlo del huerto del Avi Chani al fruto madroñal", nos lo serviría en copa de cava gigante, y nos cascaría 100 eurets por la genial cuillonada tecnológica, el muy judío.
Dónde este un buen lomo de osezno a la miel, q se quiten los pajaritos, diría un lobo.
Si te visita un "MIRLO BLANCO" es buen augurio, hay pocos, ojalá te mire un buen rato y no se te emborrache
En lo que he errado ha sido en suponer que la escena era campestre, quizá porque el campo es un tema recurrente en don Antonio. Pero ahora podría tratarse de un jardín. En tal caso, veo que ha escondido el cortacésped y la cerveza.
Comentario por Löwe 27.11.10 | 13:36
Esa falta de entendimiento es el precio que pago por la concisión que busco. Y es que se me ha metido en la cabeza hacer de una necesidad mía una virtud. La necesidad es no saber escribir (redactar, sí); la virtud, que esa carencia se parezca a una prosa limpia, nítida, neutra, con un no sé qué de cálculo matemático. Esa economía de medios, al mínimo fallo, hace ininteligible lo escrito.
Mi recelo hacia la atmósfera bucólica en la que se engolfa don Antonio, que dejo entrever en mis comentarios sobre cosechadoras, mirlos idiotas y palomas repugnantes, se debe a lo que de impostado, de pringue literaria, huelo en ese anacrónico bucolismo; lo que digo sobre el exceso y el defecto surge de un elogio de tmpd -26.11.10 | 23:21- a La Mirada del Lobo, novela que califica de muy poética. A mí me sonó a poco.
Y digo yo,¿unos cuantos pajaritos de esos, al horno, cogiéndolos al atardecer?, lo que me ahorro yo en especias,salsas y el rociarlos con vino, tienen que estar de guía michelín 3 estrellas, ahora llega el ferran adria y lo casca el jodio.
De este hecho insolito, solo puede verlo, una persona criado y pegado al monte, el arbol y el bosque.
Liberado del asfalto, el cemento, luces de neón, y murallas arqitectonica.
Hoy he aprendido, que los mirlos tambien se emborrachan.
Enhorabuena por el comentario, y su enseñanza ecologica de observación.
Comentario por Concha 27.11.10 | 13:22
Estimada amiga Dª Concepción:
Nunca deje de pensar.
Como bien sabe nuestro domador de lobos y anfitrión, el oso, no solo tiene una piel q abriga y q conviene no vender antes de cazar, sino q también se come..y está muy rico.
En su bien ganado retiro de Yuste, nuestro buen Emperador Carlos se hacía traer los perniles de oso (amén de gran político era un gourmet consumado, tb) de la leonesa Babia, conformándose su hijo Felipe con los - sabrosos osos cazados en los alrededores del Escorial.
Infinitamente + fácil es lancear oso pedo del fruto del madroño q oso sobrio leonés, razón x la cual Madrid les erigió en símbolos...
Hay discusiones epistolares padre-hijo sobre el perfume del solomillo del oso madrileño q el hijo decía superaba al del babiano, + ésta es otra historia.
De lo q no hay dudas es de q el oso supera gastronómicamente al mirlo.
Gengis Kant 27.11.10 | 10:40 :..
Buenos días.
Confieso que no entiendo muy bien todo eso que escribes. Entiendo las letras, las sílabas, las frases y creo que nada más. Pero las leo con agrado, que conste.
Por sacar alguna relación con el tema de los madroños, ¿no te habrás dado un hartazgo de ellos y ese contenido de 0,5% de alcohol ha hecho efecto aunque sea pequeñito?
Nada más escribir lo que acabo de decir pienso que no. Ese estilo es peculiar tuyo.
Hombre no es cuestión de llegar a la borrachera como los mirlos, que debe ser gracioso verlos en plena juerga, pero intentaré comer madroños, troceados y macerados con azúcar, a ver qué pasa.
Ya te lo contaré.
"Anonadá" me ha dejado con los madroños.
Y atendiendo a lo que dice me estoy preguntando la razón de los madrileños en erigirlo en símbolo de la ciudad. Mejor dejo de pensar!
Buenos días. Lo del exceso y el defecto se ve mejor en español con 'querer' que con 'amar'. 'Te quiero' es más que: 'Te quiero mucho'.
Ya los dejo en paz. Buenas noches.
Aún recuerdo un recital de poesía en el que salieron a relucir los dichosos olivos de Jaén y las dudas que el poeta tenía sobre su propiedad, cuando se levantó entre el público un señor que, garrote en mano, bramó: "Son míos, ¿pasa algo?". De repente, ese acontecimiento había roto la cartonería poética en que habían degenerado, de tan usados, los versos de Miguel Hernández.
Por una de esas complicaciones tan graciosas del idioma una cosa muy poética es menos que una cosa poética a secas, como amar mucho a una persona es menos que estar enamorado de ella. Y, ya puestos a hablar de esos excesos que se convierten en defectos, ahora recuerdo cómo en ocasiones un término orgullosamente abstracto, una vez multiplicado, decae al nivel de lo concreto y palpable. Así, la amistad y las amistades, la vergüenza y las vergüenzas, la memoria y las memorias.
Las palomas, esas ratas volantes.
¿Para qué sirve un pájaro si no se puede hablar con él de política?
Me ha divertido eso de los mirlos borrachos, siempre había oido que los madroños emborrachaban.
Marian gracis por informarnos de todas las particularidades del madroño.
Don Antonio, he leido con mucho gusto "La mirada del lobo" me ha gustado mucho y además lo encuentro muy poético.
Espero que tenga el éxito que se merece.
Campos con mirlos y cosas de esas, bien están, ¿pero dónde ponemos las cosechadoras en la escena?
A mí esto hoy me ha desintoxicado totalmente de la política
http://www.fundacionvida.net/content/view/1554/1/
Todavía se me caen las lágrimas
Amigo Antonio,
Por tu zona será abundante el madroño, pero por el sur y más concretamente en la campiña cordobesa es muy escaso. Uno se levanta en el jardín, junto a la nave agricola, y pocos son los madroños que llegan a mis manos, aunque aquí los que se pegan la juerga son más gorriones y estorninos.
Lo dicho, me gusta más la naturaleza que la politica.
Un saludo y enhorabuena por el rumbo que llevan tus nuevas novelas.
Parece que nuestro blogger va a tener que implantar un control de alcoholemia para mirlos, y ¿que se les quita puntos o plumas?
Yo pensaba que eran moras, pero serian madroños; con 8 o 9 años acabe echando hasta el primer biberón y media teta, fue en Cordoba ¡Que malito me puse! Asi que entiendo a los mirlos: algo tendra el vino cuando lo bendicen........
Estaba yo aburrida, esperando a que pasaran los perros pues, aunque de lejos, ya había sido la "suelta". 15 ó 16 años tendría. Al lado mío una gran madroñera me tentaba con sus atractivos frutos redondos, esponjosos, rojosanaranjados. Hermosísimos...seguí pendiente del monte y de cualquier ruído o movimiento. Ya digo, "aburrida". Alargué la mano y comí uno. Delicioso. Su textura esponjosidad y sabor me animaron a comer otro...y otro...y otro...y otro...y otro.
¡Dios, que indigestión y semiborracheron cogí! Todavía estoy esperando a que pasen los perros de las rehalas (pasaron, claro) Todavía hoy los veo y sonrio, sin el espanto que me persiguió durante algún tiempo, pero no los pruebo...aunque sí los fotografío.
Aprendí que la moderación es una buena forma de hacercarse a lo desconocido.....también a los madroños.
Buenos días.
Pues como le lea nuestra perínclita y pajiniana ministra de Sanidad, la agrícola y ecológica Espinosa y la Salgado, les plantan una prohibición x su salud a sus mirlos x decreto y ade+ les meten una tasa al alcohol q les crujen...
El bello madroño, pariente de los brezos y las gayubas.… Su nombre latino “Arbutus unedo”, ya nos previene: se deben comer los frutos de uno en uno.
¿Sabían que el licor de madroño lo inventó un pastelero de Lavapiés?, Cruz Palomo y su fórmula un secreto. Y según contaba él, por culpa de una borrachera campestre: "Fue una jornada muy larga y yo iba matando el hambre con los madroños que cogía por el camino. Me puse malísimo y hasta me desmayé". En el dispensario fue el médico el que le informó que se había emborrachado debido al alto contenido en alcohol de los frutos del castizo árbol.
Decía “Es de los pocos árboles de los que se aprovecha todo: las hojas sirven de laxante; de la madera salen los mejores violines del mundo y con los frutos se hace el licor".
Curiosamente símbolo de Madrid, junto con el oso, cuando es bien difícil encontrarlos por aquí.
Ya había leído sobre las propiedades del madroño, que, como todos los laurifolios, tiene algo de misterioso, algo fascinante y tétrico a la vez. De las muchas veces que lo he visto en el monte recuerdo especialmente Noja, donde formaba tal laberinto con encinas, laureles, labiérnagos, aladiernos,
etc., que había que andar agachado, y algunas laderas del prepirineo de Huesca donde el verde brillante de sus hojas y el rojo de sus ramas nuevas era casi obsceno entre la austeridad de quejigos, sabinas, guillomos, bojes, gayubas... Por no hablar del Alto Ebro, las Villuercas o Cabañeros, donde es también abundantísimo.
Aprovecho para aplaudir la concesión del Premio Cervantes a Ana María Matute, una autora en cuya obra hay mucha fascinación por la naturaleza.
Jueves, 31 de mayo
José Pómez
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo