Lo conocí, lo aprecié y lo quise. Fue un hombre íntegro, honrado, cabal y bueno. De muy pocos puede decirse tal cosa. Un símbolo del sindicalismo verdadero, de la entrega a la lucha por los derechos de los trabajadores. Un ejemplo en estos días de otros sindicalistas tan alejados de esos parámetros y esos comportamientos.
Muy poca gente, aunque tambien y tanto se haya olvidado entre tanto progre de diseño, hizo tanto, sufrió tanto y consiguió tanto en la lucha por las libertades y la democracia.El sí fue un luchador por la libertad contra el franquismo y contra la dictaura. Cuando tocaba, cuando de verdad había que hacerlo. Descansa en paz, Marcelino Camacho, con tu vida cumplida que tú sí te lo has ganado
La derrota de ETA, objetivo anhelado y alcanzable, ha sido sustituida por la necesidad del PSOE de hacerse una foto que la escenifique. Una foto con fecha: antes de marzo del 2012.
El nuevo “brote verde” es ahora Alfredo Pérez Rubalcaba, con más coche oficial que casi años a sus espaldas. Pero ha durado una una encuesta y acabará por socarrarse en cuanto caiga la nueva palada de parados el viernes, que es cuando sale la encuesta de población activa acercándonos sin pausa a los cinco millones.
Hoy , 26 de octubre a las 20 horas, en el hotel Palace de Madrid se presentará mi nueva novela "La Mirada del lobo" de la que habeis tenido adelanto y algunos hasta leido. Los que queráis acudir estáis invitados. Actuará de padrino Juan Luis Arsuaga, premio Príncipe de Asturias y codirector de Atapuerca.
El libro está "saliendo" muy bien, con fuerte repercusión mediática y algunas críticas muy positivas. Entre ellas, por quien la firma y por lo que para mí significa, quiero destacar las palabras de Raul del Pozo en su columna de ayer en El Mundo. Me apoda "Mowgli de la Alcarria", señala que le ha recordado al "Libro de las Selvas Vírgenes" de Kipling, uno de mis totem literarios, por cierto, y afirma, en el mejor elogio que uno aspira a recibir, que está escrita con un "castellano deslumbrante".
No todos los días dicen eso de uno ni quien lo dice es Raul del Pozo. Asi que permitanme que presuma.
LA MIRADA DEL LOBO
El lobo sabía más del hombre que el hombre del lobo. El lobo y el hombre se conocían desde hacía ocho inviernos. El niño había visto al cachorro con la loba cuando él aún caminaba entre mujeres. El lobato había cortado la pista del muchacho cuando todavía no había cazado su primera pieza.
Ahora los dos dirigían sus manadas en la cacería
El hombre y el lobo se habían visto cada invierno. El hombre había distinguido desde siempre entre los lobos a aquel lobezno de color más claro, casi blanquecino, que sus grises hermanos. El lobo reconocía entre todos los olores humanos el de aquel jovenzuelo espigado siempre con el venablo en la mano.
Pero el lobo había observado mucho más tiempo al hombre que el hombre al lobo. Sabía más el lobo del hombre que el hombre del lobo. Y era el lobo quien se acercaba al hombre y lo miraba.
No hay rubí con el ardiente resplandor de un ascua de encina en la cama del fuego. Más aún si la noche es fría. No hay zafiro con el fulgor de esa llama azul pegada a la corteza cerca del corazón de la hoguera. No hay esmeralda como esa hoja bendecida por una gota de rocío. No hay plata que brille como la luna . Y al oro del sol no hay quien le pueda retar con la mirada.
El Gobierno que ha visto la luz la pasada semana no es un gobierno de gestión, ni para afrontar los problemas esenciales de los españoles. Es un gobierno electoral para afrontar e intentar detener el deslizamiento creciente de Zapatero y del PSOE hacía los abismos electorales. En esa clave hay que entenderlo y bajo ese prisma debe analizarse.
Y en ese sentido hay que decir que de lo que tiene a mano ha elegido a lo mejor.
El presunto nuevo Gobierno es ya viejo antes de prometer el cargo. Porque no existe tal novedad. Son simples movimientos de fichas de Zapatero en pos de su propia supervivencia e interés. Para España, para lo que nos preocupa a los españoles no cambia nada.
La euforia de Zapatero el fin de semana ha dejado perplejos a casi todos. Quizás, y a los primeros, a los de su propio partido, y entres ellos, más que perplejos con un enfado creciente, a los militantes del PSE que se ven postergados y entregados al PNV como victima propiciatoria. Alardea el presidente y saca pecho de haberse doblegado, delira sobre inmediatos éxitos económicos cuando los datos invernales y gélidos están todavía por llegar y preso de su alucinación, que confunde deseos y necesidades personales con bien general, augura victorias donde hasta los más acerrimos sueñan con que no sea excesiva la derrota.
La sensación de los dirigentes territoriales socialistas es que a ellos se les acaba el tiempo y que Zapatero ya no es de este mundo, del suyo, quiero decir, ni parece que sus problemas le competan con tal de llegar, al precio que sea, incluida la ruina de su partido, al 2012.
Mi cumpleaños, que fue el día 15 lo acabé medio pasando en Sevilla. Ahora hacemos el programa de la COPE en directo, y cara al público, los viernes y tocaba. Conozco un algo la ciudad, la he vivido un poco y ya puesto me fuí a La Anselma, en Triana, y aunque lo pagara en sueño, a que me cantara "A mi manera" de Sinatra, una de las canciones que más me gustan desde siempre. Luego oí cantar la salve rociera, yo no me atrevo y hago bien no atreviendome, y me fui a dormir, porque el día 15 era día de escuela.
No me gustó, como a casi nadie, que los abucheos enturbiaran el momento de la oración por los caidos. Para nada.
Pero pretender agarrarse a ello para rescatar la imagen de Zapatero y convertir el asunto en "el problema nacional" resulta patético. Y risible, porque en ello va a acabar el asunto.
La marca ZP fue un éxito y vendió. Hoy su descrédito amenaza a la “fabrica” madre: el PSOE. Las encuestas, como eco multiplicado del abucheo en la Castellana, señalan de manera unánime que la sociedad española no se fía del presidente Zapatero: más de un 80 por 100. La intención de voto se desploma por debajo del 30, lo que en términos absolutos significa que unos 3,4 millones no piensan votar esas siglas y a ese candidato. De ellos la mitad optan hoy por la abstención. Quizás sean recuperables, pero la otra mitad, mas de 900.000 al PP, han decidido hacerlo a otros partidos. A ellos será más difícil volverlos al redil.
A Barreda no le ha quedado otra que la de Galileo Galilei ante el tribunal de la Santa Inquisición. Abjurar de lo dicho, que la Tierra giraba alrededor del sol, aceptar lo contrario porque así lo exigían el dogma y la curia y , casi sin que se le oyera, tras retractarse para librase de la hoguera, musitar en voz baja “Eppur si muove” (Y sin embargo se mueve).
Creo, a veces, que tengo esta cabaña tan solo para que el repiqueteo de la lluvia en su techumbre de pizarra me despierte, a intervalos, en la noche y su sonido vuelva a conducirme, suavemente, al sueño.
Por fin, cosa inaudíta en estos últimos años, le han dado el premio Nobel de Literatura, a alguien a quien hemos leido y en mi caso profundamente admirado desde joven. Uno ha crecido con "Los Jefes", "Conversación en la catedral", "Pantaleón y las visitadoras" y ha seguido igualmente entusiasmado con una de sus últimas obras "La fiesta del chivo".
Resulta conmovedor el impostado énfasis con el que todos los que quisieron rebanarle el cuello político a Tomás Gómez acuden ahora cual solícitas enfermeras a prometerle los más tiernos cuidados. Desde el primero, ese contumaz y untuoso adversario suyo a quien hay que catarle siempre la ambición en exactamente lo contrario de lo que engoladamente expresa pertinaz, Pepe Blanco, urdidor de la maniobra y presunto meigo y sabio de encuestas –risas de Guerra – que perpetró la maniobra hasta el ultimo y necesario que la amparó e hizo suya, el presidente Zapatero. Todos, y por medio, la dilecta Trini, que ha perdido hasta aquella chupa de cuero, todos, hasta el propio alcalde Pedro Castro, el Bellido Dolfos madrileño, todos con el rictus de Lisavesky a quien se le ha quedado cara de aún más pasmo. Solo falta Rubalcaba en el cortejo, pero saldrá cualquier día diciendo que aquello de “Su principal activo es haberle dicho No a zapatero” lo dijo en realidad un clon suyo pagado por la derecha.
Zapatero lo fía todo a una carta, su carta, aunque se rompa la baraja entera y su partido camine rumbo a una hecatombe. Ayer quemó a la dama de picas que pretendió imponer a la militancia de Madrid. Trinidad Jiménez sale chamuscada del envite pero aún más socarrados quedan José Blanco, muñidor de encuestas compradas y este entuerto, el sinuoso Rubalcaba, el otro candidato Lisavesky que apostó por la vencida y ahora tendrá que compartir cartel con el vencedor, Gómez, a quien despreciaba y sobre todo, el artífice del nuevo desaguisado, el propio presidente Zapatero, que fue el domingo el verdaderamente derrotado por los afiliados madrileños.
La encuesta de El País ha sumido en el abatimiento a la dirección socialista. El hundimiento electoral se agudiza hasta abrir una sima de 14,5 puntos con el PP cuando la elecciones municipales están ya ahí, a la vuelta del año. La hecatombe que puede suponer en pérdida real de poder puede no tener precedentes salvo quizás aquella del 95 que ya arrumbó el hasta entonces casi intocable poder municipal de la izquierda.
Jueves, 31 de mayo
José Pómez
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo