Esta ha sido la huelga más rara de la historia. Una huelga entre amigos que no se querían hacer pupa. Había que montarla, sin embargo. No quedaba otra. Pero como los contratantes de la primera parte sabían que el personal no estaba mucho por participar en el teatro hicieron lo que en su mano y sus piquetes estaba para llenar el escenario. Les salió regular, lo pactado, el empate firmado con Blanco, y desviar la diana (En Madrid , Esperanza se la puso en la frente) y , en suma, el paripé.
Los únicos que en verdad harían con entusiasmo esta huelga del 29-O son los únicos que no pueden hacerla: los 4,6 millones de parados. El resto, dejando aparte a los sindicalistas liberados de obligado cumplimiento, están más bien en ese latiguillo de Jose Mota “Si hay que ir , se va...pero ir “pa ná” o sea sin la menor gana de ir. Aunque vayan.
Porque está huelga es puro teatro y por ello no podía faltar la representación de los actores de la ceja zapataril (ellos mismos fueron los que acuñaron gesto y spot) con su sainete. Por la huelga pero no contra el Gobierno y menos contra Zapatero autor, forzado, eso también, de las medidas que la provocan.
Aunque en este todavía no cante la Pantoja el juicio a los saqueadores marbellíes es ya el acontecimiento nacional por excelencia. Ocupa más horas televisivas que la Huelga General y tiene desatado el morbo de un país que amen de cuatro millones y medio de parados tiene aún muchos más en la indigencia cultural y espiritual más atroz que imaginarse pueda. Y lo que es peor encantados de ser así , alardeando de ello y halagados de manera tan sobona como vil por aquellos a que les interesa que permanezcan en el pienso de la estulticia.
La sorpresa ha saltado en Venezuela. La esperanza se ha abierto camino y de la mejor manera posible: en las urnas y con una amplia participación popular que ronda el 70% del censo. Chávez pedía una afluencia masiva a las urnas y la tuvo. Pero de ciudadanos contra él. Tantos que pueden haber sobrepasado en voto popular, se habla de un 52% , a sus partidarios. En cualquier caso un resultado, dada la aplastante maquinaria oficialista, ha dejado sumidos en la confusión a los chapistas y desatado la euforia en la oposición, que por primera vez en doce años se presentaba con cierta unidad en sus filas.
Si alguna vez me pierdo, y en el improbable caso de que alguien deseara encontrarme, no me busquen más allá de Los Roques. He vuelto una vez más desde que me salieran al encuentro en el ya lejano 1998 cuando Chávez no gobernaba en Venezuela y allí seguirán cuando, sea el siglo que sea, Chávez deje a su país en paz. Es ese lugar donde siempre que me marcho sé que voy a volver. No es mi Ítaca, creo que ya no tengo Ítaca, pero si alguna vez hubo una Circe, a la que siempre he preferido, seguro que tiene su refugio por allí. Quizás su Virgen del Valle, vaya usted a saber, tenga que ver con ella, o como descreído que soy para creer en lo que me plazca, pero el caso es que por su pequeña capilla en el acantilado, abierta al viento , a las olas y a los anhelos de los hombres, siempre procuro ir a rendir un homenaje. Los españoles con esto de las vírgenes es que somos muy nuestros y siempre tenemos algo que agradecer. Aunque sean los recuerdos.
Todo lo que sea mermar el poder de los aparatos en los partidos y otorgar voz a sus bases me parece avance y democracia. Si hoy tenemos un problema en nuestra clase política y en nuestro sistema electoral, y muy trabados el uno con el otro, son esas cúpulas profesionalizadas de políticos, y esas listas impuestas desde “la oligarquía partidaria” y que hemos de votar, cerradas y bloqueadas. Por ello, el hecho de la posibilidad de primarias es de entrada saludable y positivo. Ojalá el fenómeno se contagie y no sólo por el PSOE que las contempla en sus estatutos sino por el resto de los partidos donde no están permitidas.
La “fortuna” de Zapatero y la del PSOE ya no corren juntas sino cada vez más divergentes y encontradas. El esfuerzo agónico por sobrevivir del uno amenaza letalmente al otro. Las necesidades parlamentarias de ZP chocan frontalmente con los intereses de su propio partido. Los ejemplos catalán y vasco y el sainete madrileño son la inmejorable prueba de cómo un líder que apareció como redentor providencial en un momento puede ahora y tan sólo en unos años sumido en la miseria al conjunto de su organización.
Para comprender a este gobierno es necesario sufrir de “jet-lag”. En ese estado semicatatónico es cuando uno puede de alguna manera entender lo que les sucede a Zapatero y su desorganizada tropa ministerial. Revisando los periódicos, al regreso de un periplo por Panamá, un país de avanza y se afana en la ampliación de estratégico canal, y Venezuela, donde la “despedida” de la policía chavista es la mejor invitación para no regresar, el estado de mareo propio y el de nuestra política alcanzan el mejor nivel de hermandad. Así uno se bambolea somnoliento entre los bandazos, idas, venidas, retrocesos y virajes con que estos desnortados gobernantes navegan rumbo a su inevitable naufragio. Por lo leído, la última hasta hoy fue aquel anuncio de que el ATC se va para Valencia y la otra que eso aún está por decidir. Y el desayuno es que se les solivianta ya hasta la Guardia Civil. Pero así fue todo, Reforma Laboral, pensiones, jubilación y en general esa cosa llamada economía que Sevilla no le pudo enseñar.
Una vez más, y espero que queden muchas, cuando esto lean yo habré descolgado ya el sombrero, el viejo sombrero sudafricano de lona, de cinco dólares y de algo más corrido juntos. Lo merqué en el Krugger allá por el 1999, por el viejo sistema del trueque y no me ha dejado de acompañar desde entonces en ningún viaje que haya tenido para mí la consideración de tal. Hasta tiene en su haber un libro, cuya portada ilustra y cuyo título protagoniza “Un sombrero para siete viajes” .
Nuestros sindicatos, que son más bien muy suyos, van a hacer huelga. Se les nota que la hacen algo así como de obligado cumplimiento, como una cuestión de inevitabilidad genética pero que quererla para nada, que es una “putada” en exacta expresión- compendio de Toxo, de CC.OO.
Solo hay una diferencia, tanto bajo las capuchas como en su traje político de camuflaje: Su debilidad creciente, la impotencia de sus dirigentes, la sensación de derrota de sus militantes y la sensación de derrota de sus seguidores. Esa es la gran diferencia. Y en el lado de la democracia, lo contrario: que puede derrotarse a ETA y, además, que se está cerca de lograrlo. Ese es un cambio sustancial puesto que lo se escondía en las entrañas del malhadado proceso de paz era en el fondo que éramos incapaces de lograrlo y que no quedaba otro remedio que negociar.
Cuando Zapatero, tras intentar acogotar infructuosamente a un tal Gómez, optó por meterse en el avispero de las primarias no cayó en la cuenta que por vez primera iba a dar a los militantes socialistas una posibilidad inaudita hasta ahora: la de darle una patada a él, aunque fuera en el culo de su protegida Trini, sin que pudiera esgrimirse en contra el “argumento definitivo”, el cuasi único que les queda, la bomba atómica de los brazos de madera del aparato: que ello es beneficiar a la “derecha”, al malo, remalo, pérfido y compendio de la corrupta perversión PP. Aunque a lo mejor algún vocero talibán lo esgrime cualquier día y acusan al muchacho de “submarino” de Rajoy.
Si hay un partido disciplinado, hasta la sumisión si me fuerzan, fiel a su líder, que no se mueve- Guerra dixit- salvo en casos de extrema necesidad y evidencia, este es el PSOE. Para lo bueno y también ara lo malo, que esas prácticas también, y aquí incluso pueden decir, en el PP más, tienen mucho de perverso.
La escena tuvo lugar en las oficinas de Guadalajara capital de una todopoderosa compañía eléctrica. Un anciano, octogenario, entra visiblemente nervioso y asustado. Todo el ofrece un aire de absoluto desvalimiento. Explica, al borde de las lagrimas, lo que le sucede. Ha ido a sacar dinero de su banco y se ha encontrado que no tiene un euro. Es mas, al preguntar, le han explicado que está en números rojos. El hombre tenía como todo ahorro unos 4.000 euros que han volado. La razón: un recibo de la luz que ha superado por un buen pico ese importe. Es un manifiesto error, pero el banco no puede hacer nada.
Jueves, 31 de mayo
José Pómez
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo