Con medio país, por no decir entero, con un cabreo fino, que ahora con la manía de ponerle nombres raros, se llama síndrome posvacacional, por tener que volver a trabajar, se nos abren las puertas de un septiembre donde solo nos falta Fray Luis de León para decir aquello de “Decíamos ayer”. Porque lo que ayer decíamos sigue valiendo exactamente para hoy. Y si uno se pone realista, que el gobierno tildará de apocalíptico antipatriotismo, un poco peor.
No soy muy dado a leer bet-seller, pero debo confesar que en una semana me he tragado literalmente la trilogia del prematuramente fallecido Stieg Larsson y no sólo me han entreneido sino que me han gustado y mucho. Siempre me ha gustado el género negro, entre mis favoritos wimpre estuvieron Hammet o Weslake. Larssón trabó tres maginficas novelas en su trilogía y creo que tenía un enorme talento.
Los romanos, en sus gloriosos tiempos austeros y republicanos, tenían la sana costumbre de bajarles los humos a sus más grandes héroes y a su más brillantes ciudadanos. Así intentaban que los “primeros hombres de Roma” no se perdieran por la senda de la vanidad y la soberbia, que bien sabían a que despeñaderos conducen.
No puedo sustraerme al impacto, recibido en directo cuando me encontraba ante los micrófonos de RNE, del asesinato de dos oficiales de la Guardia Civil y un intérprete en Afganistán. Un hecho doloroso que nos pone una vez más ante una evidencia que no parecemos querer aceptar y que algunos se empeñan en ocultar. En aquel país estamos en una guerra.
La primera reflexión, más allá de la posición personal sobre lo adecuado o necesario de nuestra presencia en aquel lugar, es la necesidad de decir la verdad de una vez por todas a los españoles y que estos, eufemismos aparte, tengan claro donde estamos y que hacemos. Que hacen nuestras tropas y nuestras Fuerzas de Seguridad, en este caso la Guardia Civil.
Una mayoría creciente de españoles es cada vez más consciente de que tiene un gobierno débil, en el que no puede confiar y que más que timón es rémora para sacarnos del hoyo en el que él mismo ha sido bastante responsable de meternos con su contumaz ceguera, primero, y su ilusoria percepción, después, de haber salido cuando más nos hundíamos en éll. Es lo que piensa la sociedad española y es lo que dicen cuando se les pregunta. No pueden decirlo en las urnas porque ahora no toca. Y como el Gobierno también lo sabe lo que no desea bajo ningún concepto es que pueda.
Cuando el sol oculta por fin su sangrienta agonía, cuando la luz del crepúsculo se evapora y el cielo oscurecido preludia el brillo aún inexistente de la primera estrella, cuando el día ya muere pero la noche aún no ha nacido , es el silencio.
La primacía taurina de la región, lo reconozco paladinamente, la tienen los manchegos y ya puestos los de Albacete, con su ristra de toreros de postín y con escuela, con su Feria con mayúsculas y donde por torear lo hacía hasta mi buen amigo Pedro Piqueras, que eso a lo mejor algunos de ustedes no lo sabían. Pero en los encierros somos nosotros, los alcarreños castellanos, quienes exigimos con razones, la palma. Y si para muestra un botón, ahí les dejo Brihuega.
Me han convencido. Ayer me lo dijo Fernando Berlín en Veo, luego ya todos los ardorosos defensores del Gobierno , y yo lo creo a pie juntillas. Los promotores del boicot son bondadosos activistas de los derechos humanos que protestan ante la violación de los mismos por las policías españolas, mujeres encimas . La culpa es de nuestra represoras fuerzas de seguridad y , más bien, lo que tenía que pedir Rubalcaba son disculpas y aplicar, me imagino, alguna sanción para calmar la justa indignación de esas solidarias ONGs.
A estas alturas del partido lo mejor que cabe pedirle a nuestro gobierno es que dejen de menear el rabo, que se callen, que se estén quietos de una vez. Ganábamos mucho y a las pruebas me remito. Estos incontinentes verbales, comandados por el ampuloso Zapatero cada vez que abren la boca nos meten en un apuro y ellos en un charco, del que salen para avanzar hacía otro más grande. Digo yo que al menos en agosto, si recogieran la lengua un par de semanas al menos se lo íbamos a agradecer todos.
Como les veo ansiosos de volver al ruedo político y yo no tengo gana alguna, les propongo temas y ya que ha salido la palabra ruedo ¿Qué les parece que el PSOE no apoye el “blindaje” de los toros declarándolos bien de interés artístico y turístico?.
Anoche se asomó a los cielos la luna nueva. Esta supone el principio del Ramadán para los musulmanes. En pálido homenaje a los maravilloso poetas hispano arabes y a mis amigos tuareg, dejo hoy estos versos compuestos asu singular manera.
Lo cierto es que estos día felices y serenos en El Enebral están resultando creativos y sugerentes. Confio en alargarlos, aunque con algunos intervalos por obligaciones periodísticos, hasta final de mes.Estoy escribiendo con verdadero placer y anotando sendas posibles de futuros escritos. Del día de ayer les ofrezco tambien esta pequeña estampa.
LLuvia de verano
El día amaneció gris, con un sol presentido tras las nubes. Hizo amagos de bochorno pero la tarde trajo al viento y a la lluvia. El espacio se cubrió de velos traslucidos que difuminaron los contornos de la sierra de Altomira, los bosques de pinos, los enebrales y el encinar cerncano, aunque dejaban vislumbrar los labrantios ocres, las amarillas rastrojeras y el oscuro verdor de los retazos de olivares. Un olor a tierra húmeda invadió, refrescante y vivificador, la atmósfera. Resonó algún trueno y repiquetearon con fuerzas las gruesas gotas en el techo de pizarra de la cabaña de madera.
Gocé, a cubierto en el porche, del aguacero y después, en el atardecer sereno se levantaron a mi paso los olores del tomillo y del romero. El monte lavado exhalaba un suspiro verde y aliviado y al atravesar un rastrojo, el de la paja empapada del cereal, no hace mucho segado, quiso competir en aroma con los arbustos salvajes de una Alcarria que no tiene rival en olores.
La tierra, tras la lluvia de verano ofreció, al despedirse de la luz, una queda sonrisa de amante complacida, plena y sosegada en su más profunda entraña.
En el circo político lo peor no es que te crezcan los enanos. Lo peor es que se te rebelen. Porque no hay un síntoma más inequívoco de que al director de pista se lo están a punto de comer los leones. Y es que Zapatero empieza a estar para eso, aunque el siempre en su ilusión optimista piense que puede convertirlos en zalameros gatitos.
Los fabricantes de condones, que tienen algún interés añadido al puramente erótico, han hecho una encuesta entre los jóvenes acerca de lugares y estaciones más propicias para el amor. Para hacerlo, vamos. Y ha salido, claro, el verano y las islas, mayormente las mediterráneas . No hacían falta sondeos, hombre. Eso ya lo tienen muy escrito, y desde la más remota antigüedad, los poetas, que no se sí practican mucho el amor pero son quienes más lo trabajan.
El ministro Blanco empezó sacando a pasear la chequera por las autonomías de España prometiendo aves, autopistas, puentes y hasta ríos. Entonces Zapatero estaba en que para salir de la crisis había que gastarse lo que no teníamos. Pero llego las UE y Obama con la rebaja y dijeron que a ahorrar y a pagar lo que habíamos despilfarrado. Y al monaguillo Blanco no le quedo otra que decirle a la parroquia que se habían acabado los cuartos y que de lo dicho nada. Ni “aves”ni carreteras ni puentes. Y que a algunos hasta les iba a quitar el tren y la estación. Mal lo tenía para levantar la orgullosa naricila el ministro Blanco.
Pero se encontró a los controladores. Un mirlo Blanco para el. Nos van a hacer la pascua a todos, nos van a joder las vacaciones y hasta dañar la economía nacional, que lo que menos necesita son puñaladas, tocándole las narices a lo poco que parece respirar el turismo. Son 1.800 señores, pagados como virreyes, que cuando hacían horas extras a peso de platino, que no de oro, no se ponían nada malos pero que ahora no dejan de ir al médico a por una baja de amigo. Son los controladores aéreos que han estado haciendo huelga encubierta desde hace meses y que ahora ya la van a hacer con todas las de la ley. Y claro, cuando más daño pueden hacernos a todos. Porque nos lo hacen a todos.
He regresado de Chile, de un corto viaje de trabajo, con la envidia metida en el cuerpo. Es un país serio, una gente responsable, curada y curtida, que ha sabido superar avatares sangrientos y un cruel dictadura, y que sale adelante e incluso de un brutal terremoto extrae energía como pueblo y como país. Crece, avanza, baja el paro, coloca su deuda mejor que nosotros tan europeos, es solvente, da plenas garantías a los inversores externos. Para colmo respeta a sus dirigentes. Tal vez porque ellos son respetables. La encuesta última ofrecía un resultado aceptable para el actual presidente Piñera, un 45% de apoyo contra un 28% critico y el resto indiferentes y, me resultó sorprendente, la ex presidenta Bachelet gozaba de un 77% de apoyo a su labor durante su mandato. En Chile no se puede optar a la reelección , aunque si volverse a presentar tras una legislatura de “descanso”. El clima Gobierno-Oposición, con los encontronazos lógicos, es respetuoso. En los medios de comunicación se tolera muy poco la descalificación del contrario y no puntúa el insulto ni la arremetida feroz.
Jueves, 31 de mayo
José Pómez
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo