La caída en picado del crédito político del presidente Zapatero y su Gobierno ha llegado con brutal rapidez a las previsiones de intención de votos. Las encuestas son unánimes en destacar el hundimiento de las perspectivas electorales de los socialistas. Hasta el más afín de todos los medios de comunicación escrita, “Público” le vaticina una derrota por más de seis puntos que “El País” elevó a 9 y ayer domingo “El Mundo” aumento hasta los dos dígitos y estableció en 10 y mayoría absoluta para las huestes de Rajoy. El trapecista cae a velocidad vertiginosa y , encima, abajo no hay red.
La recurrente frase que, del uno al otro confín, se utiliza como excusa cuando a alguien se le ocurre que hay que dejar despilfarrar dineros en boatos y sillones es que tal recorte es cosa de nada: el chocolate del loro. Una minucia, bagatelas. Y sí, de uno en uno visto así sucede. Pero es que resulta que no sólo hay un loro. Sucede que en la España de nuestras crisis y pecados los loros han proliferado de una manera extraordinaria e invasiva. Hay decenas, cientos de miles de loros comiendo chocolate. Son tantos los loros hinchándose a comer chocolate que se están tragando el cacao entero.
Con dos recortes consecutivos , el último a principios de semana, Barreda ha dejado reducidas a la mitad las consejerías de la Junta. Me parece muy bien. Supone ahorro y si las personas son las adecuadas hasta mejor funcionamiento. Las cúpulas ejecutivas cuando menos numerosas, mejor.
El Senado español, cuyo mejor servicio a la Nación sería disolverse, dio ayer otra impresionante lección de su estúpida y costosa inutilidad a la ciudadanía española. Penoso es que se gasten los dineros públicos de esta manera tan absurda , el Senado ya se pule el “manso” en mantener su fútil pero muy bien pagada existencia, pero que encima se represente un esperpento como el vivido el lunes es de llamarles cosas por la calle y para que luego se quejen de que están muy mal mirados. ¿Pero acaso pueden aspirar a otra cosa que a recibir gorrazo, mofa y escarnio, y escarnio cabreado, haciendo las payasadas que hacen?
Cada semana y desde hace meses puede escribirse el mismo artículo sin que se note casi nada. La parálisis política y la desazón económica son las constantes vitales del país sin que haya poco más que declaraciones y contradeclaraciones que no sólo no ayudan sino que son parte del propio círculo vicioso en que andamos metidos. La crítica al Gobierno es tan obvia y sabida que ni merece la pena reiterarla. Esta impresa de hecho en el conjunto de la conciencia colectiva de nuestra sociedad.
Mientras que el personal aprovecha el fin de semana para solazarse un algo, y en la medida que den sus posibilidades y aguante el bolsillo, los políticos se van a dar mítines. Bueno a seguir dándolos, como durante toda la semana, pero vestidos de “informales” o haciendo cosas raritas acompañados de claqué, banderitas y parroquia transportada.
Escribía aqui hace unos días que la primavera no había tenido en mucho tiempo los ojos tan verdes como este año. El campo español es, de norte a sur, una esmeralda Del atardecer andaluz al amanecer cantábrico cruzando tierras, sierras y serranías, dehesas y campos de pan y vino llevar hacia el norte, la primavera tiene los ojos verdes, unos ojos inmensos y luminosos que lo abarcan todo y desde todo lugar miran al alma de quien los contempla con la alegría de la vida incontenible. Los ojos de la primavera sonríen desde todos los rincones y espacios de las tierras que se cruzan, en quebradas, montes, campiñas, bosques y planicies.
Ese es el paisaje que nos alegra pero en él también está, aunque no lo veamos una muerte silenciosa que una vez más me ha llenado de pena. Tras el viaje regresé a mi pequeño refugio de El Enebral (Albalate de Zorita-Guadalajara). El campo relucía con estos primeros soles cálidos que le acarician. Pero ya algo comenzó a preocuparme. Por el camino pájaros y hasta alguna perdiz emparejada . Pero no cruzó un solo conejo. La sospecha de que algo grave había sucedido la confirmé en el amanecer del día siguiente. La muerte silenciosa, la hemorragia vírica, la terrible enfermedad que los extermina ha pasado dejando el campo vacío, las madrigueras abandonadas y los calveros sin rastro de sus escarbaduras. Donde antes gazapeaban no hay ni siquiera la señal de sus cagarruteros. Han desaparecido. Han muerto todos. O casi todos. Porque esta enfermedad es así de terrorífica. No mueren la mitad o el ochenta por ciento. Hay zonas en que toda la población perece.
Puestos a felicitar a nuestro Gobierno por algo quizás les cupiera una de las expresiones por ellos más queridas: la pluralidad. Porque desde luego los ministros de Zapatero son muy plurales. Uno dice una cosa y el otro la contraria, una vicepresidenta afirma un algo y la otra lo niega. El ejercito de Pancho Villa resulta al lado de este Gabinete un ejemplo de disciplina y cohesión germánicas. Vamos que son el asombro del mundo con su coordinación y firmeza en posiciones y proyectos. O sea, que de lo que dicen por la noche, las más de las veces por la mañana no hay nada. Sus gobernados- es un decir- vivimos así en una especie de carrusel de anuncios de lo que van a hacer y no hacen y de lo que juran y perjuran que no harán nunca y nos acaban haciendo. Lo último que no iban a hacer y harán es otra subida de impuestos. “A lo ricos malos” , claro, pero que acabáremos pagando los de la nómina. Un día lo dije, perdone que me cite: “Se están puliendo el “manso” y lo vamos pagar todos". Y todos lo estamos pagando y más que nos va a tocar pagar.
La vuelta del veneno a los campos españoles es una realidad que no por conocida y en ocasiones habitual ha de dejarse de combatir y cada día con mayor energía. Hubo un tiempo que creímos que comenzábamos a superar haber superado el problema. Pero ha regresado con otras fórmulas y otros compuestos y uno diría que su extensión es ahora mayor y más necesario que nunca el aplicarnos de manera conjunta a desterrarlo de una vez por todas.
En el cuento al revés donde vivimos los españoles, a nuestro “príncipe” Zapatero lo ha besado la realidad y se nos ha convertido en rana. Ayer seducía, hoy croa.
Ha pasado aquello, muy marxista por cierto, del huevo y el pollito. Que no se ve por fuera lo que está pasando dentro y, de golpe, eclosiona y sale con plumas y cacareando. Cambio cuantitativo y cualitativo que se decía cuando la gente leíamos aquellas cosas. El descrédito de este gobierno era algo pregonado, publicado y archisabido pero no acababa de producirse el desplome, no acababan de caerse los palos del sombrajo. Tan sólo hace una semana sus voceros sacaban pechos de CIS y PIB y clamoreaban recuperaciones inmediatas. De la crisis y de ellos.
La semana ha sido de las que se recuerdan periodísticamente muchos años. El "harakiri" de Zapatero, ls convulsiones económicas, sociales y bursatiles, la reapertura del asunto Camps y , de postre, el apartamiento de Garzón de la judicatura a la espera de ver como se resuelven sus casos. En lo personal ha sido agotadora, rematada con algunos viajes rápidos a Toledo y uno final a Gudalajara para firmar ejemplares en la Feria del Libro de mi ciuad. Así que he acabado para el tinte y me he venido a descansar un poco a mi cabaña en el monte, porque lo que viene la próxima me parece que no va a ser mucho más relajado . Aunque tengo una tarea el martes que me hace verdadera ilusión afrontarla. Me voy a hacer un gran reportaje a Las Tablas de Daimiel para "Ronda Iberia". Recuerdo aquel que hice de Doñana que tan gratificante resultó y que también coloqué aquí.
El presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero nos dijo el miércoles a los españoles que ha fracasado. No lo expresó así, claro, pero esa era la verdad y se notaba. Obligado por la UE y EE.UU , que veían como nuestra deriva los ponía a ellos también en peligro, ha tenido que hacer lo que nunca quiso, a lo que siempre se negó y en lo que no cree. Lo ha hecho porque no le queda otro remedio y porque lo han llevado de las orejas. Ha rectificado porque le han forzado a hacerlo. La cruda y dura realidad de una situación económica insostenible y peligrosa para el conjunto de Europa se ha impuesto sobre sus delirios y ocurrencias.
Campanean los gubernamentales atribuyéndose como éxito propio lo que ha sido un duro correctivo a lo que pretendían hacer. Al presidente de turno de la UE, acontecimiento planetario que iba a ser, le ha dicho la UE que se acabo la milonga. Que no están dispuesto a pasarle ni a pagar las consecuencias de sus desvaríos y le han puesto como deberes de obligado cumplimiento los que lleva años negandose a hacer por mucho que se lo hayan dicho por activa y por pasiva. Y ahora, que astracanada, sacan pecho por lo que les han forzado a hacer. Esto es : contener el gasto. Exactamente y de entrada el doble de lo que proponían, 10.000 millones de euros. Y eso para empezar. Y ahora resulta que aplauden como descosidos y se cuelgan la medalla de algo que hasta exactamente anteayer se negaban en redondo y con el mayor de los énfasis a hacer. Es una prueba más de la futilidad de un gobierno que presume de aciertos cuando le fuerzan a hacer exactamente lo contrario de lo que pretendía hacer.
Batasuna o sea ETA, quiere presentarse a las elecciones municipales del año próximo. Es su objetivo esencial porque esos ayuntamientos a los que llegó de la mano de ANV y con la complicidad del Gobierno que sólo quiso impugnar la mitad de sus listas son el último y verdadero fortín que les queda. Ahí está el dinero, la influencia, la capacidad de mantener movilizada a su gente y poder seguir intimidando y atemorizando en esos territorios a quienes osan discrepar de ellos. En la actual situación por la que atraviesa la banda terrorista y sus tentáculos políticos perder tales bastiones significaría su desplome definitivo en el entramado social de Euskadi. No están dispuestos a que ello sucede y si a hacer todas las maniobras y trampas que sean necesarias para conseguir mantenerse.
Estamos tan ensimismados con nuestra propia coyuntura que no estamos viendo tal vez que esta crisis, tan profunda, tan larga y tan devastadora, no sólo puede poner en riesgo nuestros propios pecunios y países sino que puede dar incluso al traste con todo el conjunto de lo que anteayer suponíamos absolutamente seguro. Y estoy hablando, ya se que con riesgo inminente de ser catalogado de catastrofista, de Europa y del euro.
Atardece sobre la vega de Archidona, el sol se pone lejano por ancha llanura andaluza, en un horizonte por el que navegan raudos los vencejos y sus primos, los más pequeños aviones, parecen dirigirse hacía el corazón rojo del astro que se oculta allá a lo lejos, hacia el noroeste, hacía la lejana Córdoba, tal vez. Sus siluetas dibujan con sus filigranas el crepúsculo que el hombre atalaya desde lo alto del convento de San Francisco con la extensa campiña a sus pies . El hombre extiende la vista por la luz que dulcemente se diluye y entrevela, despidiéndose de sus ojos con cariño hasta que ya es penumbra, ya es sombra.
El presidente del Gobierno puede seguir con la pantomima. Va a seguir de hecho. La reunión con Rajoy es una escenificación más de la farsa en la que lleva metido hace dos años. Simplemente no quiere ver la gravedad de la crisis. La negó antes y ahora se niega a afrontarla. El sistema financiero está podrido y se verá claramente en cuanto se quiera poner negro sobre blanco el valor real de los activos inmobiliarios y la imposibilidad de cobro de los 350.000 millones que hay de pelota de los promotores. El déficit público es un disparate, más del 12 por 100 y no hay politica real de rebaja del gasto que pudiera comenzar a resolverlo. De la Reforma Laboral no quiere ni oir hablar porque es prisionero de los sindicatos. Lo de “por consenso" no es otra cosa que seguir no haciendo nada.
Un 20% de parados y un 20% de funcionarios. Las dos magnitudes no han dejado de subir en estos tiempos de crisis y justo al mismo tiempo ha superado la misma barrera. Todo un síntoma primero de en la situación que estamos y de cómo nuestra administración (administraciones) la afronta. Los números, los datos, valen en esta ocasión por todos los comentarios.
En medio de la catástrofe económica la política pasa a un segundo plano que a veces nos pasa desapercibida. Pero algunos de sus avatares pueden tener consecuencias muy graves para el futuro, y no sólo de sus protagonistas, sino de la propia vertebración de España. Lo que lleva un tiempo sucediendo entre el PSC y el PSOE es, a mi humilde entender, uno de los asuntos que peores consecuencias están trayendo y que peores aún pueden traer.
La situación del presidente y su gobierno se parece cada día más a la de un estado mayor metido en un bunker dentro del cual pareciera que no son conscientes de lo que fuera pasa y de en que situación de angustia viven los demás. El jefe sueña divisiones triunfantes y los ayudantes en vez de contarle la verdad le regalan el oído con “brotes verdes”.
Jueves, 31 de mayo
José Pómez
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo