Aquí hemos sido todos del "Ché" y de Castro. Más del Che por lo de la muerte romántica, que de Fidel a quien se le llegó a suponer un poco culpable de la misma. Hasta gentes de la derecha miraron con profunda simpatía a los barbudos que derrocaron al dictador Batista aquel Año Nuevo del 1959 que ha dado para tantas películas.
Los españoles aún más. Porque España y Cuba, sus pueblos, se llevan en el corazón y no hay país iberoamericano que más nos quiera, y lo sintamos y viceversa. Si se une, además, aquello de los “gringos” y el Maine, el potaje está completo y sabroso. El dicho de que había en España tantos o más castristas que en la propia Cuba no dejaba de tener un fondo de realidad.
Jueves, 31 de mayo
José Pómez
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo