Nuevas filtraciones, y van cien, sobre una inminente sentencia del Constitucional acerca del Estatuto de Cataluña. Hace un par de meses las hubo y bastante similares. Espero que de una vez por todas esta vez se emita sentencia. Tan tardía, hace más de tres años y medio que se presentó el recurso, que ya no puede ser buena por el mero hecho de ese enorme retaso, de ese bloqueo y de esa enorme cantidad de despropósitos que al primero que ha afectado ha sido al propio tribunal y a su credibilidad.

Llega el grueso de las tropas africanas. Aparecen en los cielos los vencejos . No se les oye ahora tanto como va a sentírseles luego en verano cuando sus escuadrillas con sus agudos y alegres chillidos les den pasadas inverosímiles a los aleros de las casas, pero ya comienza a notarse su presencia. Harán nido y será entonces tan solo cuando el raudo y negro pajarillo ponga sus patas en firme, aunque no en el suelo. Porque los vencejos no se posan jamás. Pasan su vida en el aire. Allí atrapan los insectos de que se alimentan, beben dando raudas pasadas sobre la superficie de las aguas, rozando el liquido tan solo con el pico y hasta duermen suspendidos en los cielos. Los vencejos descansan así, suben con las térmicas y allá arriba, se dejan mecer, dando círculos, acunados por los vientos. Para el vencejo caer a tierra significa la muerte, a no ser que encuentre un pequeño desmonte que le permita levantar el vuelo, ya que sus alas, larguisimas en comparación con las patas, se lo impiden.
La justicia dictaminará en su día pero lo que todos sabemos es que en Baleares el hedor de la corrupción política es insoportable. Lo fue en el anterior Gobierno del PP que encabezó Matas, sobre el que pesan graves imputaciones al igual que sobre muchos de sus más cercanos colaboradores. Lo sigue siendo hoy cuando el nuevo ejecutivo encabezado por el socialista Antich se sostiene mediante el pacto con un partido, la Unión Mallorquina que más que una formación política semeja una cuadrilla de auténticos ladrones cuya misión era sacar la mayor tajada posible y personal de sus votos.
La verdadera patria de muchos políticos es su partido. Y en algunos casos su patrimonio. Pueden saltar ante la afirmación como si les hubiera picado una avispa y echarle la culpa de la imagen a las tinieblas exteriores que conspirativamente agita contra ellos la prensa. Pero no es apenas necesario en este caso el aporte de la “canallesca”. Ellos se bastan y se sobran para transmitir esa sensación al ciudadano.
Una metedura de pata de la policía francesa, que fiada de la declaración de un etarra detenido convirtió a un grupo de bomberos catalanes en terroristas, ha difuminado en los medios de comunicación el enorme alcance del criminal error que ha cometido la banda. ETA se había guardado muy mucho en sus más de 40 años de existencia de matar a un ciudadano francés y menos aún a un policía. Descabezados, acorralados y cada vez con menos oxigeno social han cometido ahora un asesinato que será letal para ellos. El Estado Francés ni olvida ni perdona y su fuerte democracia no se anda con rodeos a la hora de tratar a los criminales.
Tengo cada vez más firme y profundamente tomada la decisión de emplear buena parte de mis energías y lo que de talento pueda tener, si es que alguno tengo, de desarrollar cada vez más intensamente mi faceta y vocación literaria. El año 2009 y este principio del 2010 han sido muy intensos en lo creativo y empiezan a ver la luz sus frutos. Ahí está ya “El diario del perro Lord”, entregado a la editorial “El lobo y el fuego”, cuya salida está prevista para el otoño, y un par de cosas más que duermen aún en mis cajones pero que he concluido o, en otro caso, quiero dejar reposar un tiempo quizás largo hasta darle un forma definitiva. En cualquier caso desde finales de 2008 no he dejado de escribir al margen de los artículos periodísticos y consolidando una decisión de emplear más tiempo y esfuerzo en ello. Ha habido quien me ha alentado de manera trascendental y ahora quizás sea el momento de dar pasos serios en esa dirección sin abandonar en absoluto el periodismo, porque de ello, entre otras cosas es de lo que uno come. De la literatura es, excepto para un par de autores muy significados, un imposible metafísico.
Cuatro días de sol y la vida nos parece otra cosa. El hombre es un animal de superficie y el hombre meridional, el mediterráneo es un hombre en la luz y de la luz. Teníamos hambre de sol. Este largo invierno, como los de antes, que comenzó en otoño y se asomaba con nieve hasta el borde de la primavera nos había apagado los ojos y el alma con la persistencia de la nube, de la bruma, de la lluvia y del frío gris dueño de todos los colores. Le quitaban a uno hasta las ganas de amar.
La pregunta no es si este Gobierno tiene talla, plan y decisión para sacarnos de la crisis. Esa está respondida con un rotundo NO que pesa como una losa en todos los sondeos de opinión. La pregunta es si va a aguantar la legislatura.
¿Se acuerda alguien que España preside la Unión Europea este semestre?. Aquello iba a ser un acontecimiento planetario-Pajín dixit- una conjunción astral de lideratos que iba a deslumbrar al mundo. Recuerdan aquellos clarines de enero y sus trompeteados fastos. Pues ya no suenan ni los claros clarines ni suena siquiera una guitarra. La cosa se ha quedado en que en junio lo dejamos. No ha sido ni pena ni gloria. Ha sido la nada. Obama ni ha aparecido ni se le espera. El nuestro sigue de mítines enfáticos y plegarias gaseosas mientras el personal no sabe ya como sujetar el palo de su particular sombrajo. Del Gobierno ya nadie espera nada. Por esperar ya no espera nada ni siquiera el propio Gobierno.
Hay días en que un asunto nos daría da par cuatro columnas y otros que por el contrario nos hacen falta cuatro temas para llenarla. Hoy es uno de los segundos y sospecho que la razón última es la desazón ante ese pantanal enfangado en que se ha convertido nuestra actualidad cotidiana por mor de la crisis económica y la ineptitud política. El país ha caído en el desaliento y los ciudadanos en la desesperanza. Y, desde luego, de eso no tienen culpa ni el país ni su ciudadanía. De eso tienen culpa quienes les gobiernan y quienes les dirigen.
Durante este fin de semana, y en homenaje a don Miguel Delibes, vamos a callar la algarabía política. Dejemos espacio a la literatura y abramos la puerta a la palabra verdadera. Lo considero el mejor escritor español del siglo XX, (era él, de su generación, el acreedor del Nobel) lo tuve por maestro de periodistas y , como buen y noble cazador, como uno de los grandes precursores de la conciencia ecológica en España.
Como torpe homenaje dejo estas líneas, aunque a don Miguel “la mayor” no le gustaba. El iba a sus perdices.
La economía, la sociedad y la política española es un pantanal . Una ciénega en la que estamos todos metidos , con los pies atrapados en el fango, a garrotazos como en el cuadro de Goya, pero sin ruta de salida y perdida la confianza en que nos marquen al menos un rumbo.
Aquí hemos sido todos del "Ché" y de Castro. Más del Che por lo de la muerte romántica, que de Fidel a quien se le llegó a suponer un poco culpable de la misma. Hasta gentes de la derecha miraron con profunda simpatía a los barbudos que derrocaron al dictador Batista aquel Año Nuevo del 1959 que ha dado para tantas películas.
Los españoles aún más. Porque España y Cuba, sus pueblos, se llevan en el corazón y no hay país iberoamericano que más nos quiera, y lo sintamos y viceversa. Si se une, además, aquello de los “gringos” y el Maine, el potaje está completo y sabroso. El dicho de que había en España tantos o más castristas que en la propia Cuba no dejaba de tener un fondo de realidad.
Resulta obsceno hablar de justicia politizada para denunciar “conspiraciones” contra Baltasar Garzón. ¿Pero existe alguien más politizado que el magistrado de la Audiencia Nacional? ¿O acaso no fue el propio juez número dos de la lista del PSOE tras el mismísimo Felipe González en una elecciones generales?. Tan solo ese dato debiera bastar pero por si no fuera incontestable ahí queda su trayectoria marcada siempre por la contaminación con el momento político. Y que curioso. Los que ahora denuncian la conspiración en contra vienen a ser los mismos que en tiempos del GAL la suponían en dirección exactamente contraria. Pero siempre con don Baltasar en el centro de las operaciones.
De joven soñaba con las liebres. Movía, durmiendo, las patas como si estuviera en una carrera frenética. No era un galgo, que era bretón pero si la liebre llevaba perdigones, aunque fuera uno, acaba por traerla. Ahora el “Lord” , bajo la sabina redonda, en medio de la costera, enfrentanda al amanecer de los bosques, sueña que vuelve y vuelve en sueños.
A grandes voces se proclama. Nadie puede negarse pero todos saben que es mentira. El Gobierno abre la trampa y la oposición trampea. Zapatero quiere un cheque y una foto para seguir haciendo lo mismo, pero con una coartada. La oposición no quiere darle ni un dedal de árnica.
Hace unos años, en tarde de cansancio y de tristeza, se me ocurrió escribir que no volvería en mi vida a los toros. De inmediato fui inundado por un aluvión de zalemas de antitaurinos que consideraron que me había convertido a su causa, aunque en absoluto era tal la cuestión y quedaba bien claro mi respeto por la fiesta. No les importó y la empalagosa campaña de bienvenida llegó a hartarme tanto que como reacción tan lógica como sentimental me fui a ver una corrida. Fue casi una cuestión de supervivencia.
La mejor manera de huir de la realidad española es pasarse el día entero en el Parlamento. La Cámara de Representantes se ha convertido en una especie de barco metido en una botella que ya no es que viva alejada de la realidad ,es que directamente parece confrontada a ella.
Se quejan sus señorías, y su presidente se reúne con los “popes” de los medios para ver de poner cataplasmas a la herida, de que su imagen en mala y que hasta los insultan por la calle. Lo de la imagen es peor. Lo canta el CIS y resulta que se ve a los políticos como uno de los grandes problemas nacionales. Se les percibe como una casta de profesionales que atienden sólo a sus intereses partidistas y que votan para sí mismo toda suerte de privilegios.
ETA está al borde del colapso y sus tentáculos políticos desesperados. La recuperada política antiterrorista, rectificado los errores del penoso Proceso de Paz, de firmeza y persecución sin tregua, ha vuelto a dar los resultados mejores. Los terroristas –que sin duda siguen teniendo capacidad de traer muerte y dolor-se encuentran cada vez más acorralados, acosados policialmente, aislados internacionalmente y cada vez más aislados de la sociedad. De la propia sociedad vasca. Los golpes les caen uno tras otro, inmisericordes, allá donde estén o desde donde intenten reorganizarse. La nueva caída de su jefatura o el desmantelamiento de la infraestructura en Portugal son la mejor prueba.
Algunos advertimos, cuando se inició el Caso Gurtel, que la intervención de Garzón en el asunto podía ser el mejor agarradero de los sinvergüenzas. Hay “Caso Gurtel”, por supuesto, un auténtico estercolero untado de brillantina y nadie en su sano juicio, más allá incluso de las fiebres de partido, puede desear otra cosa que los culpables acaben pagando ante la justicia sus tropelías y que la política-en este caso el PP que obró con tardanza y a regañadientes- los depure para siempre de su seno.
Jueves, 16 de febrero
Antonio Javier Vicente Gil
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Pedro Fernández Barbadillo
Rufino Soriano Tena
Enrique Zubiaga
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Raúl González Zorrilla
Pedro Rizo