Pensaba haber dejado el asunto en la breve posdata de la entrada anterior. Creía que la cuestión no tenía duda alguna. Pero resulta que sí. Que me veo obligado a darle esta relevancia y manifestar mi solidaridad con Herman Tertch y mi absoluta repugnancia ante quienes, con insinuaciones asquerosas o justificando la violencia por motivaciones políticas (es "un facha" es el estremecedor argumento de estos progre-fascistas), disculpan, comprenden o buscan "razones" para excusar la agresión. Hay quienes, en el colmo del desproposito, convierten a la victima en culpable y responsable de haber sido pateado por la espalda y de tener varias costillas rotas y un pulmon encharcado.
Mañana, todo lo más pasado, se acaba el mundo. El Apocalipsis del cambio climático, sin el milagro de la conjunción Obama-Gore y ZP no lo remedian, está a la vuelta de la esquina. El castastrofismo ecologista se ha apoderado de los medios de comunicación y los profetas presuntamente avalados por todas las ciencias nos admonizan de que el fin está cerca.
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez