Rajoy creía que tras ganar las gallegas y las europeas y conseguir ser decisivo para descabalgar a los nacionalistas del Gobierno del País Vasco sus deberes habían quedado resueltos con nota. Y así, en buena lógica, debería ser. Más aún cuando sus agazapados enemigos internos daban por hecho que perdería en Galicia al no lograrse la mayoría absoluta, se desplomaría en Euskadi con el abandono de María San Gil y se las vería muy justas en las europeas con la irrupción de Rosa Díez. No fue así. El PP salió muy airoso y en nada, con la economía desplomada y el paro desbocado, las encuestas comenzaron a cantar la evidencia. Que el PP se colocaba hasta cuatro puntos arriba en intención de voto.
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez