Creo que la actual ley de aborto, producto del momento y de las circunstancias de cuando se promulgó hace 25 años, tiene serías deficiencias sobre todo en su cuarto supuesto. Era, pues, lógica una modificación. La ley de plazos parecía ser la alternativa más lógica. Cuando así se anunció la posición mayoritaria de la sociedad española era partidaria de dicho cambio.
Cuando el delicadísimo asunto, pues afecta a cuestiones de principios, ética y vida donde las posturas se confrontan y la sociedad corre riesgos de fractura, fue entregado a una niñata insensata (y no me desdigo de mis calificativos expresados en su día sino que a la luz de lo sucedido los reitero) investida de ministra llamada Bibiana Aido pudo temérselo peor. Y lo peor ha sucedido.
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez