Se acabó. No tengo un pase más. La hegémonica estupidez medioambiental acaba con el más curtido sentido del humor (que no es mi caso) y cuando esta se reitera machaconamente acaba por hacerte perder la ironía y caer, en un descuido, en el grito. Y cuando uno, exasperado por la estupidez, grita es cuando el tonto de enfrente se ha salido con la suya.
A mi me pasa, y mira que me arrepiento, cuando a lo anteriormente descrito se une el cansancio mental. Ahora estoy bastante mejor de lo segundo pero lo primero avanza inmisericordemente por tierra, mar y aire: politica, sociedad y pensamiento (presunto).
O sea que a los libros me voy. Aquí me refugio, con ellos me reencuentro y de ahí no me va a hacer salir ni la policia judicial de Rubalcaba, que no creo que venga al monte a ponerme en la "cuerda de presos", pero nunca se sabe si seré culpable de algo. Debo admitir regalos (espero que me siga llegando el queso) y he llegado al jamón de pata negra en alguna ocasión. Que , por supuesto, ni se me pasó por la cabeza la insensatez de devolver.
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez