(insisto en la reflexión, ahora más aquilatada, sobre un tema que me parece de trascendetal importancia en nuestro devenir como sociedad y nuestro comportamiento político)
Cautivos de la sigla
Somos un país de voto cautivo. Sentimentalmente cautivo. O sea, cautivos por voluntad propia que es el cautiverio del que resulta más difícil salir puesto que se asume como parte de la propia existencia, del propio ser y del propio presentarse y actuar ante los demás. Los españoles no valoramos la acción política o gubernamental en función de hechos y resultados sino de pertenencia a una sigla. Son los “nuestros” y por tanto a ellos les queda entregada voluntad y voto de por vida en función de una cuestión no de razón sino de entraña.
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez