Diez paginas del suplemento Domingo de El País ocupaba la entrevista de Zapatero. Diez paginas de las cuales lo único que pudo extraer como titular para la portada del diario fue esta frase para la posteridad: “ Es opinable si hay crisis”. Dentro lo explicaba: “Es un tema opinable si hay crisis o no hay crisis”, en otro titular a toda página. Pocas veces he visto tanta mala leche periodística. Los periodistas afines son los más letales.
Al presidente ZP ha habido que llevarlo literalmente de las orejas al Congreso. ¡Con lo que le gustaba antes!. Pero resulta que la comparecencia es para abordar la crisis económica y ya se sabe que de esa bicha no quiere ni oír hablar, ni mentarla vamos. A la comparecencia solicitada por el PP para el próximo miércoles, se resistió con todas sus fuerzas, intentando que fuera Solbes el que diera la cara . Pero no le valió. Porque, y sentando lo que quizás sea un precedente peligroso para el Gobierno, todos los grupos parlamentarios apoyaron la petición dejando en absoluta soledad a los socialistas. Algo inaudito en la anterior legislatura cuando quien navegaba en triste soledad era el PP.
Están las leyes, las constituciones, los derechos y los ciudadanos. Pero también están los sentimientos. La piña unida, alegre y victoriosa de los jóvenes futbolistas españoles está haciendo mucho más por ese sentimiento, por España, que toda una ristra de discursos. El deporte tiene esos efectos, esa capacidad de representación del sentimiento. Y el futbol los multiplica.
No hay un aspecto en el que de manera más continua, cotidiana y flagrante se viole la Constitución que en lo referente a la lengua común de los españoles, denominada castellano en España-por diferenciarlo del resto de lengua de la Nación- y español en el resto del mundo donde es hablado por más de 400 millones de personas.
El fin de semana ha sido en verdad agitado. Los empresarios de Guadalajara montaron un viaje de periodistas por la provincia para promocionar rutas turisticas, instalaciones hoteleras y paisajes varios. Un autobún entero. Quisieron contar conmigo y que yo les contara “in situ” Nublares . Porque Nublares es una cueva sobre el Henares que dio nombre a mi primera novela prehistórica y al conjunto de la saga, completada por “El hijo de la garza” y “El último cazador”.
Quizás lo único que haya quedado tajantemente claro tras el Congreso del PP es que se ha cerrado un ciclo. Definitivamente el aznarismo es ya pasado. Sólo había que oír hablar al propio ex presidente para comprenderlo. A Aznar no le ha gustado lo sucedido, su apoyo condicional y condicionado, realizado con tantas reservas ha sido la mejor prueba.
Se lo comieron de vista. Lo dieron, los más amables, por amortizado y ,los menos, por cadáver cuya herencia se empezaron a repartir la misma noche que compareció en el balcón de la derrota. Ha sabido aguantar y resistir los más desaforados ataques de sus propias filas y los aún más encarnizados de los “medios afines” que entendieron su acoso y derribo como una cruzada. Hoy, al iniciar su congreso en Valencia es un tranquilo vencedor que generoso restaña heridas de quienes quisieron infligírselas y acerca sillas a quienes quisieron echarle de la mesa.
Mariano Rajoy ha elegido bien. Su propuesta para la Secretaría General es un mensaje positivo e impactante hacía la sociedad española y que será recibido muy bien recibido, en lo que tiene de integración y de futuro, por su propio electorado y por su militancia. Maria Dolores de Cospedal es un valor y una imagen en alza, que en poco tiempo ha sabido establecerse como uno de los referentes más atractivos del PP.
Perplejo de que el camuflaje semántico no sólo no logre espantar a la bicha sino que esta se traga hasta los réditos electorales, Zapatero se puso ayer por delante unos sacos terreros para seguir sin hacer nada. O sea, citó a los sindicatos y a los empresarios, para una foto de buen rollito y seguir ocultando detrás del humo de su palabrería la verdad de una endiablada crisis. Una vez más, sin atreverse siquiera a mentarla, hurtando su obligación de afrontarla y su responsabilidad de gobernar. Una vez más, intentando tan sólo descargarla en todos los demás. Tal vez , y esta es la sensación más creciente en la ciudadanía, porque Zapatero no tiene ni la más remota idea de que hacer.
El Ministerio de Industria fija las tarifas de lo que nos van a subir la luz. Muy sensibles a las dificultades de las compañías eléctricas se descuelgan con unos incrementos muy por encima del IPC anual y que vana afectar a millones de hogares. A algunos con subidas entre un 7,3 % y un 8,3 % lo que añadido a lo ya incrementado en el año, otro 3,3% supone la friolera de un 11 % más. Lo que saldrán mejor parados pagaran sólo un 5,6% más que sumado a lo anterior les deja la subida en un 9%. Medidas, pues, muy claramente socialistas y favorecedoras de las humildes clases populares afectadas por la innombrable crisis.
Además de Rubalcaba parece que hay otro en el Gobierno que ha comprendido que un ministro no se nombra para hacer de corrector del Diccionario de la Lengua sino para tomar medidas políticas que afronten los problemas y contribuyan a resolverlos. Se trata de Celestino Corbacho.
Despertado sobresaltadamente de su siesta y de la fiesta, el gobierno se ha encontrado con su imagen reflejada en el espejo y se ha empezado a llevar un buen susto. Porque de pronto cae en la cuenta de que el Gobierno también es él cuando viene las cuestas arribas y la época de crisis. La maldita palabra que encima le ha dejado la amante heredada de la placidez económica con la que se acostó durante cuatro años escrita con carmín rojo en el cristal. Ahora te toca dormir con ella, ha dejado como último mensaje.
La crisis del ladrillo se ha quedado en un resfriado. Ahora ya estamos hablando de pulmonía. Hace nada todo parecía, o se quería hacer parecer, consecuencia del parón inmobiliario, de esa huida del dinero y del cierre del grifo por parte de los bancos . Una cosa que había empezado en EE.UU. y que nos salpicaba. Pero eso ya es el pasado, aunque sea muy presente y no haya mejorado un ápice. El ladrillo es el pleistoceno porque lo que tenemos encima es una auténtica glaciación.
Excepto si uno es un Boris Izaguirre, algún personaje de la telebasura , un Nobel mediático o como poco ha vendido medio millón de libros de una tacada, el escritor que acude estos días al Retiro, mienta luego como quiera lo hace, con una mezcla de esperanza y miedo , que es más bien lo segundo y la esperanza que resulte lo más infundado posible.
Quizás no haya mejor retrato del momento político que la contraposición de las dos fotos que la calle y el Gobierno han ofrecido a los españoles. Los camiones parados en las carreteras y Bibiana Aido y su corte exclusiva de mujeres ofreciendo en sede parlamentaria, vestidas con sus mejores galas, sus modelos más rojos , su diseño progre más cuidado, la prueba máxima de la cursileria disfrazada de presuntos conceptos de igualdad.
Mientras la crisis fue para un buen porcentaje de la población una palabra en entredicho, unas estadísticas y unos números (excepto si se era, precisamente uno de los que les había tocado el paro) el Gobierno ha podido galbanear como si ya fuera agosto y dedicarse a hacer el “Pepiño” sobre las vicisitudes del PP.
La corza con el recental pegado a ella brotó de la linde del monte al navazo, entre dos luces, en la aún difusa claridad que precede al alba, como una sombra del propio bosque del que provenía. Bajé el rifle y me quedé absorto viendo a la madre, inquieta, y al cabrito atravesar el espacio descubierto en medio del monte alcarreño donde en los inviernos lluviosos se forma una pequeña y efímera laguna. Ahora aparecía, junto a ciertos restos de reciente humedad, tupido de hierba fresca y de vino color y pespunteado de algún majuelo en el que blanquean las rosas silvestres.
El francés Castella parecía el poeta Rimbaud, el valenciano Enrique Ponce desplegó un capote parlamentario tan elegante y tan fino como el que airea por las plazas, el colombiano Cesar Rincón fue la hondura sencilla de la verdad y el portugués Victor Mendes hizo el discurso de un demócrata en su casa europea para rematar que era torero por la “gracia de Dios”. Cuatro maestros en Bruxelas para defender cada uno desde su sentimiento , su raiz y su lengua la verdad del toro.
Muy variada ha sido la terminología con que el gobierno nos ha ilustrado lo que está pasando a la economía española y al conjunto de nuestros bolsillos. El mejor hallazgo ha sido ese de “desaceleración”. O sea que íbamos a toda pastilla y rebajábamos velocidad. En ello cabían todo tipo de adjetivaciones que han ido sucediéndose en el tiempo y en el espacio, depende si preelectoral o post electoral. Hemos pasado por leve, ligera, coyuntural a sería, profunda y hasta grave. Todo por no emplear una palabra maldita: crisis y otra aún mas yuyo: paro, que se llama también variadas y formas. Como expertos en camuflaje no tiene precio.
Desfallecían ya las cebadas y renunciaban a nacer los trigos cuando llegaron las lluvias. Una semana más y no hubiera habido remedio. Justo a tiempo vino el agua y ahora los campos de pan llevar de las Españas son un inmenso mar de mieses verdes mecido por vientos húmedos que huelen a vida nueva.
Este partido ya tiene ganador pero el torneo acaba de empezar . En el PP a lo que se juega ahora es al baloncesto. Y esto es la final a cinco de la conferencia Este. El primer choque es el del congreso, el segundo, tercero y cuarto son elecciones gallegas, vascas y europeas y el quinto, empatados a dos, será el definitivo en 2011 donde confirmarán o cambiaran el aspirante al anillo. El que vale de verdad y se juegan contra los “Talantes” de ZP.
Jueves, 31 de mayo
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo