Este reportaje es el fruto de tres viajes. Todos ellos complementarios, pero cada uno con un objetivo diferente, a una región de Sudáfrica particularmente atractiva pues allí se topa uno con lo esencial de su historia y se sumerge de lleno en la plenitud de una naturaleza sin rival en cuanto a impactantes animales y biodiversidad de fauna y flora. Se trata de Kwazulu, Zululand, la tierra , en suma, del viejo reino zulu.
El primero de los recorridos lo realice cuando el siglo pasado agonizaba y tras haber visitado el emblemático Parque Nacional Krugger, a la Reserva Biológica de Phinda. Fue un impacto. No solo por su riqueza faunística, sino también por su forma de protegerla, de enseñarla, de gestionarla. Una organización perfecta, unos profesionales preparados e impecables con un extraordinario conocimiento de lo que habían de mostrar. Pude fotografiar leones, guepardos, elefantes, hipopótamos , búfalos, jirafas y has el muy esquivo leopardo .
Tengo para la memoria escenas memorables como la secuencia de un viejo león con una hembra y unos cachorros de apenas semanas junto al un ñu recién cazado. Ese mismo león desplazándose al atardecer y la alerta tensa de un cheeta hembra y sus tres crías ya muy crecidas, en posición defensiva, en triangulo, cara al aire y un ultimo cachorro aplastado entre la hierba cerrando la posibilidad de un ataque por la retaguardia . Los leones matan, si pueden sorprenderle a cualquier otro felino.
Se ha quedado grabada también la escena de un lago y un cocodrilo avanzando hacia la orilla donde otro león joven y cuatro hembras, una adulta y tres jóvenes bebían entre dos luces, antes de emprender la caza. El rugido de la leona, la rapidez del macho en acudir a su lado con una celeridad inaudita (un león hace 100 metros en 5 segundos) , la retirada del cocodrilo volteándose en el aire y la tranquilidad de nuestro ranger haciendo retroceder el todo terreno cuando los leones avanzaron por la pista en la que estábamos en dirección a nosotros, nerviosos por el incidente y pasando pegado al coche. Los leones no atacan a los vehículos pero si alguien comete la imprudencia de bajarse corre un mortal peligro. Con todo no son los leones quienes mas muertes causan , le ví mas nervioso al profesional cuando sin querer tapo la retirada a unas hembras de elefante con sus crías . Pero ni siquiera es el gran paquidermo el que ostenta el record sino el aparentemente inofensivo hipopótamo, agresivo tanto en el agua como fuera de ella y sorprendentemente veloz tanto en un medio como en otro. Cuando se ven los colmillos de un hipo se entiende como puede partir una barca por la mitad. Y si se invade su territorio suele hacerlo , entrando desde abajo, como un submarino.
En Phinda aprendí la compleja y dura existencia de la sociedad de los leones cuando el macho viejo desplazo para aparearse con la hembra al joven león de la laguna y el ranger, Richard White me explico: “Lo que temo es que el león joven cada vez es más fuerte. La batalla es inminente y si gana el joven lo primero que hará será subir hacia el norte y matar a los cachorrillos que vimos junto al ñu para aparearse con esa hembra”. Es la cruel ley de vida y de reproducción de los genes de los grandes felinos. No por ello he dejado de admirarlos y de respetarlos.
Richard me enseño también que no todo eran grandes felinos e impresionantes herbívoros, sino que había otra serie de animales , que no queríamos ver, tras ellos . Aprendí a disfrutar con la visión de servales, mangostas y , por supuesto, de la espectacular avifauna africana, en Phinda realmente prodigiosa por su abundancia de agua.
SAFARI
En el ultimo viaje , durante este verano, invierno allí, (conveniente echarse en el equipaje un forro polar para amaneceres y noches) no ha sido muy lejos de allí , mi destino era la reserva de Kwazulu, con otros ecosistemas, mas de montaña, praderias, herbazales , aunque también con valles y ríos como el del Mkusi, situada en las cercanías de Pongola y con la doble intención de complementar la fotografía con alguna expedición cinegética. La caza en Sudáfrica es un factor de riqueza de primera magnitud. Ordenada, controlada, organizada y en perfecta sintonía con los objetivos de conservación debía servir como lección a muchos de los que sin conocimiento y desde la ignorancia la satanizan y no comprenden que es un factor esencial en el equilibrio y reequilibrio de las poblaciones. Luego cada uno puede tener sus baremos, en el mio , por ejemplo, no entra el cazar elefantes , rinocerontes o felinos, salvo en el caso que me vea obligado a disparar en caso de extrema necesidad, pero entiendo que se haga y de hecho en el caso de los elefantes hay zonas en las que resulta imprescindible debido a la superpoblación y a su capacidad de asolar si esa se produce enorme extensiones de vegetación.



Tanto para los safaris fotográficos como para los cinegéticos, las instalaciones, los famosos logres, están magníficamente acondicionados y decorados de manera muy adecuado. En todo ponen un toque especial que transporta al viajero. Tanto en Phinda como en los Logdes “”Aberfeldy” o “”Amakhosi” de la Kwazulu Game Reserve el servicio y las atenciones tienen un particular sello. Que cuesta caro, eso también.
Los españoles sabemos apreciarlo y son cada días más los que eligen como destino aquel país, muchos cazadores, turistas de naturaleza y viajeros de todo tipo no dejan de gustar tampoco el buen vino sudafricano, algo que los latinos estimamos de particular manera. De alguna manera Sudáfrica está en nuestra misma franja pero en el otro hemisferio.
En esta ocasión lo que Leo y Ben me han enseñado ha sido a adentrarme a pie en aquellas inmensas extensiones, recechando en largas caminatas a kudus, ñus o reedbuck , enseñándome a acercarme y luego si era necesario a largos pisteos tras alguna pieza herida : la de un ñu negro duro tres horas y parecía inaudita la manera de leer en el suelo de los pisteros zulúes, en especial del compañero y amigo de Leo, Zipo . Curiosamente Leo emplea de continuo una palabra español “pendejo”, heredada de un amigo mejicano. Con el jefe de los profesionales de la reserva, que abatió su primera pieza de caza mayor a los siete años y que guarda en su cuerpo las cicatrices de una carga de búfalo que casi le resulto mortal, he aprendido mucho y con Ben Hauberbach, el más aventajado de sus jóvenes profesionales. El rececho con este de un gran kudu, durante cinco horas, de subir, bajar, arrastrase, taparse entre matorrales, árboles y zarzas para luego disparar y fallar estrepitosamente se queda grabado para siempre. Por cierto de la estampida provocada en lel grupo de kudus se aprovecho una guepardo que logró capturar saliendo desde su escondite en un bosquete una joven cria . No pensaba que el veloz felino pudiese capturar una presa tanb grande, pero logro abatirla y veloz como un rayo ocultarse con ella en el bush . Cuando pasamos cerca oímos como la arrastraba y maullaba llamando a sus cachorros para que acudieran al festín.
No me ha faltado tampoco el apoyo de un “Withe hanter” español, Joaquin España
, muy conocido profesionalmente en nuestro país tanto por ello como por su condición de periodista especializado en caza y pesca. El como algunos otros se están haciendo un hueco entre los sudafricanos por su saber hacer las cosas y varias organizaciones como la suya “Mbongo Safaris” gozan de acreditado prestigio.
Finalmente logre abatir un kudu y algunos colmilludos facoceros, pero la cámara fotográfica no solo ha de servir para documentar el trofeo sino para no dejar sin captar ninguna de las prodigiosas imágenes que a cada paso ofrece África.

lA TIERRA DE LAS MIL LANZAS
Asi se llama una cordillera emblemática de la tierra zulú. Y muchas más se han teñido de sangre en esta tierra. Tampoco puede uno pasar por el país sin intentar conocer su historia y esta zona la tiene y vibrante. Esta ha sido una tierra sangrienta en verdad. ¿Quién no ha visto películas como "Shaka" o "Amancer Zulu". Pues bien , cuesta muy poco estar en los escenarios de las batallas que las inspiraron.
Los anglosajones , y los países que llevan su impronta, recuerdan ,respetan y cuidan de su historia. Sea esta cual sea, con sus luces, sus miserias, sus actos heroicos y sus atrocidades. La asumen. Así lo hacen en Sudáfrica. Los envidio.
El viaje histórico, que realicé el pasado año tuvo esta concreta intención histórica de conocer el antiguo reino zulú y la visita a los lugares donde tuvieron lugar los acontecimientos bélicos que marcaron su historia.
Para que me sigan es preciso que nos remontemos a mediados del siglo XVII cuando colonos provenientes de Centroeuropa, mayoritariamente holandeses, protestantes que huían de las guerras de religión, llegaron a Ciudad del Cabo . Siguiendo su peripecia es como viajaremos ahora.
En Ciudad del Cabo se establecieron , algunos también en el puerto de Durban, y prosperaron, pero tras ellos llegaron los ingleses y pretendieron imponerles las normas y obligaciones de su imperial corona entonces sobre la cabeza de la reina Victoria. Los “boers” decidieron ante ello emigrar de nuevo y en grandes columnas de carros tirados por bueyes iniciaron la marcha hacia el norte: el “Gran Trenk” y se internaron por territorio zulú.
El reino zulú había sido unificado por el tremendo, tanto por su altura y fortaleza como por su crueldad, rey Shaka quien baso su poder en un militarismo que englobaba a todas las capas de la población masculina en su estructura. Absorbió cerca de doscientos clanes bantues, entre ellos los antecesores de Butelezi, primer ministro del gobierno actual que lo fue también de los reyes zulúes. Sakha ganó todas sus batallas para acabar siendo asesinado por su hermanastro, Dingane.

Con este fue con quien se toparon en su avance los “boers”. Dingane les ofreció negocia. El lider Piter Reitel acudió a su “kraal” junto a sesenta hombres . Dejaron las armas a la puerta de la cabaña del rey y ninguno salió de allí vivo. Dingane, tras la matanza ordenó el ataque a todas las caravanas boers diseminadas. Aquel día murieron mas de 600 colonos, la mayoría mujeres y niños.
Unos cuatrocientos hombres, avisados de las razzias zulúes se congregaron en un “laager”, círculo defensivo de carros, a las orillas de un rio. Fueron atacados por un “impi” zulú de mas de 10.000 guerreros. Los “boers” , parapetados, con dos pequeños cañones y abundante munición, los rechazaron, mataron a muchos y los persiguieron hasta el río que se tiñó de sangre. Consiguieron un territorio y firmaron la paz con el nuevo rey zulú que se encargo ayudado por ellos de acabar con Dingane. El lugar se llama desde entonces se llama “Blood River, o sea río sangriento. Los carros han sido reconstruidos en bronce y allí están para recordar la batalla y la historia. Su líder se llamó Pretorius y en su honor se llama Pretoria la actual capital sudafricana.
Los británicos de Durban iban a ser los siguientes en chocar con los zulúes. Querían su territorio y lord Chelmsford ideo un ultimátum de imposible cumplimiento que envió a su nuevo rey Ceshtwayo. Luego se internó con tres columnas buscando una victoria rápida. El mandaba la central, de mas de 3.000 hombres. Cruzó el río Búfalo y llegó a las faldas de la colina de Isandlwana. No consideró necesario hacer el “laager” de carros, ni siquiera tomó posiciones en las alturas de la montañita y ,es más, se marchó con la mitad de los hombres buscando al enemigo hasta acampar en unas cataratas que daban vista a un bellísimo valle apenas a una docena de kilómetros.
Los zulúes estaban mucho mas cerca. Un “impi” de 25.000 había logrado llegar tan solo a cinco kilómetros del campamento ingles. Cuando un destacamento e de caballería perseguía a un grupo de pastores y su ganados se los encontró a todos sentados en lo hondo de un valle. Ahora en aquellas alturas hay uno de los tantos poblados, que siguen con sus techos de paja y sus niños que salen a los caminos. Los zulúes siguen con sus ganados y los pueblos están diseminados por toda la región.
A los asustados jinetes británicos , aquel día de 22 de enero de 1879 apenas si les dio tiempo a regresar a Isandlwana con los zulúes a sus alcances , formados ya en su dispositivo de ataque característico, un centro y dos cuernos que rodeaban al enemigo por las alas. Cayeron sobre el campamento y lograron romper las líneas de la infantería imperial a pesar de ser estos veteranos de muchas batallas. La carnicería fue espantosa pero las “assegei” , lanzas zulúes, se impusieron a los rifles Martín-Henri ingleses . Murieron mas de mil quinientos británicos y tan solo pudieron escapar una cincuentena a caballo por la “Ruta de los Fugitivos” donde muchos fueron cazados y muertos. Los tenientes Coghill y Melvil intentaron salvar la bandera del regimiento, el 24, para ser finalmente emboscados a 11 kilómetros cuando ya habían logrado cruzar las impetuosas aguas del río Búfalo.
Hoy los ganados zulúes pastan por los herbazales de Isandlwana jalonados, al igual que el camino de huida, por montones de piedras blanqueadas con cal , bajo las que están enterrados los restos, que fueron atrozmente mutilados, de los soldados ingleses.
Chelmsford hubiera podido evitarlo o al menos intentado, pues avisado de que se iniciaba el tiroteo , no quiso dejar su desayuno al lado de la cascada –donde cuando llegamos nosotros unos niños pastores zulúes con sus perros se asomaban sin miedo al abismo- y solo cuando un tercer aviso le indicó que el campamento estaba al borde del colapso se acercó al lugar al que llego tan solo a tiempo para ver retirarse a la retaguardia de los zulúes y contemplar espantado la carnicería. Muy cerca, un puñado de soldados había logrado contener a la reserva zulú, unos 4000 guerreros, en Rorke ,s Drif , salvando en cierta manera el honor británico en aquella sangrienta jornada.

La Inglaterra victoriana quedo impactada y con ansias de revancha. Se enviaron mas hombres y todo el material militar, incluso ametralladores Gatling. Nuevas columnas partieron. Los ingleses aprendieron la lección . Hicieron sus lagger, se fortificaron y acabaron rechazando todo los siguientes ataques del “impi” hasta llegar ellos a asaltar el “kraal” de Cestwayo en Ulundi , de mas de 1500 cabañas, donde los lanceros de 17º fueron decisivos. Los encontramos en un parada, con sus trajes de época, participando en una conmemoración de la batalla . Se la toman muy en serio, el uniforme es impecable y de época y todo es muy británico.
Un grupo de guerreros zulúes lo es menos. El atavío es vistoso, los gritos y cánticos muy sentidos pero algunos llevan zapatillas de deporte, aquel de ala gafas y al final se han apuntado algunos espontáneos que cantan en la cola del pelotón con ropas occidentales. Rinden honores a Butelezi, presente también en el acto. Ceshtwayo acabó preso, visitó Inglaterra, y murió envenenado. La guerra civil se apodero del reino. Los zulúes fueron luego utilizados por los ingleses y hasta por el sistema del aparheid como fuerza de choque contra el Movimiento Nacional Africano de Nelson Mandela. Este al conseguir el poder, en uno de sus gestos de inteligencia y generosidad, al igual que para con los blancos, supo darles cabida, integrarles, nombrar primer ministro a Butelezi y mantenerles su autonomía y hasta su dinastía real.

Visito el fabuloso kraal de Ceshwayo que acogía a sus ganados, todos ellos blancos, sus casas y sus esposas amen de una de gusto occidental para sus invitados europeos. A su alrededor el gran poblado de Ulundi con mas de dos mil cabañas.
Nosotros fuimos recibidos por uno de los hermanos del rey actual, el príncipe Gideon Zulú, jefe de su casa real. Carlos Roca le muestra y le regala sus libros sobre los zulúes y sus batallas. Esta muy enfermo de cáncer.(De hecho a los pocos meses de la visita falleció) Tiene mas de 70 años pero fue en sus tiempos un un tipo peligrosísimo rival, el verdadero jefe del partido zulú Inkanata. Ordenó no pocos asesinatos de los partidarios de Mandela. Defensor a ultranza de las tradiciones desde luego la mantiene en su casa que es algo que impacta a un occidental. Y no por sus coches de lujo y todo terrenos en la puerta, ni por la tele que está retrasmitiendo la formula uno sino por el comportamiento de los habitantes de la misma. Están algunos de sus hijos. Uno muy gordo es el primero que nos saluda. Luego cuando ya ha llegado su padre y se ha aposentado con dificultad en el sofá con las piernas en un taburete y una manta sobre ellas, el mozo se queda dormido como si no le afectara presencia alguna.
Nos han puesto de comer: pollo, carne de vaca y unas batatas frías. Luego el príncipe está empeñado en contarnos, con tremenda lentitud historias de sus antepasados. No hay manera de librarse . Vienen algunas de sus ancianas mujeres bastante obesas casi todas, parece ser que la gordura sea una característica de la etnia zulú.,se sientan también. Y otro hijo. Dos sirvientes permanecen, arrastrándose por el suelo, no es metáfora, atentos y asustados , pendientes de sus mínimos gestos que son de exigente desagrado en muchas ocasiones. Una mirada, tiene los ojos de color claro como parece ser que los tuvo Ceshtwayo y alguno de sus descendientes, los inmoviliza. En un momento sus mujeres cuchichean . una mirada las paraliza y murmuran con gestos de contrición de sus manos “dabefita, dabefita”, algo así como “padrecito, padrecito. Traen un cuenco de calabaza lleno de cerveza zulú. El sirviente la prueba primero : muchos reyes zulúes han muerto envenenados y este príncipe ha sufrido mas de un atentado. Luego bebe el. Después uno a uno, nosotrosEn un momento el patriarca tiene ganas de mear. Le traen un recipiente de plástico. El sirviente le desbrocha la bragueta, le saca el pene y luego, cuando acaba de evacuar, se lo sacude. Nosotros no sabemos muy donde mirar. Por fin, después de ponernos una cinta de video donde , cuarenta años mas jóvenes, entona cánticos y arenga a masas zulúes, que por cierto nos regala, nos permite marchar.

Es una pena pues nos esperan en un reconstruido kraal zulú para mostrarnos toda una serie de danzas, rituales y vestimentas tradicionales en cuya recuperación, y porque no decirlo también explotación turística, trabaja el centro de cultura de la comarca. Es necesario ir más rápido y saltarse algunos elementos pero aun podemos disfrutar de ello y también del alojamiento a la forma tradicional en cabañas de paja trenzada , aunque por dentro con cama convencional y por supuesto su ducha. Nos despiertan con tambor, aunque antes ya nos han despertados los gansos y los gallos. Rematamos esa jornada con una visita al valle de los reyes zulúes, donde ahora han erigido un monumento, rodeado de simbólicos cuernos apuntando a todos los lugares del horizonte. Desde allí se divisan los kraales antiguos y las modernas edificaciones, aunque muchas de ellas con el tradicional techo de paja. Uno de ellos es el de Dingane y a su lado esta la tumba de Reitel. En esta tierra, en verdad, se ha vertido mucha sangre.

El viaje no solo fue una inmersión en el mundo zulú sino también en la historia de esta parte de Sudáfrica donde otra confrontación iba a marcar los siguientes años: las guerras anglo-boers. Visitamos las zonas en conflicto y los escenarios de las duras batallas.
Porque los ingleses , siempre un paso por detrás pero mandando iban a chocar de nuevo con los boers y esta vez estos no iban a retirarse mas al norte sino a combatir. Los británicos pretendieron imponerles condiciones y acabaron por sufrir una derrota tras otra. La caballería y la puntería de los colonos holandeses les obligaron a firmar una paz en la 1ª Guerra que permitió el asentamiento de republicas boers independientes bajo la dirección de Paul Krugger (el famoso Parque Nacional le debe su nombre). El imperio no podía tolerarlo y volvió a la carga en la 2ª guerra boers. Casi medio millon de británicos contra no mas de 60.000 boers y multitud de desastres. Los “boers” hasta cercaron a Ladysmit que solo pudo liberarse después de que los ingleses encadenaran una serie de desastrosas intentonas como las de Spion Kop y Colenso donde sufrieron terribles perdidas. Es mas, a pesar de su despliegue no podían con las guerrillas y hubieron de recurrir a los campos de concentración y a una política de autentico exterminio de la población civil. Mas de 24.000 mujeres y niños boers murieron en los campos de internamiento de hambre y enfermedad. Así lograron finalmente la victoria y anexionar las republicas en 1902. La población boer todavía no lo ha olvidado, sobre todo los terribles campos de concentración. Los museos de Ladysmit o de Spion Kop no los ocultan. Muchos de los blancos en esta región siguen teniendo apellidos de origen germánico y hablan afrikaner con un marcado acento. Las tres lenguas mas corrientes en Sudáfrica son el ingles, el afrikaner y el zulu. La pasiónn del pais es el rugby, seguida del golf. El futbol empieza a despuntar y se espera que suba enteros al celbrarse allí el próximo campeonato mundial .
La huella española
Dos lugares muy señalados hablan de la huella española en aquellos lejanos lugares. La primara es la propia ciudad de Ladysmit, asi llamada en honor de la esposa de su gobernador, general y lord ingles. Ella se llamaba Juana Maria de los Dolores de Leon y era de Badajoz. En las guerras napoleónicas se casó con un joven capitán inglés y el destino los llevo a Sudáfrica. Harta de desayunar huevos con bacón, vio un día a unos negros comiendo melón y lo pidió para su próximo desayuno. Por ello los sudafricanos le llaman ahora al melón algo así como “spainbes” o sea “bacon español”
La otra es mas trágica. A Durban llegó un día, poco después de la derrota de Isadlewana Luis Napoleón , el príncipe heredero del Napoleón III, ya derrocado y de la española Eugenia de Montijo. Impetuoso y poco precavido se adentro en territorio zulú a lomos de su caballo, sin escolta y acabo muriendo a lanzazos. La tumba del Príncipe Imperial es hoy uno de los monumentos mas visitados. Por cierto, por su impaciencia, le llamaban mister “diez minutos También nos dio tiempo a visitar Durban y sus clubs de regusto ingles. En uno se hospedó Crurchil que fue por aquí , cuando joven , de teniente y de periodista. Cayó prisionero de los boers y se les escapo logrando volver a sus líneas tras mas de dos semanas de persecución Luego vino de político a dar algún mitin. En los clubs y en los museos siempre hay alguna foto suya y en estos ambientes se le venera.
Ghandi tambien estuvo por aquí. Fue camillero voluntario de la Cruz Roja, campo ingles, en las guerras boers. Un día lo bajaron de un tren donde iba en primera por ser indio. La guerra le hizo pacifista, el aparheid le enseño la senda de la resistencia pasiva.
Algunos consejos
El viaje desde Madrid resulta muy cómodo. Iberia vuela todos los días directo desde Madrid a Johannesburgo. Su pacto con la Brithys permite los enlaces con Durban. Por si se animan ahí van algunos consejos.
1) Un escudo zulú y una lanza son un buen “botin” como recuerdo. En los mercadillos son mas baratos que en las tiendas de los museos.
2) Los escudos de piel de toro totalmente blanco son los mejores. Los jóvenes los tenian oscuros y según iban siendo veteranos tenian derecho a que fueran cada vez mas blanco. Todo el ganado vacuno de Cestwayo era de capa blanca.
3) La bebida zulú es una cerveza, me parece que a base de mijo, que ha de beberse comunitariamente en un cuenco de calabaza. Melindrosos abstenerse.
4) Dormir en un krral zulú acondicionado es una experiencia. Los comodos mejor que se busquen un “lodge”
5) Comprar en los mercadillos y mercados hindúes de Durban. Hay muchos comerciantes de esta etnia son los mejores.
6) Las ciudades son bastante peligrosas por la noche.
G) En las visitas a las reservas no bajar nunca de los todo terrenos salvo que lo indique el ranger. Son muchos los ataques y accidentes por no hacer caso a esta norma.
7) En los safaris cinegéticos no ir de listo y aprender de los profesionales de la zona. Son muy fiables.
SPANISH LOST
Las recomendaciones bien me las poía haber aplicado a mí mismo. El exceso de confianza me puso en situación de bastante peligro y desde luego es uno de los momentos en que más miedo he pasado de mi vida. Porque el “español perdido” era yo . Lo estuve durante cuatro horas durante el viaje segundo a las guerras zulus y en las cercanías de donde tuvo lugar la terrible batalla de Isandlwana, la colina donde un gran “impi” de 20.000 guerreros armados con lanzas derrotó a las tropas imperiales británicas aniquilando una de sus columnas de mas de 1500 hombre armados con cañones y fusiles. Los pocos supervivientes en sus desesperada huida del cerco zulú intentaron escapar por lo que se conoce como Ruta de los Fugitivos, jalonada al igual que toda la falda de la montaña donde se combatió, por montones de piedras blanqueadas con cal bajo los cuales reposan los restos de los soldados. Solo una cincuentena y a caballo lograron salir vivos.
El guía me dijo que podía seguir esa pista, marcada por flechas blancas, y que me esperaba en la carretera. La seguí. Cruce un primer riachuelo. Allí debía ser el cruce pero no había rastro de carril alguno. Seguí las flechas bien marcadas y a cada paso me metí mas en los bosques. La senda , pensé, me llevaría finalmente a un cruce. Pero donde lo hizo , once kilómetros mas allá fue a un impresionante cañón de un río, el Búfalo, tumultuoso y de imposible cruce ni siquiera en el vado. Lo hicieron por allí a caballo para ser muertos al otro lado dos tenientes ingleses intentado salvar la bandera.
Yo no tenía caballo y quedaban dos horas para atardecer. Las orillas de un rio no son seguras en África. Decidí volver. Otros once kilómetros, sediento (no era el agua del rio como para beber) y angustiado. Perdí la pista dos veces. Los herbazales me llegaban al pecho y los rumores de la selva me sobresaltaban. Al borde del atardecer y medio deshidratado encontré gente cerca del riachuelo primero. Niños pastores y un ranger. “Spanish lost” le dije y eso fui, mientras cruzaba el pueblo, la frase que oía repetir entre las chozas de techo de paja. . Llamó por teléfono. Localizo al presunto guía y a mis preocupados amigos. Cuatro horas habían pasado , sin agua, ¡sin móvil!. Y , no lo niego, con mucho miedo en el cuerpo. Menos mal que no me impidió seguir andando.
La recomendación de no bajar del coche en las visitas a la reserva ¿hay que hacerla extensiva al cónyuge-pareja?
Así se hará, pero aún me quedan unas semanas antes de dejarme caer por Guadalajara. Y por cierto que este año no puedo faltar a las fiestas.Me parece que las empiezo.
Chani:
Según el reportaje que has publicado, por cierto, escrito con mucho gusto, denota que te lo has pasado bien. Ya me lo contarás en persona. Felicidades
Uy, uy, uyyy...
Es un reportaje fabuloso. Le felicito. Me ha parecido interesantísimo.En algunos momentos, me ha recordado un poco a la peli :"Yo tenía una granja en Africa a los pies de las colinas de Ngong"...Y usted con esa ropa parece Denis Hatton, el cazador de Memorias de Africa.
Viernes, 9 de enero
ADIÓS AYER
Manuel Molares do Val
Doctor Shelanu
JUAN JULIO ALFAYA
José Javier Solabre Heras
Juan José Coronado
José Luis Palomera Ruiz
Carlos Ruiz Miguel
Emilio Castellote Madrid.
Vicente Torres