A pesar de su importancia para la higiene, la ducha diaria puede tener consecuencias negativas para la salud. Un estudio de la Universidad de Colorado en Boulder analizó unos 50 cabezales de ducha de nueve ciudades de siete estados de EEUU, para concluir que un 30% de los dispositivos albergaban importantes niveles de Mycobacterium avium. Este patógeno está vinculado a enfermedades pulmonares y puede llegar a infectar de forma ocasional a personas sanas. Aunque los investigadores señalan que no es raro encontrar patógenos en aguas municipales, lo sorprendente es que descubrieron que algunos M. avium y otros patógenos estaban agrupados en finos biofilms que se pegan en el interior de los cabezales, en unos niveles que superan más de cien veces los de las aguas municipales.
El estudio, que se publica en Proceedings of the National Academy of Sciences, señala que el incremento de infecciones pulmonares en los EEUU en las últimas décadas puede estar vinculado con el hecho de que la gente se ducha más y se baña menos. El chorro de agua que sale de los cabezales puede distribuir gotas llenas de patógenos que se suspenden en el aire y que pueden ser inhaladas fácilmente. Aun así, los investigadores advierten que ducharse no entraña grandes riesgos.
Ahora, cuando vayamos a ducharnos, y cojamos el cabezal de la ducha, lo miraremos con cierto recelo pensando en esos patógenos enemigos.
Bromas aparte, en cualquier caso habría que analizar este asunto más a fondo ante estas evidencias. ¿Tendrá que ver el diseño y el tipo de materiales de los cabezales de ducha? En ese caso los fabricantes deberían ponerse manos a la obra.
Viernes, 27 de noviembre
Antonio García Fuentes
Alan Ferreiro
Siro López
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Alicia Antolín de la Hoz
Ángel Sáez García
Juan Fernandez Krohn
Marie-José Martin Delic Karavelic
Padre Fortea
Juan Luis Recio