Conocía las luces de Andalucía pero no la del resto de España. Y, como se suele decir, tienes que salir para valorar lo que tienes en tu tierra.
Siempre se dice que la luz de Andalucía tiene algo de especial, que brilla de forma diferente. Bueno, vale, tampoco había tenido ocasión de comparar, pero ahora que he visto otras luces de sol de fuera de Andalucía, puedo corroborar esa idea.
Lo percibí un día que volvía en el ave Madrid-Málaga y cuando llegué, pude valorar la luz que tenemos. No sé el porque de esta luz sea diferente pero la cuestión es que brilla con una intensidad particular y, quizás, ese baño de luz al que estamos acostumbrados nos hace vivir y enfocar la vida también de forma diferente.
Vivir acompañados de estas luces con nuestros escenarios lo hace todo más llevadero, incluso son las culpables en parte de la alegría y espontaneidad de las gentes de estos terrenos.
Porque, tal como comentaba el otro día sobre la dieta mediterranea, los elementos de los que forma parte nuestra cultura es lo que nos determina nuestra forma de ser, pero las nuevas tendencias industriales de consumo y aspectos socio-económicos, pueden poner en peligro lo más preciado de nuestra esencia mediterránea. Pero tenemos esta luz, luz que nos hace recordar quiénes somos, tener presente nuestras tradiciones y costumbres, y resistir ante cualquier moda o tendencia.
Imagen | Flickr
La Mar de Bien
Jueves, 31 de mayo
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez