Había oido hablar del Starbucks varias veces, por un amigo, hablando maravillas, y tenía curiosidad qué era eso del Starbucks y si realmente me podría convencer. Asi que, estando en Madrid, y con un frío que dolía los oídos, casualmente nos encontramos con uno y entramos para tomar algo caliente.
Primera impresión, buena: decoración, mobiliario e iluminación, sin duda, consiguen un resultado muy acogedor. Al llevar un rato, ya notas que la calefacción está bastante alta y tienes que quitarte ropa para no pasar un sofoco.
No soy aficionado a los cafés, asi que, claramente me inclino por un chocolate. Por otra parte veo que hay una gran variedad de pasteles como bizcochos, muffins y también, sandwiches variados.
Me sorprende que, ante tanta comodidad de sofas y asientos confortables, la bebida no se sirva en una taza, sino en un vaso aséptico de plástico y papel. Puedo entender que exista esta opción para la gente que quiere tomar algo para llevar, pero para el local, esta opción, a mi modo de ver, pierde mucho la presentación de la bebida (me recuerda a un fast-food).
En cuanto al chocolate, dejó bastante que desear. Me esperaba algo más consistente y sabroso pero no fué asi. Más bien un chocolate muy ligerito, en el que éste, era más bien escaso, lo cual hace que pierda su esencia propia de chocolate y se percibiera el sabor de la leche.
Pero ahí no quedó la cosa. Después de que me comentaran que suelen servir las bebidas que queman, fui testigo de cómo uno que recogía su café al escuchar su nombre, se le derramó al no poder aguantar el calor que desprendía. No entiendo que ocurra esto. Deberían preguntar si el cliente lo desea normal o muy caliente porque sea para llevar.
El éxito se debe, en parte, a un marketing bien diseñado en el espacio del local, pero que no llega a ser redondo, ya que, en mi caso, escapo a que me convierta en un cliente fidelizado.
En definitiva, teniendo en cuenta los precios que tienen, no me llega a convencer. De todas formas, le daré una oportunidad la próxima vez, con un café.
El Starbucks lo tiene todo para que funcione. Buenos locales a nivel mundial, buena presentación, gran variedad de bebidas, café tipo americano, para los que nos encanta, pero queremos tomar más cantidad aunque sea en menor concentración.... Pero le falla lo principal: está todo bastante malo. Además es lo que dices, lo ponen todo hirviendo. Asi que para tomarte tu café para llevar, antes lo has tenido que pasear por toda la ciudad, con la mano fuera de los bolsillos, pasando frio, hasta que eso coja una temperatura bebible.
Para ir un día, verlo, probar, y no volver. O volver para comprar muffins, que eso si que está bueno.
Creo que tuviste mala suerte el día en que fuiste. Me parece un poco raro que alguien derrame el café por muy caliente que esté: me parece que esa persona tiene una tolerancia bajísima a las altas temperaturas. Yo no he probado todos los productos que ofrece Starbucks, pero los que consumo cuando tengo un Starbucks a mano son deliciosos: para mí, no admiten rival. Y luego, me encanta la atmósfera y que te puedas sentar en un sillón (y, aunque no tenga nada que ver, Starbucks, como marca, tiene uno de los mejores logos que he visto en mi vida). A ver cuándo ponen uno en Málaga. De momento, tenemos que conformarnos con el Donkin Coffee, que es el pariente pobre, paupérrimo.
Es una empresa importada de los Estados Unidos. Allí tiene éxito porque los cafés son para llevar. Te sirven el café rápidamente y están situados en puntos importantes como salidas del metro. Puedes llevarte un café caliente rápidamente a la oficina.
La mentalidad española es otra.
Viernes, 9 de enero
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Marie-José Martin Delic Karavelic
Juan Luis Recio
Pedro Antonio Martín
Gonzalo Sol
Ruta Quetzal
Pilar Carrizosa
Rosana Fuentes
Tierras del Olivo
Raulet el Artillero