Siempre me ha parecido que los médicos recomienden una copa de vino en las comidas era algo atrevido, poco contrastado (no hay que olvidar que aproximadamente un 10% es alcohol), pero claro, si lo dice un médico, ¡pues será verdad!
La información común y mayoritaria que todos sabíamos hasta el momento era que el vino posee polifenoles, antioxidantes para frenar nuestro envejecimiento celular de nuestro organismo, pero no sabíamos que contenían los vinos actualmente, qué podíamos encontrar si lo analizaramos.
Pues bien, ahora resulta que la mayoría de los vinos disponibles en el mercado tienen niveles potencialmente peligrosos de metal, afirma una investigación.
En un estudio de vinos de 15 países (entre ellos España)-publicado en Chemistry Central Journal (Revista de Química Central)- sólo los de Argentina, Brasil e Italia parecen no ser potencialmente peligrosos para la salud del consumidor.
La investigación incluyó tanto vinos tintos como blancos, principalmente de Europa occidental y del Este.
Los científicos descubrieron que en una copa diaria de 250 ml. podría, a largo plazo, tener un efecto perjudicial en la salud del consumidor.
Los científicos descubrieron que los valores de THQ en la mayoría de los vinos eran superiores a 1.0 (el valor que se considera inofensivo).
Los valores promedio de THQ basados en el consumo de una copa de 250 ml. diaria de vino tinto o blanco variaban entre 30 y 80, lo cual dicen los científicos, debe ser motivo de preocupación.
Tal como señaló el profesor Naughton "estos valores son preocupantes, ya que sobrepasan el valor de 1.0 de THQ".
"El exceso en el consumo de iones de metal ha sido vinculado a eventos patológicos como la enfermedad de Parkinson", afirmó el investigador.
"Además de los problemas neurológicos, también se cree que estos iones aumentan los daños de oxidación celular, un factor clave en las enfermedades crónicas inflamatorias que se ha vinculado al desarrollo de cáncer".
Beneficios en duda
Los expertos afirman que estos resultados ponen en duda la creencia popular de las propiedades benefactoras del vino tinto.
Particularmente lo que se ha dicho de que beber una copa de vino tinto diaria protege al corazón de infartos debido a sus niveles de antioxidantes.
Los autores no saben con certeza qué es lo que está causando esta contaminación en los vinos.
Pero sugieren que deben llevarse a cabo más investigaciones para determinar los mecanismos que llevan a esta inclusión y retención de metal durante la producción.
Por ejemplo, dicen, debería estudiarse la influencia de la variedad de la uva, el tipo de tierra, la región geográfica, el nivel de insecticidas y las variaciones estacionales.
Mientras tanto, los autores recomiendan que aparezcan en las etiquetas de vino los niveles de iones de metal que contienen.
Fuente: BBC MUNDO
Jueves, 31 de mayo
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez