
Es muy tarde y no puedes dormir. En el silencio de la noche escuchas los ronquidos de tu pareja que te ponen nerviosa. De pronto observas que se queda callado durante más de 10 segundos. Tu pareja tiene una enfermedad: la apnea del sueño.
Concretamente se conoce como síndrome de la apnea e hipoapnea del sueño (SAHS) que, junto al insomnio, es el trastorno más frecuente. De hecho lo padece un 2% de las mujeres y un 4% de los hombres adultos.
El hecho de roncar no es una señal de buen dormir sino de todo lo contrario. El ruido que se produce muestra que hay dificultades para respirar bien y puede dar lugar a una apnea.
El motivo de este problema hay que buscarlo en dos vertientes: la disposición física del interior de la boca, y los hábitos de vida poca saludables.
En la primera podemos encontrar los motivos en una hipertrofia de las amígdalas, de la campanilla, el tener el paladar flácido, las vías respiratorias estrechas, una obstrucción nasal,o tener una lengua larga. Y en cuanto a hábitos se refiere, el consumo de alcohol, la obesidad o la ingesta de fármacos sedantes son posibles candidatos a desarrollar este síndrome.
Lo que ocurre con la apnea es que se produce una bajada en el nivel de oxígeno y una subida de CO2 en sangre, por lo que el corazon trabaja de forma más forzada. Esto es lo que hace que se incremente algunos factores de riesgo cardiovascular, como la presión arterial y aumente el riesgo de sufrir accidentes cardiovasculares, como arritmias cardiacas, cardiopatía isquémica, hipertensión arterial y accidentes cardiovasculares.
Jueves, 31 de mayo
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez