
En vacaciones, es natural relajar los hábitos que tenemos en el día a día. Más descansos, se vive más la noche, los horarios varían y esto hace que descuidemos nuestra alimentación.
Es tiempo de ocio y el consumo de alcohol se suele disparar. Más tintos y cañas durante todo el día. Helados y dulces, bocadillos de embutidos con más frecuencia, picoteos durante todo el día. Pero cuidado, no es nada sano olvidar nuestros hábitos del resto del año.
Es importante intentar respetar los horarios de las 4 o 5 comidas que hagamos durante el día. No comer continuamente en la calle, y si es así, variar lo más posible el menú sin abusar de frituras.
Teniendo en cuenta que es verano y las altas temperaturas que nos acompañan, es aconsejable, para que nuestra dieta sea lo menos desequilibrada, introducir en todas las comidas frutas y verduras, ya que de esta forma estaremos aumentando la ingesta de agua necesaria para el organismo y aportaremos los minerales y vitaminas para un correcto equilibrio de una forma muy ligera.
Ensaladas variadas, zumos y frutas como sandía, piña o melón son ejemplos para no descuidarnos.
En las comidas debe primar los platos fríos: pastas, ensaladillas, o, como no podía ser de otra manera, el gazpacho andaluz , un buen representante de la dieta mediterránea.
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Uff, en vacaciones es muy dificil comer bien.
Y es verdad que continuamente se va de tapas....se come fuera.....etc etc. Hay que intentar meter algo "verde" en las comidas (como yo suele decir) para equilibrar tantooo descontrol.
También es verdad que las vacaciones...no es mucho tiempo :( Así que luego...a ponerse las pilas y a retomar la "vida sana" que solemos intentar llevar en invierno. El verano ¡¡a disfrutaaaaarlo!!
Jueves, 31 de mayo
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez