
Obviando las recomendaciones de sentido común, no meterse bruscamente en el agua si llevamos tiempo al sol o esperar si hemos tenido una comida consistente, debemos tener en cuenta los siguientes:
Si no conocemos la playa, tantearla, ver cómo es la profundidad, si existen rocas por la orilla. También observar como está el oleaje y las corrientes.
Si el agua está fría es recomendable no sobrepasar los 10 minutos nadando para evitar un enfriamiento, o en caso contrario, es aconsejable aplícarse vaselina. De esta forma también te protegerás en caso de que haya medusas.
Cuando vayas a empezar a nadar utiliza un punto de referencia visual para no perder la situación de donde estas en cada momento.
El agua amplifica los efectos de los rayos solares, así que, aplícate crema con protección solar resistente al agua, al menos en cara y hombros.
No olvides que el agua es más fuerte que tú y que las corrientes te pueden jugar una mala pasada.
Nada en paralelo a la playa sin alejarte mucho. Por muy buen nadador que seas, puedes tener un contratiempo y estar lejos puede ser muy peligroso.
Y por supuesto, disfruta. Disfruta del mar que suelen ser pocos días al año de los que poder surcar en él.
Jueves, 31 de mayo
Chris Gonzalez -Mora
Ángel Sáez García
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín