Tierra de Campos: tierra para la esperanza
28.03.07 @ 19:56:46. Archivado en Sobre el autor
Lo decía Antonio Álamo Salazar: “la piel de su suelo, el género de vida de sus gentes, la silueta física de sus poblados y sus panoramas, el ambiente, las costumbres, las tradiciones, el folclore, el clima, las ilusiones de los hombres terracampinos, sus aspiraciones, sus preocupaciones, sus deseos, sus creencias, su carácter..., tienen el mismo denominador común, sin diferencias de provincias, identificándose sorprendentemente sin distinción entre vallisoletanos, palentinos, zamoranos o leoneses”. Y lo decía a finales de los años sesenta, cuando la comarca se iba a zambullir en un lavado de cara a instancias del poder reinante en el momento.
Se trata amigo y avispado lector de un párrafo del libro “Tierra para la esperanza” y recomendaba su lectura en los albores del siglo XXI, en la creencia de que todo habría cambiado para mejor...y muchas son las cosas que han cambiado, faltaría más, hasta ahí podíamos llegar. Que el progreso también nos tocó con su varita mágica, unas veces para arreglarnos y otras no se sabe muy bien para qué (frase que les puede venir muy bien a quienes no entienden lo que leen cuando se habla de turismo rural).
Lo curioso es que el gran Don Antonio (toda mi admiración) hablase ya de los que eran de los Campos Góticos. Quizás lo plasmaba con emoción y alta dosis de genial literatura, pero estaba dando en el clavo mismo de la cuestión.
Es decir, que Tierra de Campos es una comarca y no un territorio repartido en cuatro provincias como se empeñan en hacernos creer, lo cual tampoco es una invitación para que algunos reclamen un mini ridículo país dentro de la comunidad. Es más, es algo que nunca se les pasaría por la cabeza a los propios moradores del terreno. Porque ellos han sido siempre sobrios, guardando la compostura incluso en los momentos de jarana y fiesta.
Este libro me ha animado a reivindicar el concepto de comarca, como forma de terapia si quieren, como fórmula recordatoria si prefieren, como pataleo si les gusta más. Porque digo yo que ser y vivir en una de las comarca naturales más grandes de la Unión Europea debiera habernos servido para algo más que para que los escritores sigan loando nuestro excelso patrimonio. Tendríamos que haber sido capaces de haber articulado un consejo comarcal, algo que da mucho miedo a los políticos, porque se traduce en tener que escuchar y conceder. Y haciéndolo por partes y diseminados en cuatro provincias pues se diluye mejor. Y sino vean la de programas Proder y Leader que tenemos para una misma zona con una misma uniformidad y realidad. Pero como no nos quejamos, pues toma castaña y piña.
Somos tan de Tierra de Campos que a veces, es innato a nosotros, no sabemos de dónde somos y claro, los demás tampoco y, puestos a promocionar el terruño –por ejemplo en una feria-, cuesta Dios y ayuda que la terminología correcta aparezca y se la envuelve en subtítulos como ruta de las catedrales, de los palomares, de los castillos. Es decir, que se mencionan las partes y se relega el todo. Eso por no hablar de los dichosos límites provinciales que tanto daño nos han hecho. Recordemos, vaya, pueblos terracampinos alejados de la capital palentina y al lado de Rioseco que se vuelven locos cuando necesitan una ambulancia. ¿Cuál va? La de Rioseco no porque es Valladolid. Menos mal que la cordura impera en otros casos y los chavales de Villarramiel van al instituto de Villalón.
Anécdotas aparte, que es lo que son, sigo apostando por el concepto de comarca en todo su esplendor, porque ahí sí tenemos un destino en todas sus variantes y acepciones. En cuanto a ser una “tierra para la esperanza” tengo serias dudas. Porque a veces parecemos una reserva espiritual, otras los defensores de lo imposible. Y muchas veces lo que tenemos es la cabeza sobre los hombros, llamando a las cosas por su nombre; al pan, pan y al vino, vino.
Finalmente, concluyo con otra acertada parrafada de nuestro protagonista Álamo Salazar: “ Llevan su sorna con tal galanura, con tal elegancia, con tan refinada hidalguía, que uno no sabe cuando la ironía finaliza, para dar paso a la seriedad, o viceversa; y nuestros hombres gozan así intensamente”.
Pues ya lo saben para lo sucesivo.
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Gracias amigo.
No seamos derrotistas y hagamos lo que no hicieron nuestros antepasados y es sencillo : Ama lo que te vió nacer y crecer.
Como propuesta más inmediata seria una gran concentración en Septiembre de este año de todos los colectivos presentes en Tierra de Campos y en especial los jovenes.
Por su parte, Julio César Izquierdo realizará su programa de LA ALACENA desde el municipio. El mismo se emite a través del circuito regional de ONDA CERO RADIO CASTILLA Y LEÓN.
Será este viernes a las tres y media de la tarde desde el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Ampudia.
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Julio César Izquierdo
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