La hora de la verdad

La luz de Iván Fandiño

18.06.17 | 01:25. Archivado en Sobre el autor, Tauromaquia

Me quedo con la tarde en que te vi en Chinchón, riéndote como nunca (siempre fuiste un torero serio en la plaza, consciente de que esta no es una fiesta, sino una tragedia) con tu amigo Daniel Luque mientras ejercíais de picadores improvisados. Me quedo, sobre todo, con las muchas tardes en que mi corazón se ha acelerado contigo en Las Ventas. Has sido un torrente desbocado, un torero de energía que transmitía con su muleta una inmensa fuerza. Querías ser figura del toreo, y venías con el empuje de Sansón. Jamás olvidaré esa tarde única en que coronaste una faena inmensa con un gesto de valentía digno de ti: arrojaste la muleta al suelo y te lanzaste con la espada a cuerpo limpio, dejando una estocada que fue un cañón.

Cada tarde de isidrada u Otoño que podemos estar en la Grada 3 del templo de Madrid, mi padre (mi camarada de los cosos) y yo tenemos ciertos temas fijos en nuestras conversaciones taurinas: otro año más sin José Tomás, por qué algunos entendidos se pervierten y acaban en perjudiciales sabiondos, por qué nos empeñamos en toros grandes y artificiales, los tiempos en que los toros generaban un encendido debate social al dividirse siempre los aficionados entre las dos grandes figuras de cada época, cómo es una desgracia que se esté perdiendo el tercio del capote… Y qué tal está este año nuestro Iván Fandiño: nuestro torero.

Andábamos algo preocupados porque, desde que hace dos años acometiste por Domingo de Ramos la maravillosa gesta de encerrarte con seis torazos de seis ganaderías distintas, todas duras, y el milagro se quedó en crucifixión y ya, andabas algo cabizbajo siempre que volvías a Las Ventas. Te habías ganado el derecho a ser considerado un torero de Madrid, enamorando a todos con faenas eternas desde que irrumpieras como un terremoto en 2009. Pero estos últimos tiempos, desde esa tarde desdichada, veíamos a un Fandiño sin esa fuerza tan natural en ti…

Hace unas horas, cuando me he enterado de la desgracia de tu muerte en una plaza de Francia y he llamado a mi padre, ni siquiera nos podíamos creer que ahora ya no hablemos más de la certeza de que ibas a volver a ser tú a lo grande y este bache iba a ser un simple mal recuerdo… Lo que decíamos sin decirlo (porque suena demasiado grave) es que a partir de ahora vamos a seguir hablando de ti en cada tarde en Las Ventas, pero ya en pasado, con una desazón sin cura.

Sigo sin poder creerme que jamás te volveré a ver torear. Es dantesco pensar que nunca más volveré a tener esa expectativa ante una tarde de Fandiño. Me duele en el alma saber que ya no volveré a escribir a tu amiga Eva para comentar cómo te ha visto en la faena de esa tarde. Me desgarra pensar en la mujer y la hija que dejas.

El veneno de la tauromaquia corre por mis venas desde que tengo uso de razón. A mis 34 años (solo dos menos que tú), pertenezco a una generación de apasionados por este arte trágico que se ha criado con la falsa sensación de que los toreros ya no morían en la plaza. Sí, sabemos y defendemos que esa autenticidad (la de ser algo a vida o muerte) es la esencia de todo lo que ocurre en el albero, pero, por mil circunstancias, todos nos maravillábamos del milagro de que, pese a las mil cogidas presenciadas en una plaza que hacían temer lo peor, todas al final terminaban con el pulgar señalando al cielo. Con Víctor Barrio nos llegó el hachazo. Contigo, con tu muerte, volvemos a sentir que ir a los toros es algo sagrado… No es una fiesta, maldita sea, es una danza de muerte.

Silencio, que se nos ha muerto Iván Fandiño.

No es una forma literaria: maldita sea la hora, pero estremece pensar que ahora mismo estás muerto. Y lloramos contigo en tu silencio. Esta tarde te vestiste de torero en una silenciosa habitación, revistiéndote para el acto sagrado, a buen seguro, con absoluta seriedad. No has vuelto. Te has sacrificado por entero en la santa arena. Nos quedaban cientos de faenas tuyas con las que rompernos las manos a aplaudir. Te las llevas todas contigo en tu gran corazón.

Siempre fuiste el torero de la energía, de la fe en ti mismo. Ahora mismo, en medio del silencio y la oscuridad, te has transformado en una inmensa y sensible luz.

Gracias por hacernos felices. Espero que tú lo hayas sido.

MIGUEL ÁNGEL MALAVIA


Opine sobre la noticia con Facebook
Opine sobre la noticia
Normas de etiqueta en los comentarios
Desde PERIODISTA DIGITAL les animamos a cumplir las siguientes normas de comportamiento en sus comentarios:
  • Evite los insultos, palabras soeces, alusiones sexuales, vulgaridades o groseras simplificaciones
  • No sea gratuitamente ofensivo y menos aún injurioso.
  • Los comentarios deben ser pertinentes. Respete el tema planteado en el artículo o aquellos otros que surjan de forma natural en el curso del debate.
  • En Internet es habitual utilizar apodos o 'nicks' en lugar del propio nombre, pero usurpar el de otro lector es una práctica inaceptable.
  • No escriba en MAYÚSCULAS. En el lenguaje de Internet se interpretan como gritos y dificultan la lectura.
Cualquier comentario que no se atenga a estas normas podrá ser borrado y cualquier comentarista que las rompa habitualmente podrá ver cortado su acceso a los comentarios de PERIODISTA DIGITAL.

caracteres
Comentarios
  • Comentario por Benjamín Malavia López 18.06.17 | 17:36

    Estupendo y sentido artículo a Fandiño. Siempre que hemos ido a las Ventas este torero ha sido motivo de nuestras conversaciones; la más reciente, la corrida de la Beneficencia del 16 de junio donde recordamos su actuación en el festival de Chinchón de hace unos años, su fuerza arrolladora y valentía toreras, la encerrona con seis alimañas el año pasado en Madrid,...la segura recuperación de su gigante figura.
    Mi más sentido pésame para la familia de este gran maestro.Una cosa es segura, siempre serás tema de nuestros comentarios y estarás en nuestros corazones. Un recuerdo especial a Víctor Barrio y a los hombres de luces que ha regado con su sangre los ruedos de muchas plazas.
    Miguel Ángel, muchas gracias por tu buen hacer, sensibilidad y manera de enfocar los temas con realismo , libertad y ecuanimidad. Tu padre que te quiere mucho.
    Benja

Viernes, 24 de noviembre

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Julio 2017
LMXJVSD
<<  <   >  >>
     12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31