
Aunque hasta a mí se me pasó desapercibido, ayer cumplió cinco años este blog, ‘La hora de la verdad’. Echando la vista atrás, veo que todo y nada ha cambiado. Sigo teniendo las mismas ideas de entonces, aunque hoy las defiendo con más conocimiento. Esto es, con más lejanía, con más matices, reconociendo las contradicciones existentes, con menos ilusión.

No estoy de acuerdo con la visión de Unamuno como un autor agnóstico, angustiado porque quería creer pero no podía. No, Unamuno fue mucho más. Y, sin duda, fue un autor cristiano... aunque a su modo. Como no podía ser menos en una personalidad tan fuertemente libre.

Doy por hecho que en España, aún hoy, habrá muchos curas, de una cierta edad, nostálgicos del franquismo (aunque me asustan más los que así piensan y son jóvenes). No me gusta esto, pero tampoco me escandalizo, pues cada uno sabe cómo ha vivido una etapa de la Historia. Sin embargo, lo que me causa total repulsa es la entrevista que hoy concede en El Plural el sacerdote Jesús Calvo, capellán de la Falange y párroco en once municipios de León.

No, por supuesto que no estoy a favor de ningún tipo de censura. Y mucho menos hoy, que se ha conocido que Twitter podrá eliminar los mensajes que vayan en contra de las leyes de los respectivos países. Pero aprovecho para llamar la atención sobre un fenómeno que cada vez es más habitual: raro es ya el día en que no aparece como Trending Topic la falsedad de la muerte de una persona conocida. Hace poco fue Aznar. Ayer mismo fue Rosa Díez.

Así sí. Estoy orgullosísimo del Real Madrid. Porque hemos merecido ganar y por el cómo: valiente, con calidad y con cojones. Y estoy muy triste y muy cabreado. Nunca hablo de los árbitros (se puede comprobar por todo lo que escribo y por lo que hablo con quienes me conocen). Pero lo de hoy ha sido un robo. Un auténtico robo.

Como estoy en pleno proceso de “desintoxicación”, no voy a entrar a calificar los comentarios que leo relativos a una noticia que hoy recoge Religión en Libertad, acerca de la última confesión del primer presidente de la democracia, Adolfo Suárez, en 2005, con el entonces arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares. No voy a calificarlos, pero no renuncio a copiar aquí algunos de esos comentarios, con su autor correspondiente:

Semanas atrás, tras la derrota en Liga en el Bernabéu ante el Barça, escribí que Mourinho no sabía lo que es el Real Madrid. Hoy creo que ya lo sabe. Por mucho que desprecie los pitos que parte de la grada le dedicó ayer, estoy seguro de que se ha dado cuenta de que no todo vale. La afición no critica la marcha del equipo, que este año es inmejorable en Liga y Copa de Europa (a expensas de ver cómo termina la eliminatoria contra el Barcelona en Copa). Tampoco censura que se pierda ante los culés. Duele, aunque sabemos que ellos son aún mejores. Lo que no se acepta es que renunciemos a nuestro estilo para conseguir ganar.

Ayer me emocioné viendo las imágenes de la rueda de prensa del maestro Juan José Padilla anunciando su vuelta a los ruedos. Será en Olivenza, en marzo. Menos de medio año después de una brutal cogida que le costó perder un ojo y dejó su vida pendiendo de un hilo. Fue increíble comprobar su fuerza. Su parche y la mueca de su boca, aún torcida, mostraban unas secuelas que ofrecían una imagen de debilidad. Pero su palabras evidenciaban espíritu: pide a la afición que no le mire con pena. Todo lo contrario, anima a que vayan a ver a quien siempre ha sido: el Ciclón de Jerez. Y a exigirle lo que antes le exigían: pasión y arte.

No se merece absolutamente nada un equipo grande que sale en su casa como si fuera un Segunda B. No se merece absolutamente nada un equipo guarro, rastrero, violento... simbolizado por un Pepe que es un bochorno para el mundo del deporte en general. No se merece absolutamente nada un equipo sin alma al que un entrenador desconocedor de su Historia arrastra como una basura.

Creo que ante la muerte de Manuel Fraga lo más justo es no dejarse llevar por los apasionamientos. No fue un criminal fascista, como tampoco fue el gran líder de la derecha en la Transición. Fue simplemente, dentro de una dictadura, un ministro que apostó claramente por la apertura del Régimen sin cuestionar la existencia de éste mientras viviera su líder. Fraga fue franquista, pero siempre mostró tener conciencia de que el franquismo no podía existir sin Franco y que España, muerto éste, debía encaminarse hacia un modelo de democracia parlamentaria.


El primer Miguel de Unamuno era un joven arraigado en los valores que le inculcó su entorno más cercano: un catolicismo ultramontano y un sentimiento nacionalista vasco de corte atávico. Es decir, que perfectamente podía haber sido Sabino Arana, el racista fundador del PNV, del que fue contemporáneo.

Empieza bien el Año de la Lucha Contra la Maligna Dictadura Culé. Primer Madrid-Barça del año en baloncesto... y primer bastonazo a los culés. Con emoción, con casta, con orgullo. Siendo el Madrid de toda la vida. ¡Y qué bien sienta ganar al Barça! El Palacio de los Deportes, la casa de donde nunca debimos salir, ha vibrado como pocas veces. Sí, este año sí que toca. En fútbol y en baloncesto.

Como periodista, pero mucho más aún como ciudadano, creo que la existencia de la pluralidad informativa es vital en una sociedad sana. Por ello, cuanto más plural sea, más cívica será la convivencia en esa sociedad. El 22 de diciembre, al confirmarse que al día siguiente saldría a la calle el último ejemplar del diario gratuito ADN, escribí esto: “Cuando un medio se ve obligado a cerrar, todos tenemos una ventana menos por la que informarnos de lo que ocurre a nuestro alrededor. Y es nos hace menos conocedores, menos libres. Menos ciudadanos”.


Jueves, 31 de mayo
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez