La hora de la verdad

Isabel Allende pinta el catolicismo más rancio

Isabel Allende, una de mis escritoras favoritas, refleja en muchas de sus obras las hipocresías del alma humana. En Inés del alma mía, que ando ahora leyendo, pinta un episodio dantesco. En plena batalla entre los ejércitos de los españoles Pizarro y Pizarro, antiguos aliados en la conquista de Perú y luego enfrentados por la codicia del poder único, Isabel Allende describe con maestría la corrupción de la fe:

“Los dos ejércitos se dieron cita en el valle de Las Salinas, en un rosado amanecer, mientras millares de indios quechuas observaban desde las colinas el divertido espectáculo de los vicorachas matándose unos a otros como fieras rabiosas. No entendían las ceremonias ni las razones de esos barbudos guerreros. Primero formaban en filas ordenadas, luciendo sus bruñidas armaduras y gallardos caballos, luego ponían una rodilla en tierra, mientras otros vicorachas, vestidos de negro, hacían magia con cruces y copones. Comían un pedacito de pan, se santiguaban, recibían bendiciones, se saludan de lejos, y al fin, cuando ya habían transcurrido casi dos horas de esta danza, se aprestaban para asesinarse mutuamente. Lo hacían con método y ensañamiento. Durante horas y más horas peleaban cuerpo a cuerpo gritando lo mismo: ‘¡Viva el Rey y España! ¡Santiago y a ellos!’. (...) Entretanto, los indios aplaudían, cruzaban apuestas, saboreaban su merienda de maíz asado y carne salada, mascaban coca, bebían chicha, se acaloraban y se cansaban, porque la reñida batalla duraba demasiado”.

Genial, Isabel Allende. Con el mismo estilo de Delibes, quien no cargaba las tintas con gruesas palabras, sino con la mera descripción, con pausa, sosiego y fina ironía, de las situaciones más hirientes. ¿Qué decir de estos españolitos que se fueron de Cruzada a las Américas a catequizar indios, mientras los explotaban y asesinaban cegados por el fulgor de lo dorado? Y, luego, matándose entre ellos, utilizando, ambos, la excusa del Dios del Amor.

Genial, Isabel Allende. No te hace falta imaginar a una Carmen que, en cinco horas con Mario, el corazón sólo le da para echar en cara a su marido muerto su catolicismo heterodoxo por samaritano. Pintar un episodio histórico te basta para reflejar el catolicismo rancio y autoproclamado único que tanto ha abundado en nuestras Españas.

MIGUEL ÁNGEL MALAVIA


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Comentarios
  • Comentario por bitcoin 17.09.11 | 14:10

    pm1tg6r jd7lnhy udj7q4e yprjrvh zcycqbp.

  • Comentario por Miguel Ángel Malavia [Blogger] 12.07.11 | 17:55

    ¿Es peor la sociedad actual a la del 1500? Entonces existían las violaciones, la desigualdad social, la ausencia de libertad... En muchos casos, como ahora. Por cierto, también existían el aborto y la autanasia. Por cierto, también existían la esclavitud, la tiranía y la Inquisición. ¿En qué era mejor esa sociedad? ¿Son Leyenda Negra las cosas que enumero? ¿Ninguna de ellas te hace repensar tu elogio de la "gesta hispánica"? A los indios les enseñamos la Cruz, en muchos casos, con la espada. No, no estoy en absoluto orgulloso. Era su tierra y nosotros les conquistamos.

  • Comentario por Ciriaco de Málaga 12.07.11 | 14:20

    Desde luego que sí se pueden comparar. Ahora es peor. En muchos sentidos.

  • Comentario por Miguel Ángel Malavia [Blogger] 11.07.11 | 23:33

    "Benditos aquellos que llevaron la fe verdadera a las Indias, con peligro de sus vidas, cargando la cruz de sus pecados y miserias, sí, pero sabiéndose protagonistas de una gesta prodigiosa".

    No me contradigo. Respondo a tu rendido homenaje diciendo que, con los ojos actuales, no puedo estar orgulloso de eso. Me admira el episodio histórico, pero no me hace sentirme más orgulloso de ser español. Tú, en cambio, no tienes problemas en mirar con los ojos de hoy cinco siglos atrás y felicitarte por ello. ¿Crees o no que no se pueden comparar épocas desde lo moral?

  • Comentario por Ciriaco de Málaga 11.07.11 | 02:15

    no puedo comparar la moral de la época con la actual, pues son épocas distintas

    Hoy no puedo estar orgulloso de esto. Me parece un insulto a Dios y a mi patria.

    Te contradices . Si no se puede comparar la moral de la época con la actual, no hay motivo ni para sentirse orgulloso ni para avergonzarse.

  • Comentario por Miguel Ángel Malavia [Blogger] 08.07.11 | 16:45

    Para respetar la Historia hay que plantarse ante ella despojándonos de nuestras ideas y prejuicios. Ésta es una de las principales cosas que aprendí en la misma facultad que tú, Ciriaco. Yo soy católico y muy orgulloso de ser español. Uno de mis periodos históricos favoritos es la Edad Moderna, y me apasionan las figuras de Isabel la Católica, Carlos V y Felipe II. Eso sí, siendo justo, no puedo comparar la moral de la época con la actual, pues son épocas distintas; pero no me pidas que, hoy, presuma del testimonio fe de aquellos hombres. Es un hecho, aunque lo obvies o lo minimices, los conquistadores antepusieron el oro y el poder a la difusión de la fe. Abundaron las conversiones forzosas, la esclavitud, el asesinato, la violación. Y en el nombre de Dios y de España. Hoy no puedo estar orgulloso de esto. Me parece un insulto a Dios y a mi patria.

  • Comentario por Miguel Ángel Malavia 08.07.11 | 14:47

    La pregunta es: ¿para ti son modelos de fe?

  • Comentario por Ciriaco de Málaga 08.07.11 | 14:43

    Sí eran soldados, recibían la soldada por servir al Rey en las Indias. Y además, en el siglo XVI todos eran mercenarios.

  • Comentario por Miguel Ángel Malavia [Blogger] 08.07.11 | 08:09

    Por supuesto que sí, pero es que esos no eran militares. Eran mercenarios que se embarcaban en la aventura en busca de oro, gloria y poder. Eran labradores y pastores que se embarcaban en las misiones de conquista de líderes como Pizarro o Hernán Cortés; no militares, sino aventureros. Comulgar y matar es un sacrilegio. ¿No defiendes la vida en todas las circunstancias?

  • Comentario por Ciriaco de Málaga 08.07.11 | 01:13

    Según tú no se puede ser un buen militar y buen católico al mismo tiempo, ¿verdad?

  • Comentario por Ciriaco de Málaga 08.07.11 | 01:13

    Según tú no se puede ser un buen militar y buen católico al mismo tiempo, ¿verdad?

  • Comentario por Ciriaco de Málaga 08.07.11 | 01:07

    ¿Son los militares sacrílegos? ¿Debe la Iglesia excomulgar a los militares por empuñar un arma?

  • Comentario por Miguel Ángel Malavia [Blogger] 08.07.11 | 00:00

    Ciriaco, evidentemente, esto que digo es mi opinión histórica, asentada por los manuales de Historia que he leído, no por una novela. Simplemente, leyendo algo tan significativo, me viene a la cabeza esta reflexión, y la comparto. Igualmente, es también evidente que Allende describe así la Misa porque es así como la veían los indios. No falta el reseto a nadie.

    Es cuestión de íntimos sentimientos religiosos. En mi cabeza no entra recibir a Dios en la Comunión antes de matarme con un hermano a sangre y fuego. Seré un masón, pero para mí quien hace eso es un sacrílego, un farsante y un anticristiano que insulta al Dios del Amor. Pero, claro, eso de de ser provida sólo es cuando hablamos de aborto y eutanasia, ¿no?

  • Comentario por Ciriaco de Málaga 07.07.11 | 22:46

    Precisamente por haber estudiado Historia igual que yo, no deberías darle tanta credibilidad historiográfica a una novelista como Isabel Allende. Sería mejor que acudieras a otras fuentes, más fiables, menos viscerales y, sobre todo, menos literarias, para adornar tu texto.

    Bastante respeto me merecen ya los rudos soldados españoles que, antes de entrar en batalla, (por muy estúpida o avarienta causa que fuera), por muy desarrapados y muy crueles que hubieran sido, si antes de morir, querían recibir al Señor Eucaristía. Aunque, claro, eso, para la señora Allende, sólo fuera "hacer magia con cruces y copones".

  • Comentario por Miguel Ángel Malavia [Blogger] 07.07.11 | 21:52

    Ciriaco, tú has estudiado Historia. Tan malo es dar toda la credibilidad a la Leyenda Negra como negar la base de la misma. La fe, en la mayoría de los casos, la llevaron los misioneros, aquellos que, como los dominicos, defendieron que los indios tenían alma, siendo España el primer Estado en reconocerlo así. Esos misioneros, no lo olvides, denunciaron los excesos de muchos conquistadores (que no descubridores). Gente desarrapada en España que veía la oportunidad de su vida de enriquecerse y obtener gloria y títulos.

    Tan malos son los católicos masónico-izquierdistas como los ciegos que todo lo justifican y carecen de capacidad de autocrítica. Hablamos de fe, y aquí la reflexión y el examen personal continuo son de vital importancia. No solo de Tradición vive la fe...

  • Comentario por Ciriaco de Málaga 07.07.11 | 19:08

    Benditos aquellos que llevaron la fe verdadera a las Indias, con peligro de sus vidas, cargando la cruz de sus pecados y miserias, sí, pero sabiéndose protagonistas de una gesta prodigiosa.

    Dios nos libre de la Leyenda Negra, tan defendida por extranjeros, protestantes, y algunos católicos liberaloides en España, de simpatías masónico-izquierdistas, que tanto daño nos han provocado en el entendimiento de nuestra propia Historia, con sombras, desde luego, pero también con grandiosas luces.

Sábado, 20 de abril

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