La hora de la verdad

Justicia injusta con Adolfo Suárez

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En este podrido, hipócrita y miserable país que tantas veces es España, lo habitual es que a las personas valiosas se las elogie mayoritariamente cuando mueren, habiendo recibido la crítica envidiosa mientras vivían y podían dar las gracias. En parte, es lo que ha pasado con Adolfo Suárez. No, no ha muerto. Pero su enfermedad, desde hace ya años, no le permite dar las gracias. Ni siquiera saber quién es.

Tras el aluvión de escritos, memorias y recuerdos que estos días han glosado el treinta aniversario del 23-F, apunto una sencilla e ingenua reflexión propia: ¿qué pensaría Adolfo Suárez si comprobara cómo es reconocido hoy por la inmensa mayoría de españoles? Él, que se marchó como el enemigo público número uno, odiado por todos, machacado por todos.

Recomiendo la lectura del fantástico libro de Javier Cercas, ‘Anatomía de un instante’. De este ¿ensayo?, me quedo con muchas cosas, pero traigo aquí su magnífico dibujo del panorama que el entonces presidente del Gobierno afrontó en la hora de presentar su dimisión: criticado por todos los partidos políticos (incluido el suyo, la cainita UCD, por la Iglesia, por el ejército, por los sindicatos, por el conjunto de los medios de comunicación... y por el Rey. Don Juan Carlos no apoyó el golpe de Estado, pero se equivocó al no medir su influencia, dar lugar a equívocos y criticar al legítimo presidente con el tono y las formas desproporcionadas, y ante quienes menos debían sentirse partícipes de tamaña muestra de “confianza”. Dejó a Suárez a los pies de los caballos. En un momento fatal, de crisis generalizada, de catarsis en una democracia naciente y no consolidada.

Cercas también enfoca a la perfección lo que era Suárez: un político propio del sistema franquista, sin preparación intelectual y que sólo medró apoyándose en las ramas del árbol que a cada momento parecían más robustas. Pero un valiente, un hombre de instinto, sagaz, de inteligencia natural y con un grandísimo don de gentes. La persona ideal para sortear el dificilísimo objetivo de desmontar el franquismo desde dentro y enlazar con la democracia huyendo del enfrentamiento fraticida. Eso sí que fue el “milagro español”. Tal y como lo reconocen en todo el mundo. Pero, al igual que Cristóbal Colón, que fue un magnífico cerebro marino pero un pésimo gobernante, Suárez, concluido el periodo de los prodigios (legalización de todos los partidos, incluido el PCE, elecciones libres, diseño de lo que sería un modelo parlamentario y constitucional), no supo retirarse a tiempo. Le pudo el gusto al poder y quiso gobernar en tiempos de consolidación y teórico sosiego. No estaba preparado. Y, lo que fueron elogios, se convirtieron en puñaladas.

No críticas, puñaladas. Que pusieron en juego lo conseguido. El que fuera mal gobernante debía llevar, dentro de una democracia, a su recambio por otro presidente. Pero a través de las urnas. Con tranquilidad. Con mesura. Con conciencia del peligro que derivaba la impaciencia. España pagó la excesiva crispación con un golpe de Estado. España fue injusta. El crédito de quien impulsó un régimen de libertades, desde la legalidad de una dictadura y en tiempo récord, no debía de ser ilimitado. Pero sí ser reconocido. Y agradecido. Por Adolfo Suárez, en gran parte, vivimos hoy en democracia. Gracias a él, cuando yo mismo nací en 1982, ya lo hice en una democracia. Y eso lo valoro infinitamente.

Es una pena que ya no lo sepa. Es una pena que tuviera que esperar a recibir cariño cuando murieron su mujer y su hija. Es una grandísima pena que el abrazo que el Rey le dio hace un par de años, en representación de toda España, se lo diera cuando ya vivía dormido despierto. El abrazo definitivo vendrá cuando muera. Ese día España llorará a quien, primero, mostró su desconfianza, luego, su admiración y, finalmente, su desprecio. El alegre y definitivo abrazo final ya llega tarde.

MIGUEL ÁNGEL MALAVIA

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6 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por magneto 28.02.11 | 17:50

    Malavia,coincidí hace unos años con la profesora particular de uno de sus nietos.El chaval,tal y como le describía ella,era un golfo de mucho cuidado con apenas dieciseis añitos.¡Triste sucesor!
    Con respecto a Adolfo Suárez,es una pena que por su enfermedad no tenga ya recuerdos y tampoco sienta ni padezca.Es un castigo muy cruel para un hombre tan notable.

  • Comentario por acolito 28.02.11 | 14:14

    "Qui manducat meam carnem,et bibit meum sanguinem,habet vitam aeternam:et ego resucitabo eum in novissimo die" (Juan,61-65) (Quien come mi cuerpo y bebe mi sangre,tiene vida eterna y,yo lo resucitare en el ultimo dia)

  • Comentario por acolito 28.02.11 | 14:06

    CIRIACO.-Muy bonito tu comentario."Alli",no habra muerte ni trizteza,ni el sol molestara.Han sido redimidos con la sangre del Codero y....!!todos vestidos de blanco!!.

  • Comentario por El demonio de mediodia 28.02.11 | 10:06

    No se de que te extrañas. Solo tienes que mirar a Aznar. Ese gran demonio con cuernos y con rabo para algunos.. España es como es. Hoy te ensalzo y mañanma te piso. Para la Dictadura de primo de Rivera la restauracion era el demonio, para la República Primo de Rivera, para el franquismo la República, y para la democracia el franquismo. Como estamos al parecer en una segunda transicion de no se sabe que, algunos de la primera ya estan empezando a oler mal por lo que se puede percibir...En fin.Para que un personaje sea reconocido tambien veo que tienen que pasar minimo trescientos años para que no quede nada de afinidades ni desafecciones y que la historia les juzgue. Porque cainitas somos ,desde luego, pero desde luego tambien parricidas.

  • Comentario por Stavros 28.02.11 | 01:56

    "Cor gentile repara sempre amore" Protagonista de una gran revolución patria, porque innovó, no sólo el concepto del "amor a la libertad", sino también el de la más colosal nobleza que enaltece a un pueblo y a los hombres y mujeres que lo habitan: "La Democracia"... No le lloraré cuando muera: lloré el día de su adiós, y le sigo llorando, y le lloraré mientras yo permanezca en este mundo. Gracias querido amigo Miguel Ángel por no ignorarle. Abrazos.

  • Comentario por Ciriaco de Málaga [Blogger] 28.02.11 | 00:58

    No llegará tarde, cuando el siervo bueno y fiel reciba el abrazo, ese sí auténticamente alegre y definitivo, de Aquel que es en verdad infinito, haya perdonado sus faltas humanas y sus errores políticos. ¡Este no es más que el corredor, pasadizo, fugitivo; mala noche en mala posada! Al otro lado no hay luces, ni sombras, ni libros, ni odios, ni envidias, ni democracias, ni tiranías, ni Historia, pasado ni futuro. ¡Sólo el Eterno!

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