
En este podrido, hipócrita y miserable país que tantas veces es España, lo habitual es que a las personas valiosas se las elogie mayoritariamente cuando mueren, habiendo recibido la crítica envidiosa mientras vivían y podían dar las gracias. En parte, es lo que ha pasado con Adolfo Suárez. No, no ha muerto. Pero su enfermedad, desde hace ya años, no le permite dar las gracias. Ni siquiera saber quién es.
Jueves, 31 de mayo
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez