La hora de la verdad

La venganza de las musas toreras

13.09.10 | 18:00. Archivado en Sobre el autor, Relatos, El rincón de las musas, Tauromaquia
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

Fue al entrar a matar. El pitón derecho de un morlaco de 580 kilos taladró el corazón del torero. Con la sangre saltando a borbotones de su pecho, el artista quedó inerte en la arena. Su rostro estaba pálido. Ya era un muerto. Fue entonces, una vez confirmada la circunstancia de que ya era tarde de luto, cuando hicieron su aparición las musas redentoras. Cual ángeles, un equipo de sirenas celestiales se hicieron presentes para rendir pleitesía al torero muerto y acabar lo que éste no pudo concluir.

Concha Buika fue la primera. Ataviada con un ceñidísimo traje de luces, se deslizó hasta la testuz del toro y plantó la palma de su mano izquierda en su hocico, acariciando su duro y recio pelaje. ‘Gitanillo’, prendado, se dejó hacer. En el instante en que la diosa susurró los primeros versos de una copla apenada, el animal se acurrucó bajo las piernas de bronce de la negra con voz de hacha. Tras él, Najwa Nimri, el jadeo hecho canción, buscaba excitar el instinto animal del bicho semental. Así, para despertarle del profundo sueño en que había quedado, masajeó su tripa. Trempado el minotauro, sacó a relucir su tercer pitón en busca de la presa. Ya estaba listo para el combate.

Como también lo estaba Eva Herzigova, la emperatriz del wondrebrá. Sostenía la espada del torero muerto. ‘Gitanillo’ apuntaba con su postrera punta de lanza enhiesta. Ambos se miraron desafiantes. Aunque, en el último momento, la ninfa utilizó su arma secreta. Sin que apenas se notara, desactivó el enganche de la tela que escondía su mayor tesoro. Sus tetas de escándalo, al aire de la libertad, fueron demasiado despiste para el toro. Postrándose ante la perfección de la suavidad, dejó franco el ángulo de la muerte. Un espadazo hasta la bola certificó su derrota.

Ambos, toro y torero, cadáveres ya, fueron enterrados en el mismo albero por una descocada Penélope Cruz.

MIGUEL ÁNGEL MALAVIA

4 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por stavros 15.09.10 | 15:15

    ¡Cómo escandalizas a los "adoradores del azufre"! ¿Habrán restricciones de agua bendita para poder "aclararse las neuronas" en algunos lugares de la Península Ibérica? ¡Qué lucha tan difícil la que se desarrolla en el interior de las conciencias! Pero el entusiasmo sincero, la alegría por la belleza, la razón de existir sin arreos doctrinarios oscurantistas (¡ah, felices los griegos que habitaron el planeta A.C.) ¿podrán alguna vez contra el celo religioso, esos surcos reprobatorios que aún muestran placer, por aplicar "la mala conciencia, la caza de brujas, sin mitigación"? Amigo Miguel Ángel, me dijiste que expresara siempre, si aparecía por aquí, "lo que siento cuando leo las barbaridades con que pisotean tus fervores literarios. Lo hago ¡y allá polémicas! Esta es tan sólo una corta visita, ahora que me estoy comiendo tranquilamente un piscolabis en el Campus en compañía de algunos "demonios". ¿Han ido bien las vacaciones? Las mías, de rechupete. Pero hay que seguir... Abrazotes

  • Comentario por Miguel Ángel Malavia [Blogger] 14.09.10 | 23:09

    Hombre, entiendo que no os pueda gustar, pero de ahí a la zoofilia... Creo que en un relato entra todo y no ha de estar justificada cada imagen.

  • Comentario por Juanan 14.09.10 | 20:49

    Más bien si. Háztelo mirar

  • Comentario por Ciriaco de Málaga 13.09.10 | 23:22

    Llegaste a la zoofilia... Háztelo mirar.

Jueves, 31 de mayo

BUSCAR

Editado por

Los mejores videos

Síguenos

Hemeroteca

Mayo 2012
LMXJVSD
<<  <   >  >>
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031   

Sindicación