
A las doce en punto de la noche, en el momento exacto en que ya hemos entrado en el 29-S de la huelga general, se acaba de producir el primer acto bochornoso a cabo de los sindicatos convocantes, UGT y CC.OO. Desde este momento, la señal de Telemadrid ha sido cortada. Entiendo perfectamente que el gobierno regional de Madrid, encabezado por Esperanza Aguirre, del PP, no le es agradable a los sindicatos... Pero esta huelga ¿no era contra una iniciativa legislativa del Gobierno de España, liderado por el socialista Zapatero?

En las últimas semanas quiero escribir de muchas cosas... y no tengo tiempo ni para conectarme. Se me han ido varios temas que me hubiera gustado comentar desde este rinconcito de la gran Red. Por eso, ahora, rozando la medianoche, me limito a dejar la pincelada de tres cosas que no puedo dejar de decir.

Definitivamente, comprobada la hipocresía de algunos políticos, que no tienen empacho en abolir la tauromaquia, en pro de una supuesta defensa de los derechos de los animales... para meses después blindar los autóctonos ‘correbous’ (toros cegados por bolas de fuego adosadas a sus pitones), he perdido toda esperanza de que haya una vuelta atrás en una decisión que impedirá a millares de ciudadanos de Cataluña disfrutar, en su propia tierra, de un arte amado. Quedan retratados los fariseos de ERC, CIU y, en parte, PSC. Mi más sincera enhorabuena para ICV; coherente hasta el final, por lo menos mantuvo su compromiso abolicionista ante una de las costumbres populares más arraigadas en una parte de la ciudadanía (estos es, del electorado, a meses vista de las elecciones).

Se nos ha ido José Antonio Labordeta. Vaya por delante que no comulgaba con casi ninguna de sus ideas, pero siento una gran tristeza por la muerte de alguien que siempre consideré íntegro, auténtico, sincero, verdadero. En tiempos de corruptelas y de políticos artificiales, concebidos a modo de maniquíes vacíos de contenido, el aragonés era un tío de una pieza: castizo, lo que se veía es lo que era.
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Los cuervos, que pueblan el cielo de la Torre de Londres, gritan “libertad, libertad, libertad”. En medio de la diáfana y lúgubre estancia, Enrique VIII permanece sentado en un trono dorado. No destaca por ser barbado y obeso, sino por su mirada glacial. Tras él, Jane Seymour, la última puta coronada antes de ser la nueva reina de Inglaterra (y ya van tres...), sopla la nuca del dios omnipotente. Un chasquido de los dedos del Tudor inicia el ritual de una fiesta de muerte. Ana Bolena, a escasas horas de serle cortada la cabeza, aparece desnuda. Su misión es quedarse completamente parada en el centro de un círculo imaginario. No puede moverse ni cerrar los ojos. También le está vedado sentir.

Joan Laporta, ex presidente del F. C. Barcelona y pretendido aspirante a la Generalitat de Cataluña, ha manifestado que le gustaría que se jugase una “liga ibérica” con los equipos de “Portugal, España y Cataluña”. Definitivamente, ¡este señor es un crack como rey de la comedia!

Fue al entrar a matar. El pitón derecho de un morlaco de 580 kilos taladró el corazón del torero. Con la sangre saltando a borbotones de su pecho, el artista quedó inerte en la arena. Su rostro estaba pálido. Ya era un muerto. Fue entonces, una vez confirmada la circunstancia de que ya era tarde de luto, cuando hicieron su aparición las musas redentoras. Cual ángeles, un equipo de sirenas celestiales se hicieron presentes para rendir pleitesía al torero muerto y acabar lo que éste no pudo concluir.
Jueves, 31 de mayo
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez