
Denuncio desde aquí la manipulación mediática. A los españoles nos han engañado. O, más bien, no nos han contado la causa de los hechos. Nos han contado los hechos –España se ha clasificado para la semifinal del Mundial tras ganar a Paraguay con un gol de Villa que tocó tres veces en el palo antes de entrar en la portería–, pero no su causa. La realidad es que ese balón, siguiendo el fatalismo ancestral de lo español, tras el triple toque de madera, iba a salir fuera. No iba a ser gol. Y sin embrago lo fue. ¿Por qué? Siguiendo lo indicado por mis fuentes consultadas, puedo asegurar que la realidad se encuentra en una de dos posibilidades. Ambas ocultas, invisibles.
Primera: Larissa Riquelme, patrocinada en su teta izquierda por una conocida marca de desodorante, llevada en exceso por la pasión del partido, gritó con la fuerza de sus inmensos pectorales para que ese balón saliera de la línea. Lamentablemente para sus intereses, la musa que anunció su desnudo si su Paraguay vencía, acabó exhalando el viento exacto para que un giro final supusiera el gol. El poso del desodorante anunciado en su teta izquierda contribuyó con otro gramo más de fuerza invisible.

Segunda: Morante de la Puebla, como todos los verdaderos artistas, tiene la facultad de ser invisible por un día. En ese instante estaba, con su puro y vestido de luto, en la línea del meta paraguayo. Con la delicadeza de un dios, cuando el tercer rebote nos iba a matar, lanzó una verónica al aire. El destello del capote torció en el último instante la trayectoria del balón. Mientras Villa era aplastado en la celebración del gol sucesor de Zarra, Morante sonreía con timidez sobre la cal de arena, bajo el travesaño. Sabía que el tanto era suyo. Generoso de corazón, dio esquinazo al protagonismo y se marchó volando al grito de “Viva España”.
Éstas son, queridos lectores, las dos únicas opciones que causaron que este lunes los españoles seamos felices a la vez que tenemos el picor en el estómago, lógico y de rigor, ante el vértigo de luchar por una final en un Mundial. Sinceramente, no sé si fue la teta de Larissa o la verónica de Morante.
Pero también sé que no me importa. Cualquiera de ellas ha hecho que hoy experimente una sensación que nunca había sentido: saber qué hay tras el abismo de los cuartos de un Mundial. Lo dicho: ¡Vamos, España!
MIGUEL ÁNGEL MALAVIA





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Ciriaco de malaga.-LLevas toda la razon.que esa chica se quite el rosario.El rosario es fuente de gracia y esa chica es fuente de pecados.No mas denudos o semi desnudos en este blog.Mi alma sigue estando muy compunjida.Miguel Angel,!!pagaras tu pecado!!.
Lamentable que una guarrindonga como esa tipa, que exhibe su cuerpo sin pudor alguno, lleve el Santo Rosario al cuello, instrumento esencial para la lucha de la virtud frente a los pecados. Vergonzoso.
Joder Malavia, que escusa más mala para poner la foto de la pechugona paraguaya. Te aconsejo que hagas un post sólo con las fotos, que seguro que atesoras decenas, y te desquites de una vez.
Jueves, 31 de mayo
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez