
Continúo con una serie que evoca, ante todo, ecos de fantasía. Y hoy, para sorpresa de alguno, elijo una musa diferente a todas las aparecidas hasta el momento. Me explico desde la perspectiva que avanza a través de la enumeración de atributos. De cada una de las anteriores hubo algo que me llamó poderosamente la atención: Najwa Nimri (la excitación del misterio); Scarlett Johansson (unos labios inabarcables y, lo admito, unos pechazos); Monica Bellucci (la sensualidad desbordada, la carnalidad a flor de piel); Mariza (el suspiro de un fado triste); Concha Buika (la fuerza bruta de una pasión que mata); Maribel Verdú (la estudiada contradicción de una pantera desbocada disfrazada de una sonrisa ingenua); Leonor Watling (la seguridad de quien sabe que puede hacer de ti un esclavo); Leire Martínez (la pureza cubierta de un afán por profundizar en unos ojos infinitos); Sophie Marceau (el susurro que te atonta con un je t’aime).
Aún faltan muchas, porque las musas jamás se acaban. Aunque en la que suma el número perfecto, el elegante diez, quería apuntar a una imagen diferente. Escojo a una mujer guapa, no exuberante. Pero, ante todo, señalo una voz. Una voz misteriosa, alegre, comprometida, feliz, modulada para sugerir, coqueta, sin complejos, humilde, sencilla, cercana, arrebatada, genuinamente bondadosa. Gemma Nierga es la gran mujer a la que aquí apunto como una voz inabarcable, estallante de matices. Tiempo atrás, cuando estuve casi un mes en cama a causa de mi mala salud de hierro, me sentí agraciado por poder acompañarla en ‘La ventana’, el programa de tarde de La Ser.
Y digo que la acompañé porque me viene grande ni tan siquiera imaginar que es ella la que nos acompaña a cientos de miles de personas. Ella es una musa. De por sí, es inaccesible. Sólo que esta musa es de carne y hueso. Es ella la que baja del pedestal. Y, pese a no verla, nos llama a su lado, con la caricia de una sonrisa pura e invisible, para abrirnos la ventana de un mundo ideal, a colores, u oscuro, cuando el tema a tratar (siempre apasionante) refleja el lado más cabrón del espacio que habitamos.
Eres una musa perfecta: podrán envejecer tus labios contentos, pero tu voz con esencia de verdad seguirá ahí. ¡Gracias, Gemma!
MIGUEL ÁNGEL MALAVIA

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Falta en la lista la insuperable Mariló Montero.¡Qué envidia me da Carlos Herrera!
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!!Yo,no he visto en mi vida dos mujeres tan feas...!!
Jueves, 31 de mayo
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez