
Me fastidia, pero entiendo que todos los medios manipulan a su manera, arrimando el ascua a su sardina ideológica. Lo que ya me saca de mis casillas es cuando el embuste es burdo, tomándose al lector por un perfecto imbécil.
Resulta muy loable la campaña que La Razón está llevando a cabo en los últimos días pidiendo que toda la prensa retire sus anuncios de prostitución. Sin embargo, choca cuando la realidad indica que a lo largo de sus diez años de vida este mismo periódico ha contenido siempre tales anuncios. No ha sido hasta unos meses atrás, cuando el diario ha comenzado a distribuir en su edición dominical el diario del Papa, L’Osservatore Romano, en que se ha procedido al fin a eliminar tal publicidad de su rotativa.
Así pues, menos lecciones de moralina de quien se acaba de subir al vagón de la verdadera denuncia del trato vejatorio a la mujer por una prensa española que es cómplice del proxenetismo. La medalla para quien la merece. No coincido con Público en casi nada. Pero reconozco con gusto que el de Mediapro es el único periódico generalista que, hoy en España, puede subirse a ese vagón ético. Lo hizo desde el primer día, asumiendo como un principio, en el momento de su fundación, que es un escarnio colaborar con la venta del cuerpo de las mujeres.
Por favor, señores de La Razón, que no somos gilipollas.
MIGUEL ÁNGEL MALAVIA
Jueves, 31 de mayo
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez