
Coincidiendo con el tiempo en que nació este blog, tal vez un poco antes, comencé a escribir en la web literaria ‘Tus Relatos’. Allí he gozado mucho. También me he encontrado con muchos disgustos. Uno de los más grandes me lo ha recordado la lectura de ‘Recuerdos’, un texto de quien firma como Vice Vhön Khamy. En él dice añorar la edad de oro de la página, según él ya en decadencia.
¿Cuándo empezó la caída? En su opinión, con la llegada de “trolls”. Dice así: “Después llegaron aquellos que quisieron hacer de este santuario una plataforma publicitaria de sus ideales: religiosos, políticos, deportivos, justificativos... Pero donde la escritura quedaba relegada a segundo… tercero… o ningún lugar. Hasta entonces habíamos aguantado el ‘frikismo’ y los ‘trolls’ como males necesarios de la red, pero lo que ahora llegaba era mucho peor. (...) Pero el colmo de lo repugnante llegó cuando un individuo se dedicó a hacer campaña para el PP para unas elecciones a la vista. Sorprendió que hubo quien le hizo coro en lugar de relegarlo al ostracismo como hubiese merecido, pero eso terminó por romper la web”.
No puedo menos que sentirme directamente interpelado, señalado. Acusado de haber “matado” una página señera (once años de vida ya), a la que quiero. Y es que, pongo en antecedentes a los que no conozcan lo que entonces pasó, hace dos años fui masacrado por Khamy (a quien reconozco como un gran escritor) y muchos de los compañeros, que destilaron un odio casi enfermizo cuando escribía sobre política o religión. Me tacharon de fascista, de antidemócrata, de proselitista... por expresar ideas, pensamientos, creencias, sentimientos. Algo que jamás pude entender, cuando había campos habilitados en la página para escribir sobre ‘Religión’ o para hacer ‘Reflexiones’. ¿Qué código me saltaba?
Siempre he escrito desnudándome, arrastrando el alma. En lo espiritual, he mostrado mi fe, a veces errática, sucia. He hecho autocrítica eclesial, he señalado aciertos y errores. He condenado hasta la saciedad lo que yo considero demagogia e hipocresía en muchos cristianos. Pero claro, no me dedico a hacer chanzas anticlericales más propias del siglo XIX. ¿Eso le hubiera gustado a Khamy y sus huestes?
En política jamás he tenido el objetivo de convertirme en un propagandista pro PP. Soy demócrata convencido, alabo y critico a partidos y políticos por hechos puntuales (aquí he ensalzado aciertos y errores, según el día, de Aznar, Rajoy, Zapatero, Carrillo...). Eso sí, tengo claros mis principios ideológicos: añoro del espíritu de consenso de la Transición, detesto los excesos del modelo liberal-capitalista, soy monárquico, critico al máximo las dictaduras (de izquierdas y derechas), creo negativos los nacionalismos y pido que el voto de cada ciudadano valga exactamante lo mismo que el de los demás. Pero claro, no me dedico a hacer burla constante “de la rancia derechona”. ¿Eso le hubiera gustado a Khamy y sus huestes?
Me duele que me hayan criticado por expresar ideas los que jamás dijeron nada cuando, partiendo del arquetipo que ellos me han endosado de “católico derechista”, he abordado sin cortapisas el drama de la prostitución, la droga o el maltrato al inmigrante. Han callado cuando he hecho relatos sobre la homosexualidad en un tono diferente al que me “pegaría” por mi condición. Es injusto.
Me desnudo en todos mis escritos. En ellos trato de lograr una buena técnica de escritura; entiendo que me critiquen cuando haga el ridículo si no lo logro. Pero, aparte de lo formal, también busco sacar a relucir la esencia interna que a cada uno de ellos embarga. ¿Me pueden insultar por ello? ¿Me pueden llamar fascista, como en su día hicieron, por escribir un relato sobre Miguel Ángel Blanco? ¿Pueden decirme, como entonces, que eso era “una herramienta electolarista de panfleto”? Pero lo peor vino cuando, como respuesta, escribí una reflexión llamada ‘Lo admito, soy fascista’. Tras el título decía cosas como éstas: “Así, puesto que parece ser que defender la libertad de expresión de todos los medios de comunicación es de reaccionarios, pues entonces soy fascista. (...) ¡Ahora me doy cuenta de lo ultraderechista que era! ¿Cómo se me ocurriría condenar a todas las dictaduras, sean del signo que sean, como hacía antes?”. Sin entender de ironías, aprovechando que algún iluminado copió mi texto (sin mi permiso) en la web de Falange Española, “confirmaron” el hecho de que admitía ser fascista. En fin...
Lo siento, Khamy y compañía. Ni soy fascista ni trato de convencer a nadie de bautizarse como católico o de ingresar en las filas del PP. Seguiré escribiendo lo que pienso. Seguiré equivocándome y cambiando de opiniones en muchos temas. Seguiré metiéndome en charcos, perjudicándome a mí mismo tantas y tantas veces y contraviniendo los consejos que me piden que no me meta en líos. Siento que creáis que me he cargado ‘Tus Relatos’. Pero, permitidme que os lo diga, una página como ésta se merece que no haya una pandilla de intolerantes que, en nombre del buen nombre de la libre escritura, coartan el libre pensamiento.
MIGUEL ÁNGEL MALAVIA
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Gracias, amigo Stavros. En su día lo pasé mal en Tus Relatos, pero más que nada porque me atribuían una ideología ultraconservadora que no tengo en absoluto. Me preocupa el que se me vea como alguien cerrado de mente, sobre todo porque todo lo pienso, todo lo dudo y trato de entender con total respeto las posiciones de los demás. No es por nada, pero me creo sinceramente abierto de mente.
Un abrazón!!
Compañero Miguel Ángel, quiero también dejar constancia de mi paso por este magnífico escrito tuyo, expresando mi total disconformidad por los ataques de que has sido objeto en TR. Muchas de las duras experiencias, en cuanto a críticas, no las viví porque aún no había entrado en TR. He podido comprobarlas posteriormente. También yo fui atacado en 3 ocasiones. He abandonado TR varias veces, pero algunos magníficos compañeros virtuales me conminaron a volver y menospreciar intolerancias mil que siguen repitiéndose en TR como en otras webs. Deploro tanta estupidez. Tus ideologías son ¡respetabilísimas!. Pero, como ya te dije, es admirable (máxima del gran Ibsen y que yo comparto) que "sigas siendo siempre tú ante la incomprensión del mundo" Respeto cuanto escribes, pueda o no estar de acuerdo con tus ideas. Eres sincero y honesto. Y admiro tu paciente concienciación ante las diatribas que has soportado. Mi gmail "amigo" es koteaspenagosstavros@gmail.com. Tu casa. Abrazos
Yo al señor Malavia siempre le he tildado de ser el mayor marxista leninista que ha habido sobre la faz de la Tierra.
Yo sí que soy fan del tesoro más grande de las Islas Canarias... Una sonrisa pura, una fotografía sensible. Apunten, es Yaiza, la periodista, escritora y fotógrafa Yaiza. Mi amiga Yaiza. Un besote!!
Si por algo me tienes fascinada es porque siempre tienes el valor para decir lo que piensas sin faltar el respeto a nadie que piense lo contrario. Faltar el respeto a otros que no piensan como uno es de cobardes. Por eso odio los radicalismos.
Sin más se despide una fan de tus relatos, de tus escritos y de ti.
Jueves, 31 de mayo
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez