
Dicho a jueves 25 de marzo del año 2010. En La Real Maestranza de Sevilla. Olía a arte en raíz, arena tostada por el sol y azahar fresco. Y el ambiente no estaba condimentado además con un buen habano porque el protagonista no tenía uno a mano, como en aquella alegre jornada de Utiel (Valencia) en la que se fumó, en un acto público, un purazo hasta la estocada en un recinto cerrado... con la Ley Antitabaco ya vigente. A todo esto, ¿cuál fue el dicho?

Hace un mes, el 22 de febrero, me mostré hundido. El Barça había pasado por encima del Madrid en la final de la Copa del Rey de baloncesto, entre el regocijo del resto de aficiones rivales, hermanadas en su antimadridismo y en los pitos al Rey y al himno de España. Fue muy doloroso, sobre todo porque estaba convencido, como siempre, de que ganaba mi Real.

Admiro a Jaime Mayor Oreja. Creo que hubiera sido un magnífico lehendakari si el sueño constitucionalista del 2001, junto a un Redondo Terreros que ha sido lo mejor del socialismo español en mucho tiempo, hubiera fructificado. Faltó poco. Y lo pagaron excesivamente. Ambos políticos quedaron desplazados, cediendo el testigo en sus respectivos partidos a mujeres de garbo como Rosa Díez y María san Gil. Hoy sólo queda la ex socialista, aunque por otros derroteros: los de abrirse paso en política a través de un partido minoritario, fuera del sistema. Tal como está montado el chiringuito... heroico.

Llegaba con los oídos aturdidos por el vaivén del escándalo, la vergüenza y la desgracia de los abusos sexuales en el seno de la Iglesia. Llegaba necesitado de paz, tras los golpes producidos en mi mente por ciertos e individuales malos testimonios de representantes de la Iglesia: palabras huecas, falsedad en la acción e hipocresía en el resultado. Llegaba herido por mi propia herida en la fe. Por la cruz con la que cargo en los últimos meses, la que me aleja pese a querer estar dentro y no actuar para evitarlo.

La Tauromaquia es Arte. La literatura, la crónica periodística, la pintura, la música o la estética, entre otros artes, muestran algunas de sus fragancias más exquisitas cuando fluyen a través del instante en el que un hombre danza el baile de la muerte ante un toro. Pero, por si quedan dudas, ofrezco aquí una prueba más que muestra que la Tauromaquia es Arte.

Es 30 de enero de 2008. Acaba de morir Marcial Maciel. Sacerdote mexicano, fundador de Regnum Christi y los Legionarios de Cristo, ha dedicado gran parte de sus 87 años de vida a consagrarse por y para la Iglesia. Sus acciones han sido inspiradoras y sus frutos han sido numerosos: miles y miles de personas se relacionan más fácilmente con Dios a través de sus palabras y sus obras. De su ejemplo.

Es 12 de marzo de 2010. Sorprendido, don Miguel comprueba cómo la tertulia de los poetas la componen Mario Benedetti, Pablo Neruda y Miguel Hernández. A la sombra de la lumbre, en la noche fría de Jerusalén, las metáforas, circunloquios y onomatopeyas danzan al son del eco de los minaretes. Sentados todos ellos en taburetes de madera, solos en la explanada, miran de frente al Muro de las Lamentaciones. Un viejo rabino les informó de la irreverencia que suponía dar la espalda al único resto del Templo de David.

Se apagan los focos del Bernabéu. En el estadio sólo se escucha el silencio. Las gradas están prácticamente vacías. Una pareja de japoneses se fotografían sonrientes haciendo la señal de la victoria a ras de césped. Llevan la bufanda blanca. No saben que el Real Madrid acaba de ser eliminado de la Copa de Europa por el Olympique de Lyon. No saben que éste es el sexto año consecutivo en el que el Rey de Europa no pasa de octavos. No saben que esta vez la soñada final es en el propio santuario del madridismo. No saben que aún duelen los seis títulos del eterno enemigo. No saben que los barcelonistas y todos los antimadridistas ríen a mandíbula partida. No saben lo que significa el Real Madrid. No saben lo triste que es esta noche en el Bernabéu.

No me gusta emplear el término fascista más allá de su significado real: la ideología totalitaria de ultraderecha que surgió en los años 20 y 30 del siglo XX en Italia y que, posteriormente, adquirió diversas y peculiares ramificaciones en distintos países y épocas. Sin embargo, puesto que hoy está extendido su uso para los totalitarismos en general, sean del signo que sean, lo utilizo aquí en esta ocasión. Y es que no quiero dejar de otorgarme el gusto propio de calificar con la palabra que más les duele a personas y colectivos que, en los últimos días, copan las páginas de actualidad. Me refiero a Willy Toledo, Hugo Chávez y ciertos antitaurinos. Seré breve.
Jueves, 16 de febrero
Ángel Sáez García
Juan Luis Recio
Juan Fernandez Krohn
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Padre Fortea
Ángel Gutiérrez Sanz
Chris Gonzalez -Mora
Carlos Ferrer
José Donís Català
Paulino Toribio