
Hacía tiempo que no tenía noticias de quien fuera terrorista del GRAPO y luego evolucionara a otras actividades más “edificantes”, como la de historiador y comentarista político. Me refiero a Pío Moa. Pese a que discrepo con él en la mayor parte de sus análisis sobre la situación actual, le reconozco un gran mérito en lo referente a la divulgación histórica. Ha contribuido al conocimiento masivo de una tesis que, sin ser propia ni originalmente suya, es absolutamente lógica: la legalidad republicana la rompió, primeramente y antes del levantamiento militar de 1936, la izquierda representada por el PSOE y ERC. En Asturias y en Cataluña, en 1934, ambas formaciones promovieron una insurrección armada por el simple hecho de que ocupaba parte del poder la derechista CEDA. ‘Los mitos de la Guerra Civil’, ya digo que sin ser genuinamente original, fue la exitosa obra de Moa que convulsionó el reciente debate histórico gracias a su amplia difusión. Y todo por evidenciar algo que debería ser ya aceptado: la II República tuvo el enemigo en los propios hombres que la trajeron, pues no podían concebir que fuera ocupada por la derecha tres años después de ser proclamada. La República no fue un sistema, sino un principio per se, adoptado por la izquierda.
Jueves, 31 de mayo
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
Ángel Sáez García
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín