
Sólo hace tres años desde que llevo empezando a ser periodista –algo que aún no soy, pues me queda mucho por aprender y serlo de verdad–, cumpliendo así uno de los grandes sueños de mi vida. Hace dos y medio inicié este blog. Con toda la ilusión y las ganas de canalizar mi deseo de opinar con la total y absoluta independencia, sin sujetarme a ningún prejuicio ni a lo políticamente correcto. Eso me ha granjeado muchos roces y enfrentamientos. Incluso con quienes me permitían alojar en su portal este blog. Con Periodista Digital. Tal vez por eso, tras desaparecer de cualquier sección del mismo, hoy ya es incluso imposible acceder a él desde el buscador de buscadores: Google. Cuando antes eran numerosas las alusiones al mismo (tanto por el nombre de la página como por el mío propio), de un día a otro han sido completamente eliminadas. Así, salvo para los amigos que anteriormente guardaran la dirección para el acceso directo, desde al menos el sábado, es tremendamente difícil entrar en ‘La hora de la verdad’. ¿Por qué?
![]()
Pienso que Zapatero es un muy mal presidente del Gobierno para España. Sin embargo, en días como hoy, veo claro que su catadura moral es, en varios aspectos, muy superior a la de la media ciudadana de este país. Entristecido, haciendo un zappeo por diversos medios digitales, compruebo hasta qué punto vivimos instalados en la decadencia ética. Con motivo de una fotografía en la que aparece el matrimonio Obama con la familia Zapatero, incluidas las dos hijas ¡menores! –con 13 y 16 años, respectivamente– del presidente español, se “aprovecha” el que éstas vistan al estilo gótico –una moda más, un estilo de ser y de sentir como cualquier otro– para mofarse miserablemente de ellas.

Puesto que la ausencia de tiempo me impide decir algo más -lo diré, eso seguro-, sólo me queda lanzar un grito de orgullo: ¡Viva España! ¡Y vivan los guerreros que nos han hecho campeones de Europa y del Mundo de uno de los mejores deportes que existen: ba-lon-ces-to!

Conste primeramente que no soy un fiel seguidor del tarantinismo. No pertenezco al oleaje devastador de su feligresía, que enloquece cada vez que estalla una víscera al son de una contundente canción. Hasta ahora, más que ‘Pulp Fiction’, lo que más me había enganchado de Quentin Tarantino era el bestial relato manga de ‘Kill Bill I’, cuando se forja al ansia de venganza de una Uma Thurman que es musa sangrienta. Sin embargo, anoche, en cuanto en el cine se desplegaron las letras de los créditos finales de ‘Malditos bastardos’, no pude sino exclamar: “¡Vaya pelotas tiene Tarantino!”.
Hay días... y hay días. Y hoy tengo uno de esos en que pones luz a lo que de ordinario tratas de evadir, de no pensar demasiado. ¿Cómo será el día en que yo muera? No quiero ni siquiera imaginar cómo serán las circunstancias. Hay demasiados tipos de muerte. Y muy diferentes ramilletes de personas para acompañarte en el cierre de unos ojos que aquí ya no se volverán a abrir. O tal vez sea en soledad... quién sabe.

No hay excusas. Es absolutamente lamentable, injusto e incoherente. Ayer, la ciudad de Barcelona, a través de su alcalde, Jordi Hereu, y otros representantes políticos municipales, arropó al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón en un acto de apoyo a la candidatura de la capital de España de cara a que ésta albergue los Juegos Olímpicos de 2016. Quedó muy deslucido el que no acudiera ningún representante de la Generalitat –Carod Rovira, su vicepresidente, es también el responsable de la parcela deportiva...–, pero la herida en la llaga la pudo la portavoz de ERC en el Parlament. Así, ni corta ni perezosa, Anna Simó explicó: “Es un asunto que no afecta a la demarcación de actuación política de los Països Catalans”. Vamos, que como no son España pues que se las apañen como puedan los españoles.

Dice el president de los culés, Joan Laporta, que “es muy triste que, con los años que hace que vive en el Estado español, Valdano aún no haya entendido esto”. ¿El qué hay que entender? ¿La constatación de una realidad basada en hechos...? Hace unas semanas Valdano dijo que el Madrid miraba de España hacia fuera y el Barça de Cataluña hacia dentro. ¿Es falso? ¿Es falso que el Real Madrid juega competición europea con la bandera de España en su pecho y el Barcelona lo hace con la senyera catalana? Me parece perfecto utilizar el estandarte autonómico en competición nacional. El Sevilla, por ejemplo, juega la Liga con la bandera andaluza. Pero cuando llega Europa, cuando los clubes representan a sus países, el Sevilla luce la rojigualda... ¿Hace eso el Barça? No, el Barça de Laporta, que es ‘més que un club’, opta por la reivindicación soberanista. Por decir que son un país propio, Cataluña, sin referirse a España. Es libre de hacerlo, pero que lo haga desde la coherencia. Porque, que yo sepa, el presidente del Barcelona es directivo de la Real Federación Española de Fútbol. Repito: española. Porque, que yo sepa, el Barcelona juega la Liga española de Fútbol. Repito: española.

Fue anoche cuando la vi. En Algete, capital del Imperio para una cohorte de piratas de parche roto. Sencilla, sin estruendos, sin poses, sin vedettismos... con su coleta, con su camiseta... con su sonrisa natural, con sus ojos transparentes, con su timidez. Era la diosa, la reina del escenario, la sucesora que ya es la única posible. Leire Martínez.

¿Por qué coño hago esto... si yo no soy así? ¿Cómo he acabado quemando un coche de la poli y abriéndole la cabeza a uno de esos putos maderos? Joder... si yo sólo me venía de botellón con los colegas a las fiestas de Pozuelo... Y, ahora, por nada, sin motivo, corro para que no me pillen esos cabrones... Como me cojan... ¡joder, joder, joder!

Las zapatillas se desgastan. Hace calor. O frío. La callejuela te marca el camino del empedrado. El destino es sólo uno: pasear por la magia. Fachadas roídas, paredes sucias, cerámica descolorida: encanto. Lisboa, Lisboa de cuestas, subidas y bajadas, Lisboa de la tristeza que te sumerge en el embrujo. Lisboa que te enamora.

Uno nunca sabe a ciencia cierta cuándo llegan las despedidas. Pero hoy ha llegado el momento de una de ellas. Éste es mi último escrito en Religión Digital. Quiero agradecer sinceramente a sus responsables la libertad de la que he gozado en estos dos años y medio. Bien sé que no a todos gustaría que un blogger en un portal religioso escribiera muy asiduamente de fútbol, toros, política... o hiciera relatos de lo que le diera la gana. Si hubo quejas, a mí nunca me llegó advertencia alguna.

Más de uno creerá que escribo esto desde la envidia, el desdén o la arrogancia. No, sólo me empuja la vergüenza; lo poco o mucho que me quede de ella. Me entristece profundamente ver cómo el ego hecho persona, Francisco José Fernández de la Cigoña, es visto como el gran referente informativo por una mayoría de católicos en España que siguen la actualidad de la Iglesia a través de Internet; porque es así y los datos hablan. Ahora, según cuenta hoy Religión Confidencial, incluso va a dirigir la sección de Religión en La Gaceta de los Negocios, propiedad del Grupo Intereconomía. Lo que le faltaba al hombre: además del “éxito” de su blog, unirá la jubilación con un curro de periodista. Si antes se creía el Papa, ahora ya se verá abriendo las puertas de los cielos. Sólo a aquellos que conceda el carnet de buenos católicos, por supuesto. Lo que desee Su Excelencia, por supuesto.

Con tristeza he visto tu artículo de hoy. Con un críptico ‘Ciao’ parece que dices que te vas; que aparcas o cierras el blog. Desconozco completamente las causas de tal decisión. Para muchos eres La Bandera de Adiós Ayer. Para otros, viendo la foto que te presenta aquí, no eres sino un ojo omnipotente y vigilante. Pero para mí eres un amigo. Y, como tal, aunque en gran parte de los temas discrepemos, en el fondo o en las formas, me gusta que compartamos espacio, también digital.
Jueves, 16 de febrero
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Juan Fernandez Krohn
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Padre Fortea
Ángel Gutiérrez Sanz
Chris Gonzalez -Mora
Carlos Ferrer
José Donís Català
Paulino Toribio