La hora de la verdad

¿Barça qué? ¡Tauromaquia!

29.05.09 | 00:00. Archivado en Sobre el autor, Tauromaquia, Madridismo en estado puro
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Siguiendo la prescripción médica, hoy he sobrevivido como he podido al Día del Orgasmo Culé... también llamado del Hundimiento del Anticulé. Sí, me he ido a los toros. Tarde isidril con mi padre y mi abuelo. Tres generaciones marcadas por la unidad de destino en lo universal: la tauromaquia.

Primera parada: el bar de la Peña José Tomás, frente a la Monumental de los mudéjares. Café con hielo, como Dios manda. Segunda estación: visita a la exposición de Don Curro Romero. Para un currista que jamás vio un pase de Curro, excepcional. Allí había de todo: desde las cabezas de sus principales minotauros derrotados a los recuerdos del día en que pegó uno de sus habituales petardazos: se negó a matar un toro en Las Ventas (decía que estaba “toreao”), acabando detenido por la Guardia Civil. Genio y figura. Distinto, especial. Artista.

Con todo el subidón, tomamos asiento en nuestra más que frecuentada Grada del 3, frente a los ultras del 7. Y pasó lo que tenía que pasar: desastre absoluto. Mi abuelo siempre cuenta este chiste (tantas veces como sus gamberradas en la mili): Se encuentran dos amigos. “¿Dónde vas?”, dice uno. “¡¡A Los toros!!”, grita el otro entusiasmado. Al rato: “¿De dónde vienes?”. “De los toros...”, masculla la voz de la decepción. Y eso es lo que pasó. Toros paupérrimos. Cebada Gago volvía a Madrid después de muchos años de ausencia. Expectación total. Minutos antes de la corrida, una nota informativa ya decía que del lote de seis de la ganadería, tres toros no habían pasado el necesario corte y habían sido sustituidos por otros tres del corral de Guardiola (“¿¡Guardiola!?”, pensé horrorizado, pasando un fugaz viento blaugrana por mi mente... que borré instantáneamente).

Y si malos los toros, ¡ay, los toreros! Encabo sólo puso bien las banderillas. Y, en su segundo, lo patético llegó cuando necesitó más de cincuenta descabellos para acabar con el que cerraba su lote. Fernando Cruz... destellos fugaces que acabaron en apatía voraz. Insoportable. El único que pareció erigirse en salvador, cómo no, fue Salvador Cortés. Buenos derechazos, apunte de naturales... la gente se encendía, la oreja se acercaba... y llegó la cogida. Directo a la enfermería y fin del arte.

Otra tarde me hubiera enfadado de verdad. Pero hoy no. Hoy necesitaba mi droga. Si el fútbol te oprime el pecho, sólo te quedan los toros. Y si éstos son malos, hay que aprovechar lo que les rodea: el ambiente. Los aspectos que forman folclore: el purito, la flauta de fuet y chorizo, el run-run de la muchedumbre, el olor a tradición, las conversaciones de dos simpatiquísimas abuelas que recordaban “los tiempos de antes, cuando sí que había buenos toreros” (me hizo sospechar que preguntaran por Fran Rivera y demás famosetes... tan lejanos de los Perera, Cid, Talavante, Castella, Morante o José Tomás: los toreros de la verdad) o las discusiones encendidas (“¡Qué malo eres!”, grita uno. “¡Bájate tú y le enseñas!”, surge el defensor. Para recibir el “palo”: “Ése no me ayuda a mí cuando estoy en el andamio...”. La cosa acabó en amenazas e insultos, pero nada va a más. Ambiente sano, gente 10 en Las Ventas)...

Sólo faltaba el colofón. En medio del hastío, un picador cayó al suelo. El caballo parecía perdido y rendido frente al toro. Hasta que llegó un monosabio y, con temple de acero, aguantó al equino ante el morlaco durante varios segundos que se hicieron interminables. Finalizada con éxito su misión, la ovación de la tarde fue para él. Casi obligado, aparcó su reticencia y acabó saludando al tendido entregado gorrilla en mano. ¡Crack!

Luces y sombras, pero toros. A esas horas, los ecos de Canaletas y el Triplete parecían cosa de lo difuso. Me costaba incluso recordar el drama de la noche anterior. ¿Bar... Bar... Barça? ¿Y eso qué es? ¡Tauromaquia!

MIGUEL ÁNGEL MALAVIA

8 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por acolito 30.05.09 | 11:56

    "quien no ha visto toros en el puerto,no sabe lo que es una tarde de toros" (joselito el gallo)

  • Comentario por Miguel Ángel Malavia [Blogger] 29.05.09 | 20:07

    Jx, te acalaro que a mis 26 años, lo que nunca he visto ha sido un pase de Curro en directo. Buenos, muchos, en vídeos. Pero como los goles de mi admirado Di Stéfano...

    Y respecto a lo del blog de toros y fútbol, te informo de que este espacio está también en la sección de 'Periodismo' de Periodista Digital, no sólo en RD, por lo que hablo de lo que me apetece y no únicamente de religión.

  • Comentario por jx 29.05.09 | 18:00

    Un currista que nunca ha visto un pase bueno de Curro, un blog de religión que habla de fútbol y toros... joder, ¡cómo está el patio!

  • Comentario por bsk on tour 29.05.09 | 16:36

    deja al madridismo en estado puro, que eso es solo de verdaderos bsk, tu a lo mas que llegas es a ultrilla o pipas, estamos en dudas. un saludo y arriba el CID

  • Comentario por Miguel Ángel Malavia [Blogger] 29.05.09 | 11:41

    Yaiza y Davinia, esas canarionas super guapas a las que me tengo que llevar a Las Ventas para que comprendan mi pasión. Yaiza ya vino a Vistalegre y se convirtió al madridismo en estado puro...

    Un besazo!!

  • Comentario por Yaiza 29.05.09 | 10:44

    Malavia, en serio que es increíble cómo puedes sentir tanta pasión por el Madrid, como por los toros, como por el fuet y el jamón serrano. Lo mejor: "a la enfermería y se acaba el arte". Davinia, mi niña, es la esencia del malavista!

  • Comentario por Miguel Ángel Malavia [Blogger] 29.05.09 | 09:52

    Jaja, Davinia, el domingo, en el campo, te enseño el disfrute colosal de una buena verónica.

  • Comentario por Davinia Suárez 29.05.09 | 09:43

    Ay, Malavia! cómo me cuesta no ponerme de mala leche con estas entradas!!
    un besito

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