
Algo así vino a decir ayer el periodista y escritor británico Martín Amis en un encuentro con periodistas en el marco del ‘Hay Festival Alhambra’. Esto es, que “habría que agradecerle a ETA el asesinato de Carrero Blanco”, puesto que “era el hombre que iba a sustituir a Franco”. Así, “gracias” a ese asesinato, los españoles vivimos hoy en democracia...
Me parece una afirmación nauseabunda. Pero lo peor es que es algo en parte generalizado. Son demasiados los que vienen a decir que “ese asesinato no estuvo mal”, pues suponía un modo de acabar con los planes de Franco en el sentido de garantizar la permanencia de su régimen más allá de su muerte. Lo que significa una doble perversión.
Por un lado, con los datos en la mano, ni aún así, ni aunque Carrero no hubiera muerto, es imposible saber si el “atado y bien atado” del proclamado Caudillo hubiese llegado allende de su simple intención. Juan Carlos I iba a ser el Rey, sí o sí, desde que fuera designado como heredero del dictador en 1969. Era el Jefe de Estado que heredaba un poder absolutista. Tenía el poder, la iniciativa. De sobras son conocidas sus ansias reales de cambio y democracia. Y además, Carrero siempre le apoyó en el camino para ser nombrado sucesor. ¿Que luego hubiera tenido el poder suficiente para frenar el proyecto del Rey como hipotético presidente de Gobierno? Creo que no. Ya le tocó a Don Juan Carlos lidiar con un Arias Navarro, representante del bloque más leal a Franco, y pocos meses tardó en tener que dejar éste el poder. Ninguneado. Sabía que era un obstáculo para el Rey. Sabía que no tenía poder real y claudicó. ¿Hubiera aguantado mucho más un Carrero Blanco? Es más, ¿lo hubiera querido? De carácter servil y con profundo sentido del deber, es más que probable que hubiera dejado su sitio si realmente se hubiese sentido un estorbo. Leal a Franco, Carrero Blanco hubiese sido leal al Rey al que apoyó para serlo. Pragmático, jamás fue político. Franquista hasta el final, sabía que con Franco moriría el Franquismo.
Sin embargo, puesta de largo la opinable ineficacia del asesinato –es mi hipótesis: Carrero no hubiera obstaculizado el camino a la Transición ni aunque hubiera iniciado el reinado del Borbón como presidente del Gobierno– en sentido político, de lo que no hay duda es de que supone toda una vileza moral y una ambigüedad ante el terrorismo mostrar comprensión ante su asesinato. Quien es capaz de justificar, total o parcialmente, un atentado, no puede jamás decir que no entiende a los terroristas que matan. Es muy fácil decir ahora ‘No a ETA’. Lo malo es cuando algunos creen que ETA sólo es mala porque mata en democracia y no simplemente contra los guardias civiles, los grises y los militares de Franco. Si se dice que lo de antes no estaba tan mal es que lo de ahora sólo nos lo parece porque contraviene a nuestros principios ideológicos.
Asesinar nunca es un fin justificable. Nunca.
MIGUEL ÁNGEL MALAVIA
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Yo creo que Carrero Blanco no hubiera entorpecido demasiado la transicción a la democracia. Podría ser lo que fuere, pero era bastante inteligente, estaba bastante lúcido, era católico y demostró durante toda su carrera bastante sentido común.
La ETA y los denominados izquierdistas de aquella época decidieron accelerar y si cabe casi complicar más un proceso político-social que no tenía ya marcha atrás, pero que sin duda alguna si ETA en 1979 se hubiese convertido en un partido político otro gallo nos cantaría ahora.
Las palabras de Amis se han sacado un poco de contexto y dicho así aisladamente suena muy brusco decir que España le debe su democracia a ETA. En sus declaraciones matizaba esta afirmación.
Hay un tópico que dice que "quien roba a un ladrón tiene 100 años de perdón" Quien asesina a un asesino no puede tenerlos porque eso es ojo por ojo, pero moralmente la muerte de Carrero fue la confirmación para la extrema derecha de que el franquismo acababa con Franco. Antes muy pocos pensaban eso.
Hay una parte de la izquierda española, que todavía sigue legetimando parte de la trayectoria de ETA. Y de ahí los flecos de los procesos de paz y otras zarandajas, que parten de la idea de que ETA no puede ser derrotada. O dicho de otra manera: ETA ha de dejar voluntariamente las armas. Que son dos cosas muy diferentes. Es tremendo que en nuestra democracia salvo excepciones muy puntuales, los únicos grupos que han querido destruirla han sido siempre de extrema izquierda ahora conocidos nada menos que como fuerzas progresistas (manda huevos) Esta tergiversación de la historia y del lenguaje nos ha conducido entre otras cosas a la situación caótica en la que estamos.
Saludos
Bueno, jugar a adivinar que hubiese pasado es un poco difícil. Si no pasaba nada, está claro que su asesinato es condenable.
Pero, y si al seguir vivo hubiese continuado la dictadura? Todo asesinato es condenable?
Hummm, yo tengo mis dudas. Y hay algunos ejemplos "claros" (para mi): Matar en defensa propia, por ejemplo.
Matar a Hitler. Los asesinatos de la resistencia francesa contra el nazismo.
No es que me gusten precisamente, pero los veo justificables, porque son un "mal menor".
No sé si Carrero sería el caso, porque no podemos advinar situaciones contrafácticas. Pero si fuese a continuar con la dictadura (obsérvese el si condicional) entonces alguna justificación si que tiene. Para mi, claro.
Un saludo
Miguel Angel:
¡Que sorpresa encontrarte por aquí!
¡Y con un blog y todo!
Aunque tu y yo siempre hemos tenido ideas políticas y religiosas dispares, (muy dispares) eres de lo poquito que se salva de aquella facultad anquilosada de una u otra forma, y de ciertas formas de un estado de las cosas, que, en fín, para que te voy a contar...
Por eso te tengo estima, y por eso, que leche, te dejo este comentario. ¿Que tal te va la vida?. A ver si un día nos vemos por Alcalá y nos tomamos unas cañitas, que "antiguamente" te mandaba un sms por Navidad, y ya últimamente ni me acuerdo, y no puede ser que llevemos tanto tiempo sin vernos. ¿Terminaste ya periodismo?.
Un abrazo grande.
Alejandro.
Pd: Si te das de alta en el facebook, búscame que por ahí andaré.
Sábado, 18 de febrero
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