
Después de clavarme las espinas de una rosa envenenada, después de 30 días en cama con los dos pies escayolados, después del soplo de aire fresco, el desfase y los puritos, antes de empezar a vivir, llegaste tú.
Fue en la ciudad de Cervantes, Cisneros y Azaña. En el Alcalá de Henares que pinta cada día un asceta de barba infinita con ojos de loco. La mañana, fría, abría el día indicado para la misión suicida. Es difícil pedir salir a una chica que sabes que es la de verdad... Para paliar los nervios, aprovechando que era la holganza universitaria previa a la blanca Navidad, fiesta discotequera desde las 11 de la mañana. Imágenes exuberantes en un local abarrotado de universitarios sin universidad. A las 12, a causa de la espesura de los minis, las risas y los brindis de rigor por el éxito en la batalla a librar, llegó la niebla. Que se disipó en cuanto el móvil se iluminó y me lanzaste el increíble reto de acudir a buscarte a la estación de cercanías... en la otra punta de la ciudad. ¡Cuánto sol había al mediodía! ¿Cómo había de ser aquello? ¡Cómo dañaba a la vista acostumbrada a la penumbra de la tasca! Pero llegué, y un banco me acogió hasta que apareciste sonriente.
Aposta o no, mi impostura fue la excusa propicia para que te agarraras a mi brazo. O yo al tuyo, quién lo sabe. Luego, las presentaciones de rigor. Las miradas cómplices de mis compañeras, más minis, más bromas, más roja mi cara por el pavor a que llegara el momento... la escapada del bullicio, el paseo por el mercadillo, tú y yo agarrados como una pareja de novios, la conversación del tienta, regatea y pega la vuelta en el banco anexo a la Plaza Cervantes... y la hora definitiva, ya en la anochecida. En un garito de mala muerte, conmigo escondido en el servicio, con Sara soltándotelo de mi parte sin que yo lo supiera, con Félix arreándome palos mientras orinaba en un WC decadente para que agarrara el toro por los cuernos...
Todo fue en un largo paseo, desde la tasca hasta el banco de la rajada previa, justo delante de la fachada del antigua universidad, en la postal que todos los guiris coleccionan. El momento culminante de la conversación, cómo olvidarlo, fue en medio de unas obras, entre cascotes, máquinas y escombreras. A los “estooo”, “quería decirte”... se sucedían los “¿cómo?”, “¿qué quieres decirme?”. Hasta que dejé de ser Antonio Ozores y te lo solté de golpe, mirando a todos lados menos a tus ojos inmensos y brillantes. Tu “pues claro” fue el preludio del estallido de las campanas. El banco, nuestro banco, la estatua de nuestro primer beso.
A esa hora, tal vez, un abuelo y su hijo jugaban al dominó en un pueblo nevado de Toledo. En Estambul, el alminar de la mezquita estaba llamando a la oración. En Buenos Aires, dos hermanas jugaban a la comba mientras anhelaban ser Evita Perón. En Melbourne, dos amantes de cálidas pulsiones hacían el amor. En Dublín, una ninfa cantaba una saeta a la Moreneta. En Roma, el presidente de la República estampaba su rúbrica en la alianza filogaditana. En Rocesvalles, el luto de la mortaja se erigía solemne y seco. En Alcalá de Henares, tú y yo ya estábamos juntos. Deseando que seis años después, nada marque jamás el fin de una historia que merece la pena. Esa noche no te dije que te quería. Me esperé a la llamada cobarde desde Landete en la noche que iniciaba el año nuevo, pero ya lo pensaba.
MIGUEL ÁNGEL MALAVIA
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Muchas gracias por el piropazo, Acólito.
La foto es preciosa miguel angel.cuando he visto la chica que te acompaña,se me ha venido a la mente una cancion de mi idolo el inolvidable manolo caracol,con tu permiso se la dedico a ella y la cancion comienza asi "eres mas hermosa que todo el firmamento...."
El Patrón y Reptil Ciriaco de Málaga pregunta cuándo es la boda concelebrada, entre otros, por el Joven Ramos. Abajo la crisis, viva el amor. Viva el Amor.
El cuadro de foto impide ver el último mensaje, ¡rayos y centellas!
Hermosa demostración del verdadero amor malávico. Felicidades.
que bonito es el amor!
Es usted, todo un Romantico.
Muchas gracias, me ha encantado. Me has alegrado una noche que se va a hecer interminable. Te falta añadir mi contestación al primer te quiero, mi romantico -ehhh, hasta luego. jeje Para cobarde yo, pero ahora te lo digo bien alto: TE QUIERO MUCHO¡¡¡¡¡
Jueves, 31 de mayo
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez