
Leí ayer con interés la entrevista a Ernesto Cardenal en las páginas de El Mundo. El sacerdote nicaragüense presume de “poeta y revolucionario”. Cardenal fue ministro de Cultura bajo el gobierno sandinista, lo que le valió la histórica reprimenda de Juan Pablo II –que le pedía que regularizara su situación– en su primera visita a Managua. La imagen del Papa polaco abroncando al sacerdote, arrodillado y callado, en las escalerillas del avión, dio la vuelta al mundo.

“Cataluña no es España, es otra cosa y hay que sentirlo”. Esto lo dice hoy Thierry Henrry, el delantero francés del F.C. Barcelona, en una entrevista en La Vanguardia. Por cierto, respuesta que ofrece a una sencilla pregunta sobre su adaptación al club. Él solito, sin que le pongan el dardo en el ojo, ha querido dar un paso al frente y situarse entre los apóstoles de la ‘Catalunya lliure’. Enhorabuena por sus acólitos.

Lo de “sir” Álex Ferguson con el Real Madrid ya es enfermizo. El entrenador del Manchester United no deja pasar un día sin proyectar su odio y desprecio por el mejor club de la Historia. Que si es un equipo “franquista”, que si es “prepotente”, que si jamás le vendería ni un reloj... ¡Qué pesadez! En su afán de provocar acaba de declara que es “imposible” que el Real Madrid gane la Copa de Europa.

El Espanyol llevaba sin ganar un partido de Liga 111 días; sin vencer en el Camp Nou, 27 años; nunca en la historia había ganado el colista en el campo del líder... Barça 1-Espanyol 2. Y... Real Madrid 6-Betis 1. Lo que es lo mismo: la distancia entre Barça y Madrid ha pasado de 12 a 7 puntos en sólo dos jornadas. Anoche mismo, en la tertulia de los mojitos, comprobé el pulso de un culé: “Hasta hoy no lo hubiera pensado, pero ya empezamos como siempre. Estoy seguro de que al final perdemos la Liga”, confesó con pesar.

Ni siquiera llega a ser una pregunta maliciosa. No tengo ningún motivo, indicio o dato para dudar de Facebook, Tuenti y otras redes sociales tan de moda ahora. No tengo cuenta en ninguna y dudo que la tenga. Aunque nunca se sabe. Hace dos años y dos meses me preguntaba qué carajo era un blog y hace dos años y un mes que tengo uno...

Después del fiasco del Madrid ayer, siendo eliminado de la Copa del Rey de baloncesto por el Barça, salí del goyesco Palacio de los Deportes con la cicatriz indomable de la gran decepción. Los exabruptos, el ron y un purito sofocaron el desasosiego. Pero eso fue anoche. Hoy, el cabreo seguía intacto. Hasta que, al releer el texto de Javi ‘el Grande’ sobre Estambul, he recordado con una sonrisa lo que viví hace un año. Cuando después he ojeado las tres crónicas que escribí a la vuelta Estambul, el contraste; Estambul, la espiritualidad y Estambul, el surrealismo–, una sonrisa más amplia se ha desplegado con la última, reviviendo lo que sin duda fueron dantescas aventuras. Para los que quieran viajar a lo que fue Constantinopla y busquen lo que se esconde tras lo visible y evidente, les invito a leer lo que allí nos ocurrió. Y a los que lo leyeran el año pasado (si es que queda alguno), perdón por la burda autocopia repositiva:
Recordando que hace justo ahora un año andaba por tierras turcas en compañía de muchos de mis amigos del mítico Grupo 33, uno de los grandes "camaradas" -un crápula residente en Torrejón que se "exilió" un año a Canarias cuando el PP ganó las últimas municipales-, Javier Moya García, Javi 'el Grande', nos regala su visión de una de las ciudades de la esencia y la verdad, Estambul. Aquí está su bello testimonio:

Ojeando el último número (con fecha de 16 de febrero) del semanario católico navarro ‘Siempre p’alante’, en el que entre otros adalides del carcatolicismo, escribe Francisco José Fernández de la Cigoña, me encuentro con un artículo de opinión que me deja boquiabierto. Titulado ‘23-F: hipocresía borbónica’, está escrito por el sacerdote (ojo, sacerdote) Jesús Calvo Pérez.

La mujer de la foto no es venezolana. Pero ella, mejor que nadie, representa lo que puede acaecer dentro de unas horas con el referéndum que el caudillo Hugo Chávez ha preparado, a su medida, para apoltronarse en el poder.

Son las seis de la mañana cuando cojo el autobús que me ha de conducir a la ciudad desde la que algunos dicen que se va al cielo. Pongamos que hablo de Madrid. Tras diez minutos, el libro ‘Mi querido Mijael’, del israelí Amos Oz, cae rendido sobre mis piernas dormidas. El sueño ha vencido al poder de la cafeína.

Las Ventas enmudece ante la salida escalofriante del morlaco. En el eje central del coso le espera la mirada glacial y el susurro más excitante: Maribel Verdú. Con el traje de luces más ajustado, fumándose un Cohíbas de antología, la artista de la palabra, el gesto y la mirada le clava a ‘Angelito’ una sucesión de estatuarios que hacen el delirio del tendido. Rendido el toro, humilla la testuz y le ruega un beso. Ella, altanera, se da la vuelta y entrega sus labios a un bisoño maletilla que hizo sus pinillos en el arte de Cúchares en los tiempos en que José Tomás sólo era un aspirante a príncipe de Madrid. ‘Angelito’, despechado, no tiene más remedio que suicidarse. Es un caballero de los de antes, y en él el honor pesa más que la supervivencia.

Hace unos días murió, a los 85 años, Luis Ortega Cruz. Tal vez nadie sepa de quién hablo, pero si digo que su sobrenombre era el de Pirulo, ahora serán algunos más, de todas las edades, los que conozcan a tan entrañable personaje. Una placa en el parque madrileño del Retiro recuerda al hombre que entre 1938 y 1995 contó con un quiosco de chucherías. Pero si por algo era un referente para los niños, además de por su gesto dulce, era por su afición a cambiar cromos y juguetes. Cuentan que incluso el Rey de España quiso cambiar un día sus cromos con Pirulo...

Después de clavarme las espinas de una rosa envenenada, después de 30 días en cama con los dos pies escayolados, después del soplo de aire fresco, el desfase y los puritos, antes de empezar a vivir, llegaste tú.

Bochorno, vergüenza, miseria, mediocridad, indecencia. Todo lo que rodea al asunto del montaje del Gran Wyoming y la becaria de marras desprende un insoportable tufo a escoria en todo lo que toca. Primero, refleja la falta de ética y total ausencia de principios del presentador (desconozco su nombre) y los componentes del programa ‘Más se perdió en Cuba’, de Intereconomía TV. Su odio, su revanchismo, su puerilidad y su dogmatismo fueron los que les cegaron hasta el punto de emitir un vídeo que les había llegado desde un correo electrónico sin identificar. Sin más, sin constatar su veracidad, se recrearon con delectación con su “exclusiva mundial”. Tal programa ya está estigmatizado con el descrédito más absoluto. Jamás lo he visto y nunca pensaría ya en hacerlo.
Jueves, 16 de febrero
Ángel Sáez García
Juan Luis Recio
Juan Fernandez Krohn
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Padre Fortea
Ángel Gutiérrez Sanz
Chris Gonzalez -Mora
Carlos Ferrer
José Donís Català
Paulino Toribio