
Jamás me había costado tanto escribir algo. Pero cuando el dolor te oprime, el vacío te angustia y la melancolía te desgarra... hay que sacar fuerzas para honrar a mi modo a una de las personas que más quería en este mundo: mi abuela. El último rescoldo de 2008 fue el que te alejó para siempre de nuestro lado. ¡Maldito sea ya el 2008! Los papeles decían que te llamabas Emilia, pero siempre fuiste, para todos, Eloira. Cuando te quedaban meses para cumplir 80 años, te has ido de repente. Aunque, gracias a Dios, nos hemos podido despedir todos de ti. Y tú, desde el silencio pero con el corazón, de nosotros.
Fueron seis días de imágenes, sonidos y sensaciones a flor de piel: el pastelito que nunca terminaste, la llamada telefónica que jamás respondiste, el viaje de tres horas de la desazón, el machetazo del veredicto, la explosión de dolor, las horas y horas de espera, las horas y horas de besos y abrazos... cómo nos reconocías y, aunque no podías hablar ni moverte, abrías los ojos, nos mirabas, nos apretabas la mano, llorabas y hacías el gesto de besarnos... la esperanza en el más mínimo detalle, el varapalo de la realidad de la todopoderosa ciencia médica, la súplica, la oración, la extremaunción, la capilla, el recuerdo feliz que se torna melancólico, más millones de besos y abrazos... la desesperación del abuelo, cómo te agarraba, te suplicaba irse contigo, su “te quiero” más puro... Hay quien pregunta qué es el amor. ¿El Amor? El Amor han sido vuestros 63 años juntos, vuestra familia, vuestras entrañables riñas, vuestras horas en silencio porque no os faltaba ya deciros nada pues os lo decíais todo al estar al lado el uno del otro. Sí, eso es el Amor, con mayúsculas...
... Mi madre y mi tío a tu lado hasta el final, todos los demás sin separarnos de ti... silencio... soledad... tristeza... el último suspiro, el último beso sobre tu frente ya tibia... la silla de ruedas del abuelo... el tanatorio, el luto de la mortaja, la paz, la serenidad, la oración, el no dejar ni un solo segundo al abuelo roto, las visitas, los abrazos, los llantos secos, la mirada perdida, la luz del día siguiente, más besos, más abrazos, lágrimas que ya se quedan dentro... el entierro, la iglesia abarrotada de mujeres, el ataúd, la paz, la consagración, la Comunión, el reparador cántico de ‘La muerte no es el final’, la salida a la plaza, los cientos de hombres esperando en la calle, la interminable fila del pésame, la subida hasta el cementerio, el Rosario del silencio, el nicho familiar, el último responso, mi rosario de Roma sobre su último descanso, los ladrillos que nos la tapan a cámara lenta... hasta que ya no la vemos... el silencio más sepulcral, las sorpresas de los amigos y de la mujer que amo... el desconcierto, la sencilla cena de familia que para el resto del mundo era de Nochevieja, las campanadas más hipócritas... el estallido de silencio tras el último estruendo en Sol... la noche más larga, más dura.
Nos dejas muy solos, abuela. Tus bromas, tu empeño en que comiéramos incluso cuando teníamos empacho, tu emoción por el simple hecho de vernos juntos, las trastadas que te hacíamos de pequeños, el cómo me veías a mí, a “tu chico”, sin una sola mancha... con la ceguera del amor desmesurado... Son tantos momentos que ya no volverán... pero que por ser inolvidables jamás pasarán. Estás con nosotros, no te has ido. Y sé muy bien que tú ahora nos puedes cuidar mejor que nunca. Nos miras con tu sonrisa y, seguro, seguro, que te emocionas con cada cosita de nada que hacemos más o menos bien. Como siempre. Eras y eres única.
Te quiero.
MIGUEL ÁNGEL MALAVIA
Los comentarios para este post están cerrados.
me has emocionado y lloro,lloro por mi abuela,por mis padres,tambien lloro por tu abuela, aunque no os conozco de nada me auno a vuestro dolor
gracias por hacerme sentir humano aunque solo sea por un rato.
miguel angel
hola Migue.Llevaba mucho tiempo sin pasar por tu blog.Me han conmovido las letras que desde aqui le dedicas a tu abuela Eloira, la abuela Eloira de todos en gran parte.Todas esas tardes en su casa dandole guerra, sus grios de MIGUEL ANGEL.., sus meriendas,las tardes en los toros riñendote por fimar puros, su cara llena de orgullo al hablar de sus nietos, en fin, muchas cosas que todos los que la conocimos y convivimos con ella, llevarems siempre en nuestro corazon.Dicen que al morir,se va el cuerpo pero el alma siemre queda..y un trocito de Eloira, de nuestra abuela Eloira, forma parte de cada rincon de Landete.Muchos besos.
Querido Miguel; hace un rato te preguntaba por la fecha de la misa de vuestra abuela, sin haber leído aún este artículo sobre ella:
Me has emocionado amigo, y me has hecho revivir los momentos que yo pasé junto a mi madre, antes de perderla aquí en la tierra y ganarla en el cielo.
Sí Miguel, nos dejan aquí, pero están en permanente contacto con aquéllos que han querido y les siguen queriendo.
Una vez leí que nadie muere del todo siempre que siga viviendo en el corazón de los que quisieron a esa persona...
Tuve la suerte de conocer a tu abuela y estoy segura de que el inmenso amor que derramó sobre vosotros, mientras estuvo a vuestro lado, os lo seguirá mostrando desde donde está: "Junto al Señor".
Un fuerte abrazo, os quiero, MªPili.
Desde que mi yayo falleció he intentado poner en práctica una frase que leí una vez y que en resumen decía que no hay que mostar tanto orgullo por lo que hicieron tus antepasados, y sí preocuparse más en que tus antepasados se sientan orgullosos de tí. Bueno, amigo, estoy seguro que tu abuela desde el cielo se siente muy orgullosa de la familia que a lo largo de su vida ha creado.
Sus nietos son bellas personas que hacen el bien a los seres que les rodean y Yoli y yo, como amigos vuestros que nos cosideramos, nos sentimos agradecidos a tu abuela, porque estamos seguros que esos extraordinarios principios que os caracterizan fueron transmitidos por ella.
Un fuerte abrazo para ti y toda la familia.
Yoli y Juan
A todos, todos... muchísimas gracias.
Poco pude conocer a tu abuela, Miguel, pero creo que perdí la oportunidad de admirar a una persona extraordinaria. Los que hemos conocido a nuestros abuelos, hemos reído, disfrutado, sentido con ellos y los hemos perdido sabemos el dolor que supone ... gracias por haber transformado en palabras la esperanza y por haber hecho posible con estos párrafos que sintamos la cercanía de aquellos a quienes tanto echamos de menos. Y, con todo mi cariño, un "lo sentimos" profundamente de parte de toda mi familia que esperamos os reconforte un poquito en estos momentos.
Emotivo y tierno homenaje a un ser extraordinario que tuve la suerte de conocer. Qué se puede decir para consolar a unos amigos ante una pérdida tan grande e irreparable, en mi impotencia sólo se me ocurre que hagamos como el otro día, que la recordemos comentando cosas que vivísteis juntos, como por ejemplo cuando rezaba en tu casa para que España ganara la Eurocopa y tú te llevaras una alegría o cuando desayunabais esos churritos mañaneros tras una noche de parranda en vuestro pueblo. Es el mejor homenaje que podemos hacerle.
Un abrazo enorme. Juan Pablo.
Estremecedor relato, escrito con el corazón en la mano. El artículo que más te ha costado, pero el más brillante, el más intenso, el mejor. Ya te lo dije en privado y te lo vuelvo a decir ahora: no hay que estar tristes, pues ahora tenemos una intercesora en el Cielo. Un fuerte abrazo, amigo mío.
Eloira, ruega por nosotros.
Increible Migue..me has encogido el corazon con tus palabras. Cuantas y cuantas veces hemos pasado ratos en su casa del pueblo, ahora ya vuestra..Esos gritos de MiguelÁngel!..tan entrañables que nos sacaba siempre una sonrisilla, ese orden, esa pulcritud que imperaba en todo su alrededor...es una pieza más de todo lo que significa Landete para mi. Un recuerdo siempre en la memoria. Un abrazo muy fuerte Migue! y animo con tu abuelo.
Te acompaño en el sentimiento Miguel Ángel. Un abrazo.
Si el objetivo, era emocionarme, lo has logrado Malavia. Afortunados, tu hermanas y tu(al igual que tus primos), por tener a una mujer así como abuela.
Recibe un fuerte, abrazo
Poco conocia yo a la abuela pero lo suficiente para observar sus dotes culinarias en ese acogedor pueblo conquense que es Landete, no dudó en ofrecerme una cama e incluso una correa de su señor esposo ante la falta de la mia olvidada en el armario de mi argandeña casa. Mujer para y por su familia. Descanse en paz y que los angeles del cielo reciban un alma candida mas. Son tantas ya... Mi mas sincero abrazo y pésame. Con Dios
lo siento mucho amigo, un saludo y animo crack
Miguel Ángel: Te acompaño en el sentimiento. Feliz año y a ver si un día quedamos o nos vemos por Madrid.
Estimado: Compartir vidas,cariño y verdadero amor gratuito y que perduren en el tiempo, esto es para agradecer desde el fondo de nuestra alma a Dios quien guió y sostiene nuestros encuentros y vidas. Hasta la casa del Padre, hasata el re-encuentro. fraternalmente Bernhard Werth Wallmeier Pbro. desdeOsorno, Chile
yo,tambien leyendo tu articulo...he recordado a mi abuela.personaje entrañable.pero asi es la vida..unos vienen y otros se van...
Creo que es la primera vez que sólo tengo una cosa que decir a un escrito tuyo, es precioso. Si que es Única, la más grande y eso lo sabe todo el que cruzó una sóla palabra con ella porque no hacia falta más.
Amigo, bonito texto, bonito recuerdo, bonita vida. Un abrazo
Jueves, 31 de mayo
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez