
¡Vamos, soldados! Arriba las raquetas, las bicicletas y los balones. Los pérfidos miembros de Gabacholindansky nos han desafiado. Pero no saben a quienes han lanzado el guante a la cara... ¡Somos españoles!
Sastre, Contador, Otxoa, Llaneras, subid a vuestros caballos de dos ruedas... y arrasad a sangre y fuego a los que osan cuestionar vuestros maillots del triunfo. Pobres desgraciados, no saben que Homero los pintó en la Historia para que vosotros os elevarais sobre sus cabezas asustadas. ¡Por Indurain!
¡Adelante, cíclopes de la canasta! Los useños prepotentes e insertos en la cueva de los robacarteras piensan que siempre serán los intratables, pero desconocen que vosotros coméis jamón de bellota y bebéis tinto de uvas celestes. Navarro, Calderón, Ricky Rubio, Felipe Reyes, Raül López, Rudy Fernández, los Gasol... ¿aún no han muerto de pánico al escuchar la fuerza desgarrada de vuestros nombres de oro? Y eso que todavía no conocen a Sergi Llull, el futuro gran héroe de los fastos más épicos. ¡Fernando Martín, presente!
¿Y los balompédicos? Ni tiqui-taqua ni leches en pepitoria. Fútbol en estado puro. Guantes de acero en la portería mostoleña... ¡Casillas! La defensa que se crió en la Numancia asediada: Ramos, Puyol, Marchena, Capdevila. El centro que rompe la médula vertebral por la admiración de la finta, el regate y la clase: Xavi, Iniesta, Senna, David Silva. Y los espadas que destrozan las redes como José Tomás hiela la cordura: Villa y Torres. ¿Maldición de cuartos? No, ¡España, retomando la Historia! Y faltaba Raúl... ¡Juanito, maravilla!
¡Héroes, poned la última pica en Mar de Plata! La barra brava berrea: “Vamos, vamos, Argentina, los españoles están cagaos”. ¿Nosotros, que estuvimos en Lepanto? Cayó el mito, envenenado por la hembra de Ulises. A nuestro Nadal querían ponerle “los calzones del horto”... ¡Insensatos! Feliciano y Verdasco, secundados por los adalides Ferrer, Robredo, Almagro y Granollers, dan un golpetazo en la mesa que caya a Buenos Aires. ¡La República de la Derrota ha sido instaurada! Calzoncillos rojigualdas son su nueva bandera. ¡Arriba Santana!
Dicen que es nuestra Edad de Oro. Gemma Mengual , Almudena Cid (musa eterna, aunque se marche con un rubio presentador que ahora es moreno), Fernando Alonso, Dani Sordo, ¿Obama? (ah, este no), Pedrosa, Lorenzo... ¿Somos o no un imperio?
Pues claro. Somos españoles.
MIGUEL ÁNGEL MALAVIA
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No le entiendo señor Malavia. Su fanatismo alcanza límites insospechados. Estoy convencido de que si le pongo delante una raqueta y una cebolla no sabría distinguir cuál de los dos sirve para jugar a ese deporte elitista llamado tenis, pero le da igual: usted, sin tener ni puta idea y como un ultrasur más -perdonen las minúsculas- lo celebra, se vanagloria, se retuerce de placer... En fin. A mí el tema ese de la pelotita de los cojones me da igual. Me alegra que hayan ganado esos cinco chavales porque han demostrado más educación que sus colegas argentinos, pero no porque lleven una camiseta roja. Si fuera rojiblanca, todavía...
Estoy con usted Bandera, pero a pesar de todo VIVA ESPANA, le pese a quien le pese.
¡Por España, todo por España, viva España!
Somos españoles cuando ganamos, por esos somos españoles.
Un estadounidense lo es cuando gana y cuando pierde.
País de pandereta (España, claro)
Jueves, 31 de mayo
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez